À Punt se suma al escudo audiovisual para proteger a los menores: la televisión valenciana entra en el sistema nacional de calificación de contenidos

El Consell autoriza a la radiotelevisión pública valenciana adherirse al sistema de corregulación de Autocontrol para proteger a los menores en pantalla.

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La radiotelevisión pública valenciana da un paso formal hacia la protección de la infancia en la pequeña pantalla. El Consell ha autorizado a la Corporació Audiovisual de la Comunitat Valenciana (CACVSA) a suscribir un convenio con Autocontrol —la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial— y los operadores firmantes del acuerdo de corregulación para la calificación de programas audiovisuales. Con ello, À Punt se incorpora al mismo marco que ya comparten los grandes grupos televisivos y las plataformas de contenido en España.

Un sistema nacional con vocación de blindaje para los más jóvenes

El acuerdo al que se adhiere la CACVSA no es nuevo ni menor. El pasado 11 de junio de 2026, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y los principales agentes del sector audiovisual suscribieron el Acuerdo de corregulación para la calificación de programas y contenidos audiovisuales, con el objetivo de reforzar la protección de los menores. La iniciativa es el resultado de más de dos años de trabajo, dos consultas públicas y un proceso de coordinación con operadores, plataformas, autoridades audiovisuales, organizaciones de consumidores y comunidades autónomas. La televisión valenciana llega ahora a ese espacio común, cerrando una brecha que hubiera resultado difícil de justificar en un ente de servicio público.

El acuerdo incorpora un nuevo Código de Conducta para la calificación de los programas y contenidos audiovisuales y un sistema de descriptores, previsto también en la Ley General de Comunicación Audiovisual, que establece el marco común para los diferentes operadores audiovisuales con el fin de reforzar la protección de las personas menores de edad y ofrecer a los usuarios información más clara sobre dichos contenidos. En la práctica, significa que las familias podrán saber de un vistazo, antes de dar al play, si un programa contiene violencia, lenguaje soez o situaciones no recomendadas para determinadas edades.

Qué cambia en la pantalla valenciana

La adhesión tiene consecuencias concretas. Los operadores audiovisuales mantendrán la calificación por edades actual, pero deberán incorporar un sistema de descriptores para informar sobre contenidos que incluyan sexo, violencia, conductas reprochables, adicciones o lenguaje inadecuado. Es decir, no basta ya con el clásico pictograma de "no recomendado para menores de 12 años": el espectador tendrá derecho a saber también por qué.

Además, Autocontrol ofrecerá a la CACVSA asistencia técnica mediante un sistema de consultas previas sobre la calificación de los programas. Y, en caso de conflicto, cuando se observe falta de calificación en los programas y contenidos, o una calificación inadecuada de los mismos, se podrá presentar reclamación por incumplimiento del Código de Conducta. Autocontrol asumirá la gestión de ese procedimiento independiente de resolución extrajudicial, lo que abre una vía ágil para que cualquier ciudadano pueda denunciar un etiquetado incorrecto sin necesidad de acudir a los tribunales.

El respaldo legal y el coste económico

La iniciativa no surge del vacío. Su aprobación se enmarca en el modelo de corregulación previsto en la Ley 13/2022, de 7 de julio, General de Comunicación Audiovisual, que fomenta la participación de las autoridades públicas y del sector audiovisual en el desarrollo de mecanismos de protección de los usuarios. A nivel autonómico, el convenio también encaja con los principios de la Ley 2/2024 de la Corporació Audiovisual de la Comunitat Valenciana, que sitúa la protección de los menores, el respeto a los derechos fundamentales y el pluralismo entre sus objetivos fundacionales.

En cuanto al precio de esta garantía, resulta llamativamente accesible. El coste máximo para la CACVSA será de 1.700 euros en 2026 y de 4.700 euros durante los cuatro años de vigencia previstos, con cargo a su propio presupuesto. Una cantidad que, puesta en perspectiva, equivale a lo que cuesta producir apenas unos minutos de programación propia, pero que sustenta un sistema de supervisión de todo el catálogo de contenidos del ente público.

Un compromiso que llega en el momento oportuno

El texto establece un sistema homogéneo de calificación por edades y descriptores de contenido aplicable a la televisión, los servicios audiovisuales bajo demanda y los influencers considerados usuarios de especial relevancia. La inclusión de creadores de contenido digitales en este esquema refleja hasta qué punto el concepto de "pantalla" ha mutado: ya no se trata solo de lo que emite un canal de televisión a una hora concreta, sino de todo lo que se consume en cualquier dispositivo y a cualquier hora.

La CACVSA se une así a un ecosistema regulatorio que aspira a homogeneizar los criterios de clasificación en toda España, algo especialmente relevante en una era en la que el zapping entre plataformas de streaming, canales lineales y vídeos de redes sociales se ha convertido en el hábito audiovisual dominante entre los más jóvenes. El convenio tendrá una duración inicial de cuatro años, prorrogable, vinculada al Acuerdo de Corregulación suscrito entre la CNMC y Autocontrol. Para las familias valencianas, supone contar con una capa adicional de información y control en el ecosistema audiovisual que, hasta ahora, la radiotelevisión pública de la Comunitat no ofrecía de forma homologada con el resto de operadores del país.