Tras la alerta roja por calor extremo, que está dejando temperaturas de más de 40 grados en la provincia de Valencia, la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) ha activado, para este jueves 20 de agosto, la alerta naranja por tormentas fuertes con granizo. Tanto en la provincia de Valencia como en la de Alicante, el aviso estará activo de 12:00 a 21:00 horas, mientras que en la de Castellón se ha activado la alerta amarilla.
Así, de acuerdo con las previsiones de AEMET, Valencia vivirá este mismo jueves un cambio brusco de temperatura con tormentas que “pueden ser localmente fuertes y venir acompañados de rachas muy fuertes de viento y granizo, especialmente en gran parte de la provincia de Valencia y el interior norte de Alicante”.
En concreto, los modelos meteorológicos apuntan a una acumulación de hasta 40 litros por metro cuadrado en tan solo una hora, una cifra que, para hacerse una idea, equivale a lo que muchas zonas del litoral valenciano recogen en semanas enteras durante el verano.

Un agosto marcado por la inestabilidad meteorológica
La inestabilidad vuelve a ganar protagonismo en la Comunitat Valenciana en pleno mes de agosto. Tras varios episodios de lluvias intensas registrados durante el verano, la previsión vuelve a apuntar a una jornada complicada, con tormentas que podrían dejar granizo de considerable tamaño y rachas de viento superiores a los 80 km/h. Ante este escenario, el riesgo no se limita a las zonas expuestas: la elevada urbanización del litoral y la presencia de barrancos capaces de acumular agua rápidamente aumentan la vulnerabilidad ante precipitaciones torrenciales.
La situación queda reflejada en el triple aviso meteorológico activado para este jueves. A la alerta naranja por lluvias y tormentas se suman dos avisos amarillos. El primero corresponde a las altas temperaturas, con máximas que podrían alcanzar los 36 °C entre las 13:00 y las 20:59 horas. El segundo afecta al litoral y advierte de fenómenos costeros durante esa misma franja, con vientos del oeste de entre 40 y 55 km/h y rachas que puntualmente podrían rebasar los 80 km/h.
La coincidencia de calor, viento y precipitaciones intensas convierte la jornada en un episodio especialmente cambiante, en el que la evolución de las tormentas puede modificar las condiciones en pocos minutos.

Recomendaciones para afrontar la jornada
Ante la previsión de tormentas, una de las principales recomendaciones es reducir al mínimo los desplazamientos en coche. Si el viaje resulta imprescindible, conviene utilizar vías principales, conducir a una velocidad moderada y mantener una mayor distancia con el resto de vehículos. En caso de que el agua reduzca considerablemente la visibilidad, lo más seguro es detenerse en un lugar protegido y reanudar la marcha cuando las condiciones mejoren.
También es fundamental mantenerse alejado de barrancos, ramblas, cauces y áreas susceptibles de inundarse. Estos puntos pueden experimentar una subida repentina del nivel del agua incluso cuando la precipitación no sea intensa en el lugar concreto donde se encuentra una persona. Por el mismo motivo, se recomienda no estacionar ni permanecer junto a este tipo de zonas durante el episodio.
Las precauciones deben extenderse a viviendas y establecimientos. Antes de la llegada de las tormentas, es aconsejable comprobar que los desagües y canalones están despejados, asegurar toldos, persianas y otros elementos exteriores, y retirar objetos que puedan ser desplazados por el viento. Son actuaciones básicas que ayudan a minimizar posibles daños cuando las rachas fuertes y las precipitaciones intensas coinciden.


