Un camino de tierra que separa tres horas y media de un hospital a solo 50 kilómetros: la Diputación invierte 700.000 euros para arreglarlo

La Diputación de Valencia destina 700.000 euros a rehabilitar el camino del Pansero, vital para los vecinos de Cortes de Pallás.

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Camino del Pansero
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Hay carreteras que, sobre el papel, no son carreteras. Son caminos cedidos, vías de evacuación nuclear reconvertidas en arterias del día a día, por las que circula el autobús escolar, las ambulancias —cuando se atreven— y los vecinos que necesitan llegar al hospital. Eso es, en esencia, el camino del Pansero, una pista que conecta Cortes de Pallás con sus aldeas del norte y que, durante años, ha convertido un trayecto de 50 kilómetros hasta el Hospital General de Requena en una odisea de tres horas y media. La Diputación de Valencia acaba de aprobar una subvención de 700.000 euros para transformar ese calvario en una vía digna.

Un municipio disperso entre barrancos y aldeas

Para entender por qué este camino importa tanto, hay que conocer el territorio. Cortes de Pallás tiene una población de unos 758 habitantes repartidos entre varias aldeas que salpican un amplio término municipal caracterizado por altos relieves y una bajísima densidad de población. El término municipal abarca 235 kilómetros cuadrados, con seis aldeas dispersas por su extensión. En ese contexto geográfico abrupto, cada kilómetro de carretera en buen estado vale su peso en oro.

El camino del Pansero actúa como columna vertebral de esa dispersión: une el núcleo urbano con las aldeas del norte y, de paso, ofrece el itinerario más rápido hacia el Hospital General de Requena, que es el centro de referencia sanitaria para toda la población. El problema es que su estado actual disuade incluso a las ambulancias de utilizarlo. No es una hipérbole: el alcalde de Cortes de Pallás, David Herrera, ha reconocido que los vecinos han llegado a sufrir trayectos de tres horas y media para cubrir esos 50 kilómetros que separan el municipio del hospital.

"Los vecinos han tenido que sufrir trayectos de tres horas y media hasta Requena cuando nos separan 50 kilómetros" - David Herrera, alcalde de Cortes de Pallás

Una vía con historia: el legado de Cofrentes

El origen del Pansero añade otra capa de complejidad al asunto. Según ha explicado el propio alcalde, se trata de una vía de evacuación de la Central Nuclear de Cofrentes que en su momento fue cedida por el Ministerio al municipio, junto a otras vías que suman en total 270 kilómetros. Es decir, infraestructuras diseñadas para situaciones de emergencia extrema que han acabado siendo el único acceso cotidiano de cientos de personas. Por el Pansero circula también el autobús a Requena, lo que convierte su deterioro en un problema de movilidad básica, no solo de confort.

La actuación aprobada se centrará en tres frentes: el drenaje, el firme y la seguridad vial. En materia de drenaje, se construirá un nuevo sistema transversal con una tubería de 600 milímetros de diámetro y 10 metros de longitud, y se adecuarán las cunetas a lo largo de todo el trazado. El firme recibirá reparaciones en baches, grietas y zonas deterioradas, con refuerzos específicos en los puntos más críticos. Y para la seguridad, se repondrán barreras, señalización y elementos de balizamiento.

Seis aldeas con más futuro

La inversión beneficia de manera directa a Castilblanques y La Cabezuela, situadas cerca del final del trazado, y mejora también las comunicaciones de Viñuelas, Los Herreros, Venta de Gaeta y El Oro. El Oro, por ejemplo, está situado en la ladera sur de la muela del mismo nombre, que constituye el límite norte del profundo valle del río Júcar , un enclave de difícil acceso que depende de estas vías para cualquier desplazamiento ordinario.

Pero el valor del Pansero va más allá del uso cotidiano. La vía está contemplada como itinerario de evacuación de la población y de acceso para los servicios de emergencia, una función que resulta imposible de cumplir mientras el camino permanezca en el estado actual. Esa doble dimensión —servicio diario y recurso de emergencia— es la que justifica la urgencia de la intervención.

"Es un buen ejemplo de lo que entendemos por un camino de interés territorial, porque vertebra un término municipal muy extenso, conecta el núcleo principal con sus aldeas y facilita el acceso de la población a servicios esenciales" - Reme Mazzolari, vicepresidenta segunda y diputada de Carreteras de la Diputación de Valencia

La puerta abierta a convertirlo en carretera provincial

El alcalde Herrera ha avanzado que, tras el verano, el Ayuntamiento mantendrá una reunión con los técnicos de Carreteras de la Diputación para estudiar los detalles de la obra y, sobre todo, para explorar la posibilidad de elevar el rango del Pansero y convertirlo en carretera provincial. Un cambio de categoría que reconocería oficialmente lo que ya es en la práctica: una vía esencial para la vida de cientos de personas.

A esta actuación se suma una segunda inversión aprobada también por la Diputación: una subvención en especie de 427.599 euros para el acondicionamiento del camino de Cortes de Pallás a Millares por Otonel, que actúa sobre 1,27 kilómetros a partir de la intersección con la CV-428. Las obras incluirán refuerzo del firme, mejora del drenaje, saneo de zonas deterioradas, sellado de fisuras, renovación de barreras de seguridad y señalización. Entre ambas actuaciones, la Diputación moviliza más de 1,1 millones de euros para poner fin a décadas de aislamiento viario en uno de los municipios más extensos y menos densamente poblados de la provincia de Valencia. Para los vecinos de Cortes de Pallás, que han aprendido a convivir con carreteras imposibles como parte del paisaje, estas obras suponen mucho más que asfalto nuevo: significan que alguien, por fin, ha escuchado.