València acoge en junio la cumbre mundial de la digestión anaerobia: convertir basura en energía ya tiene agenda

Transformar los lodos de una depuradora o los restos de una cosecha en electricidad, fertilizante o combustible para autobuses.

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Depuradora
Depuradora

Transformar los lodos de una depuradora o los restos de una cosecha en electricidad, fertilizante o combustible para autobuses. Lo que hace unos años sonaba a ciencia ficción hoy es una tecnología consolidada y, en junio, será el centro de atención de todo el mundo en València. La ciudad acogerá del 9 al 13 de junio de 2026 la 19ª edición del IWA World Conference on Anaerobic Digestion (IWA AD19), uno de los encuentros científicos más relevantes del planeta en materia de bioeconomía y biotecnología ambiental.

Un congreso de dimensión global

El evento ha recibido 750 trabajos científicos procedentes de 50 países , una cifra que habla por sí sola del apetito internacional por esta disciplina. El IWA AD19 aspira a reunir a una comunidad diversa de académicos, científicos, ingenieros, investigadores, profesionales, responsables políticos y representantes tanto del sector público como del privado. En total, más de 700 propuestas ya confirmadas estructurarán cinco días de ponencias, debates y presentaciones técnicas en los que la pregunta de fondo es siempre la misma: ¿cuánto valor podemos extraer de aquello que tiramos?

El congreso está organizado por la Universitat de València, con el apoyo del Grupo de Especialistas en Digestión Anaerobia de la International Water Association. La tecnología anaerobia ha evolucionado desde una solución rentable para el tratamiento de residuos hasta convertirse en un enfoque integral para transformar los desechos en recursos valiosos. El lema elegido para esta edición, Fueling Sustainability, lo resume con precisión.

La Generalitat toma el protagonismo desde el primer día

La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana no se limita a asistir: coorganiza la jornada inaugural del congreso, prevista para el martes 9 de junio en el Palau de les Arts Reina Sofía. Un escenario que, más allá de su valor simbólico, envía un mensaje claro sobre el papel que la Comunitat Valenciana quiere jugar en la transición ecológica.

"La digestión anaerobia y la valorización de biorresiduos representan una oportunidad estratégica para avanzar hacia un modelo productivo más eficiente, resiliente y bajo en emisiones, capaz de transformar residuos en recursos y energía renovable." - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana

En esa jornada de apertura, la Generalitat presentará la ponencia Valencian Biogas Roadmap 2030, un documento estratégico que traza el potencial y la hoja de ruta de la digestión anaerobia en el territorio valenciano de cara a la próxima década. No es un ejercicio académico menor: define cómo los residuos orgánicos de la región —desde los lodos de las depuradoras hasta los subproductos de la actividad agrícola— pueden convertirse en fuentes de energía local y fertilizantes que reduzcan la dependencia exterior.

¿Qué es exactamente la digestión anaerobia?

Para quien no está familiarizado con el término, la digestión anaerobia es, en esencia, dejar que bacterias hagan su trabajo en la oscuridad. Sin oxígeno, microorganismos específicos descomponen la materia orgánica —restos de alimentos, lodos de depuradoras, purines ganaderos, residuos agrícolas— y generan dos productos principales: biogás y digestato. El biogás es una mezcla compuesta principalmente de metano y dióxido de carbono que se produce cuando se degrada la materia orgánica en ausencia de oxígeno. El digestato generado en el proceso puede utilizarse como fertilizante, sustituyendo así buena parte de los fertilizantes químicos artificiales utilizados en el sector primario.

El biogás producido constituye un vector energético muy versátil con el que producir electricidad, calor, frío o un biocarburante para vehículos. Dicho de otra manera: la basura orgánica de una ciudad podría, en teoría, calentar hogares, mover autobuses y abonar campos de cultivo al mismo tiempo. La digestión anaerobia permite reducir residuos en vertedero y emisiones no controladas de metano, generar energía renovable local para hogares y transporte público, producir fertilizantes sostenibles y abrir nuevas oportunidades en el entorno rural mediante la valorización de subproductos agrícolas y ganaderos.

Y el potencial en España es enorme. El país prevé multiplicar por 3,8 la producción de biogás en 2030, aunque actualmente hay menos de 150 instalaciones en funcionamiento, que en conjunto suman una producción energética de 2,74 TWh. La brecha entre lo que se produce y lo que se podría producir es, precisamente, el tipo de desafío que un congreso como el IWA AD19 se propone acortar.

Ponentes de referencia y grandes empresas del sector

La jornada inaugural contará con la participación del director ejecutivo de la International Water Association, Kala Vairavamoorthy, y con una conferencia magistral titulada Anaerobic Digestion, an old story for today and tomorrow, impartida por el investigador francés Jean-Philippe Steyer, uno de los grandes nombres europeos en investigación sobre digestión anaerobia. La elección del título no es casual: recuerda que esta tecnología lleva décadas desarrollándose, aunque solo ahora la urgencia climática le ha dado la visibilidad que merece.

El congreso cuenta además con la participación de empresas líderes del sector como Veolia, FACSA, Global Omnium, Aqualia o Acciona, cuya implicación refuerza la conexión entre el laboratorio y la planta industrial. Porque de poco sirve la investigación más brillante si no encuentra el camino hacia la aplicación real. El Comité Científico del IWA AD19 está compuesto por 123 expertos distinguidos de 35 países, que representan una diversidad de conocimiento, innovación y colaboración global en el campo de la biotecnología anaerobia.

València, laboratorio europeo de la bioeconomía

Que el IWA AD19 haya elegido València no es una casualidad logística. La ciudad alberga una sólida red de investigación en ingeniería ambiental, y la Comunitat Valenciana combina una industria agroalimentaria de primer orden con una infraestructura de saneamiento que genera, cada día, enormes volúmenes de materia orgánica susceptible de ser valorizada. Aunque el AD19 es un congreso técnico, su impacto se traslada directamente a la ciudadanía, ya que la digestión anaerobia permite reducir residuos en vertedero, generar energía renovable local y producir fertilizantes sostenibles.

El congreso, con más información disponible en iwa-ad19.com, puede leerse como un termómetro del momento que vive esta tecnología: la digestión anaerobia ha dejado de ser una opción marginal para convertirse en una pieza central de la transición energética, capaz de responder a la vez a la crisis climática, la gestión de residuos y la seguridad de suministro energético. Que la Comunitat Valenciana quiera estar en el centro de ese debate, y no solo como anfitriona, revela una apuesta que va más allá del protocolo institucional.