38,7 millones de euros y 232.000 beneficiarios: así transforma vidas la X solidaria en la Comunitat Valenciana

La Generalitat impulsa 938 proyectos sociales con fondos de la casilla de fines sociales, que en 2025 marcaron 1,3 millones de valencianos.

Guardar

0771bfc078012132386c4bfdd938033b
0771bfc078012132386c4bfdd938033b

Una pequeña cruz en la declaración de la renta. Eso es todo lo que se necesita para que parte de los impuestos que ya se pagan acaben financiando empleo, inclusión y autonomía para los colectivos más vulnerables de la Comunitat Valenciana. La Generalitat destina este año más de 38,7 millones de euros a atención social gracias a la X solidaria, una cifra que se traduce en 938 proyectos activos y 232.000 personas beneficiadas a lo largo de 2026.

Una visita sobre el terreno para ver el impacto real

La consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, ha recorrido esta semana Castelló de la Plana para comprobar en primera persona cómo funcionan dos de las entidades que trabajan con esa financiación. La primera parada fue en Naria, una empresa tecnológica especializada en la digitalización del tercer sector cuyo objetivo es mejorar y optimizar el reparto de ayuda a quienes más la necesitan. La segunda, la Fundación Mundo 21, centrada en la inclusión sociolaboral de jóvenes extutelados en riesgo de exclusión, un colectivo que, al cumplir la mayoría de edad, abandona el sistema de protección sin red y se enfrenta al mercado laboral sin los apoyos con los que cuenta la mayoría.

Lo que Albalat observó en Mundo 21 no es un programa de formación al uso. Se trata de itinerarios personalizados de inserción, diseñados uno a uno, que acompañan a cada joven desde sus circunstancias concretas hacia una vida independiente. El matiz importa: no es asistencialismo, sino estructuración de objetivos personales que genera autonomía real.

"Con este acompañamiento individualizado y gracias a una estructuración de objetivos personales, las personas jóvenes logran una autonomía real y una independencia que rompe con el asistencialismo social" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

El poder de una casilla: sin coste, con impacto

La mecánica de la X solidaria es sencilla hasta el punto de resultar sorprendente. Marcar la casilla de fines sociales en el IRPF o en el impuesto de sociedades no supone pagar un solo céntimo más: simplemente redirige un 0,7% de la cuota íntegra hacia proyectos sociales en lugar de ir al fondo general del Estado. Es compatible con otras casillas —como la de la Iglesia Católica— y no excluye ninguna opción.

En la campaña de 2025, un total de 1.336.000 valencianos y valencianas seleccionaron la X solidaria, lo que supone un 48% de los contribuyentes. Una cifra notable, aunque con un reverso incómodo: cada vez son más las personas que dejan la casilla en blanco, y un 52,1% no la marcaron en 2025, lo que supuso un aumento respecto a 2024. Dicho de otro modo, más de la mitad del potencial solidario de la declaración de la renta queda sin activar.

El panorama empresarial también tiene recorrido. En 2025, 36.000 negocios de la Comunitat Valenciana decidieron destinar a la X solidaria parte del impuesto de sociedades. Sin embargo, la consellera ha puesto el foco en el margen que aún existe: si todas las empresas valencianas activaran esta opción, se podrían destinar 28,4 millones de euros adicionales a proyectos sociales.

Una campaña para cambiar el hábito

Para revertir esa tendencia, la Generalitat ha lanzado su primera campaña de sensibilización bajo el lema 'Una X en tu declaración lo cambia todo'. Las visitas de Albalat a entidades como Naria y Fundación Mundo 21 forman parte de esa estrategia de comunicación: mostrar, con nombres y caras reales, a qué se destinan exactamente esos fondos. No son cifras abstractas; son personas concretas con historias concretas.

Pese al ligero descenso porcentual de contribuyentes que marcan la casilla, la recaudación ha aumentado en 2,1 millones de euros respecto a 2024 y alcanza los 52,5 millones en el conjunto de España, lo que demuestra que el volumen de impacto sigue creciendo. En la Comunitat Valenciana, Castellón lidera el porcentaje de apoyo con un 50,53%, seguida de València con un 48,68% y de Alicante con un 45,77%.

La pregunta que subyace a toda esta campaña es, en el fondo, muy simple: si marcar una casilla no cuesta nada y puede cambiar la vida de alguien que intenta salir adelante sin red, ¿qué lleva a más de la mitad de los contribuyentes a no hacerlo? La respuesta, probablemente, no está en la falta de solidaridad, sino en el desconocimiento. Y ahí es exactamente donde la Generalitat ha decidido actuar.