Hay planes que no necesitan grandes preparativos. Esperar a que baje el sol, buscar un buen lugar y disfrutar del cambio de colores del cielo puede ser suficiente para convertir una tarde cualquiera en un recuerdo especial. Y la Comunitat Valenciana tiene numerosos rincones donde hacerlo.
Desde lagunas y playas hasta montañas y pueblos con vistas al Mediterráneo, estos son cinco lugares donde merece la pena quedarse hasta el final del día.
1. La Albufera de València: el clásico que nunca falla
Si hay un lugar especialmente asociado a los atardeceres en la Comunitat Valenciana, ese es el Parque Natural de l'Albufera. La combinación de la laguna, los arrozales y el cielo reflejándose sobre el agua convierte la puesta de sol en uno de los grandes espectáculos naturales de la zona.
Uno de los puntos más conocidos para contemplarlo es el Mirador de la Gola de Pujol, desde donde se obtiene una amplia panorámica de la laguna. También existe la posibilidad de vivir el momento desde una barca tradicional, una de las experiencias más populares de la Albufera al caer la tarde.

2. El Garbí: un atardecer desde las alturas
Para quienes prefieren montaña, el Mirador de Garbí, en Estivella, ofrece una perspectiva completamente diferente. Desde este punto de la Sierra Calderona se contempla un amplio paisaje de las montañas y del litoral valenciano.
Es además una opción interesante para combinar el atardecer con una pequeña escapada de naturaleza. El acceso puede realizarse desde Estivella y existen rutas a pie hasta el mirador.

3. Altea: el Mediterráneo como escenario
El casco antiguo de Altea es otro de esos lugares donde merece la pena esperar hasta que cae el sol. Sus calles blancas, la bahía y las vistas hacia el Mediterráneo crean un escenario especialmente atractivo durante la última hora del día.
Uno de los puntos más conocidos es el entorno de la plaza de la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, desde donde se puede contemplar la bahía mientras las fachadas del casco histórico adquieren tonos dorados.
4. El Mondúver: una panorámica de la costa valenciana
En la comarca de la Safor se encuentra el Mondúver, una de las montañas más destacadas del sur de la provincia de Valencia. Su cima, a 841 metros de altitud, ofrece una panorámica espectacular del Golfo de Valencia.
En días despejados se pueden distinguir desde las alturas diferentes puntos de la costa, incluyendo las playas de Gandia y otros enclaves del litoral valenciano.
5. La costa de València: un atardecer sin salir de la ciudad
Y no hace falta coger el coche para disfrutar de una puesta de sol. La propia ciudad de València ofrece varios espacios junto al mar donde terminar el día.
La zona de La Marina, las playas de Las Arenas y la Malvarrosa o algunos de los puntos próximos al puerto permiten disfrutar del ambiente mediterráneo mientras cae la tarde.

Un plan sencillo para cualquier tarde de verano
No hace falta buscar el lugar más famoso ni hacer una gran excursión. Una playa, un mirador o un embarcadero pueden convertirse en el escenario perfecto si se llega con tiempo suficiente para ver cómo cambia el paisaje.
Eso sí, si eliges un espacio natural, respeta siempre el entorno, no dejes residuos y evita salirte de las zonas permitidas. El mejor atardecer es también el que podemos seguir disfrutando el próximo verano.

