Desde senderos junto al agua hasta parajes de montaña, estas rutas son perfectas para refrescarse sin alejarse demasiado de Valencia
Cuando las temperaturas superan los 35 grados, el interior de la Comunitat Valenciana ofrece un refugio perfecto para quienes buscan naturaleza y un poco de frescor. Barrancos, ríos, cascadas, senderos entre pinares y espectaculares cañones convierten estos recorridos en algunos de los más buscados durante el verano.
Estas son cinco de las rutas más recomendables para disfrutar de una escapada refrescante sin salir de la Comunitat Valenciana.
Ruta de los Puentes Colgantes de Chulilla
Hablar de senderismo en la Comunitat Valenciana es hablar de Chulilla. La conocida Ruta de los Pantaneros, se ha convertido en uno de los recorridos más populares gracias a un paisaje que parece sacado de una película de aventuras.
El itinerario atraviesa el Paraje Natural Municipal de Los Calderones, un impresionante cañón excavado durante miles de años por el río Turia. El sendero avanza entre paredes verticales que en algunos puntos superan los 80 metros de altura, creando un ambiente fresco incluso durante los días más calurosos del verano.
Una distancia aproximada de entre 9 y 10 kilómetros y con una dificultad media, ya que aunque el sendero esté bien condicionado, existen algunos tramos con escaleras, desniveles y zonas estrechas donde conviene extremar la precaución.
Ahora bien, el gran atractivo llega con el cruce de dos puentes colgantes suspendidos sobre el desfiladero. Desde ellos se obtienen algunas de las mejores panorámicas del cañón, mientras el sonido del agua acompaña el recorrido. A lo largo del camino también aparecen escaleras excavadas en la roca, antiguos caminos utilizados por los trabajadores de la presa y varios miradores desde donde contemplar el conocido Charco Azul.
Muchas familias optan por realizar únicamente el tramo hasta el segundo puente. El recorrido no presenta grandes dificultades técnicas, aunque conviene llevar calzado adecuado y comenzar la excursión a primera hora para evitar el calor y la mayor afluencia de visitantes.

Las tres cascadas de Anna
Anna es uno de esos municipios donde el agua está presente en prácticamente cada rincón. Su ruta de las tres cascadas propone un recorrido corto, sencillo y especialmente atractivo para quienes buscan una excursión tranquila rodeada de naturaleza.
Esta ruta tiene una distancia de alrededor 4 kilómetros y según la persona una duración de casi dos horas. El recorrido transcurre por senderos cómodos y apenas presenta desnivel, por lo que resulta adecuado para familias y personas con poca experiencia en senderismo.
El sendero enlaza tres de los rincones más conocidos del municipio: el Gorgo Gaspar, la Cascada de los Vikingos y la Cascada del Salto. Cada uno ofrece una imagen diferente del río Sellent, que desciende formando pequeños saltos de agua, remansos y rincones cubiertos por abundante vegetación de ribera.
Durante el recorrido aparecen antiguos molinos hidráulicos, acequias tradicionales y senderos sombreados que convierten la caminata en una experiencia muy agradable incluso durante los meses estivales. El murmullo constante del agua y la frondosidad del entorno crean una sensación de frescor difícil de encontrar en otras rutas del interior valenciano.
La visita puede completarse con el Lago de Anna, una de las zonas recreativas más conocidas de la comarca, donde es posible descansar y disfrutar de la gastronomía local.

La Ruta del Agua de Chelva
Pocas rutas combinan patrimonio histórico y paisaje natural como la Ruta del Agua de Chelva. Se trata de un recorrido circular que sigue el curso del río Tuéjar y que permite descubrir cómo el agua ha condicionado durante siglos la vida del municipio.
Con la particularidad de ser un recorrido circular, esta ruta presenta un trazado de dificultad baja y transcurre por caminos bien señalizados. No obstante, algunos tramos próximos al río pueden resultar resbaladizos, por lo que se recomienda extremar la precaución. El itinerario tiene una longitud aproximada de 6,5 kilómetros y puede completarse en unas dos o tres horas.
El itinerario atraviesa antiguos molinos harineros, cruza puentes de piedra y discurre junto a acequias medievales que todavía conservan parte de su trazado original. Uno de los puntos más llamativos es el túnel excavado en la roca, construido para canalizar el agua y que hoy constituye uno de los rincones más fotografiados del recorrido.
A medida que avanza el sendero aparecen pequeñas pozas, fuentes naturales y tramos completamente cubiertos por la vegetación, donde la temperatura resulta mucho más agradable que en zonas abiertas. La presencia constante del agua y la sombra de los árboles convierten esta ruta en una excelente opción para realizar durante el verano.
Tras finalizar la excursión merece la pena recorrer el casco histórico de Chelva, declarado Bien de Interés Cultural, donde conviven los antiguos barrios cristiano, judío y musulmán.

Paseo Ecológico de Benissa
No todas las rutas refrescantes discurren junto a ríos. En la costa alicantina, el Paseo Ecológico de BenissaPaseo Ecológico de Benissa ofrece un recorrido diferente, siempre acompañado por la brisa del Mediterráneo y las vistas sobre algunas de las calas más bonitas de la Marina Alta.
El sendero, perfectamente acondicionado con pasarelas de madera, miradores y paneles interpretativos, permite recorrer cerca de cuatro kilómetros bordeando acantilados y pequeñas calas de aguas cristalinas.
Durante el paseo se suceden enclaves tan conocidos como Cala Baladrar, Cala Advocat o Cala Pinets Cala Baladrar, Cala Advocat o Cala Pinets, donde es posible hacer una parada para darse un baño o practicar snorkel gracias a la transparencia del agua.
La ruta apenas presenta desnivel, por lo que resulta ideal para familias o para quienes prefieren caminar sin grandes exigencias físicas mientras disfrutan del paisaje costero y de la vegetación mediterránea.

Los Charcos de Quesa
En el interior de la provincia de Valencia, el municipio de Quesa alberga uno de los conjuntos de piscinas naturales más sorprendentes de la Comunitat Valenciana. Los conocidos Charcos de Quesa forman una sucesión de pozas excavadas por el agua durante siglos entre rocas calizas y rodeadas por un entorno forestal.
Alrededor de siete kilómetros de recorrido permiten adentrarse en un entorno natural de gran belleza, donde las vistas y las piscinas naturales se convierten en las grandes protagonistas. En aproximadamente dos horas, los senderistas pueden descubrir diferentes charcos de aguas cristalinas que evocan auténticos paisajes paradisíacos.
En general, la ruta no presenta grandes complicaciones técnicas, aunque algunos accesos a las pozas discurren por terreno irregular y con piedra suelta, por lo que se recomienda utilizar calzado de montaña para realizar el recorrido con mayor seguridad.
El recorrido permite visitar lugares como el Charco de la Horteta, el Charco de las Fuentes o el espectacular Charco del Chorro, donde el agua adquiere intensos tonos turquesa que contrastan con el verde de los pinares.
El sendero alterna pequeños tramos de bosque con zonas abiertas desde las que se contemplan las formaciones geológicas del Macizo del Caroig. Durante el verano, las áreas de baño se convierten en el principal atractivo para los visitantes, aunque el entorno también invita a detenerse para observar aves o simplemente disfrutar del silencio de la naturaleza.
Eso sí, conviene recordar que se trata de un espacio natural protegido, por lo que es fundamental respetar las normas de conservación, no abandonar residuos y utilizar únicamente las zonas habilitadas para el baño.

Estas cinco rutas demuestran la enorme diversidad paisajística de la Comunitat Valenciana. En apenas unas horas de viaje es posible pasar de caminar entre gigantescas paredes de roca en Chulilla a recorrer cascadas en Anna, descubrir antiguos molinos en Chelva, pasear junto al Mediterráneo en Benissa o refrescarse en las piscinas naturales de Quesa. Cinco propuestas diferentes con un mismo objetivo: disfrutar del verano de una forma activa, sostenible y lejos del asfalto.

