Valencia captura 3.000 jabalíes en lo que va de año con trampas y cazadores para blindarse ante la amenaza de la peste porcina africana

La Generalitat Valenciana ha retirado ya 3.000 jabalíes en 2026 con un plan de choque de 6 millones de euros para prevenir la llegada de la PPA.

Guardar

Visita de Medio Ambiente
Visita de Medio Ambiente

Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

El jabalí se ha convertido en uno de los grandes protagonistas involuntarios del mapa sanitario europeo. La Generalitat Valenciana ha capturado ya 3.000 ejemplares en lo que va de 2026, una cifra que las autoridades presentan como un hito del plan de choque puesto en marcha para controlar la sobrepoblación de la especie y, sobre todo, para levantar una muralla preventiva frente a la peste porcina africana (PPA). La amenaza, aunque aún no ha llegado a la Comunitat Valenciana, está más cerca que nunca.

Una enfermedad que ya llama a la puerta

No es paranoia. Según el último informe anual de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), publicado en mayo de 2026, los brotes de PPA en la UE aumentaron en 2025 respecto a 2024, tanto en cerdos domésticos como en jabalíes silvestres. La enfermedad continúa generando preocupación en Europa durante 2026, con cerca de 1.500 casos detectados desde comienzos del año, principalmente en poblaciones de jabalíes, que siguen siendo el principal reservorio del virus en el continente.

España no ha permanecido ajena. La PPA acumula ya 47 focos —3 primarios y 44 secundarios— y 284 jabalíes positivos en Cataluña, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recogidos por ASAJA. La progresión geográfica de la enfermedad evidencia un patrón claro: el virus avanza siguiendo las rutas de dispersión del jabalí, un reservorio clave que dificulta enormemente las labores de erradicación. Con este escenario como telón de fondo, que la Generalitat haya decidido actuar de forma preventiva cobra todo su sentido.

Trampas, cazadores y seis millones de euros

El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, presentó el balance del operativo en el Centro de Visitantes de La Mata, en Torrevieja, acompañado por el director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis, representantes municipales, cazadores y agentes medioambientales. Las cifras hablan por sí solas: de los 3.000 jabalíes retirados del medio natural, cerca de 2.000 han sido aportados por cazadores y 800 capturados mediante jaulas. Por provincias, Valencia lidera con 1.339 ejemplares, seguida de Castellón con 729 y Alicante con 726.

"La reducción de la población de jabalí mejora la capacidad de respuesta ante cualquier posible foco y contribuye a minimizar los conflictos que esta especie genera en explotaciones agrarias, espacios naturales y entornos urbanos" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana

El plan no se limita a contar animales. Combina el control poblacional con vigilancia epidemiológica, campañas informativas y la colaboración de veterinarios y organizaciones agrarias. Para financiarlo, la Generalitat movilizará hasta seis millones de euros: cuatro irán destinados a actuaciones de la empresa pública Vaersa, y dos millones se canalizarán como ayudas directas a los titulares de cotos de caza. Desde enero de 2026, cada jabalí abatido y retirado del medio natural genera una compensación de 40 euros por ejemplar. Un incentivo económico que, según el conseller, está funcionando.

Un dispositivo que no para de crecer

La estrategia de trampeo ha seguido una progresión calculada. Se arrancó con 70 trampas activas en el primer trimestre, y el objetivo es terminar el verano con un total de 270 jaulas desplegadas, a un ritmo de una decena de instalaciones semanales. Con esa cadencia, las autoridades prevén triplicar los datos actuales antes de que acabe el año. No es un horizonte descabellado: España alberga ya 2,4 millones de jabalíes, mientras que en toda Europa la población oscila entre 13,5 y 19,6 millones de ejemplares, a pesar de que se abaten unos 450.000 por temporada, un incremento del 200% en los últimos 20 años. La dinámica reproductiva de la especie hace que la presión de captura deba ser constante para mantener las poblaciones bajo control.

El dispositivo logístico que lo sostiene merece atención por su detalle. Actualmente, 250 cazadores utilizan el sistema de comunicación habilitado para la entrega de animales, y las rutas diarias de recogida recorren 278 acotados. El 59% de los jabalíes se retiran directamente en el domicilio o municipio del propio cazador, lo que reduce fricciones y agiliza el proceso. Incluso se ha habilitado un servicio específico de recogida los domingos por la tarde, pensado para facilitar la retirada de animales tras las cacerías del fin de semana. Un detalle operativo pequeño, pero que dice mucho sobre el grado de coordinación alcanzado.

Zonas prioritarias: del sur de Alicante al norte de la provincia

El trampeo complementario se despliega en zonas donde la caza deportiva no es suficiente: áreas comunes, refugios de fauna y terrenos sin titular cinegético. El operativo cubre actualmente 15 unidades prioritarias de control repartidas en 162 municipios. En el sur de Alicante, las actuaciones se centran especialmente en dos espacios naturales: el Parque Natural de El Hondo y el Paraje Natural Municipal del Clot de Galvany, donde entre enero y junio de 2026 se han registrado 37 capturas mediante trampeo —21 en El Hondo y 16 en el Clot de Galvany—. En el norte de la provincia, la zona prioritaria de actuación es la Marina Alta y la Marina Baixa.

La meta a corto plazo es alcanzar los 3.500 jabalíes entregados por cazadores a la unidad logística antes del 15 de septiembre. Esta expansión descontrolada de la especie no solo facilita la transmisión de la PPA, sino que genera conflictos en entornos urbanos y daños en la agricultura. En otros focos europeos, la clave del éxito fue precisamente la colaboración estrecha entre administraciones, cazadores y equipos científicos. La Comunitat Valenciana, de momento libre del virus, apuesta por no esperar a que la crisis llegue para empezar a actuar. Y en esa apuesta, el jabalí —sin saberlo— se ha convertido en el centro de una de las operaciones de bioseguridad más ambiciosas de su historia reciente.