El turista británico que vuela a Alicante o Valencia no siempre viene a tumbarse al sol. A veces viene a organizar un congreso internacional, una cumbre empresarial o un evento de incentivos para cientos de personas. Y es precisamente ese perfil —el del viajero que genera más del doble de gasto que el turista de ocio— el que la Generalitat Valenciana fue a buscar esta semana a Londres.
Turisme Comunitat Valenciana ha participado en 'The Meetings Show', la principal feria del turismo de congresos del Reino Unido, celebrada los días 25 y 26 de junio en el emblemático recinto ExCeL de Londres. Desde su lanzamiento en 2013, The Meetings Show se ha consolidado como uno de los principales eventos anuales para la industria internacional de eventos y del sector MICE —Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions— en el Reino Unido. El certamen ofrece una plataforma donde los proveedores globales se reúnen cara a cara con hasta 1.500 compradores profesionales acreditados, con más de 80 destinos internacionales representados.
Seis entidades, casi 100 citas y un mensaje claro
La delegación valenciana se integró en el estand colectivo de Turespaña y acudió con una representación notable del sector. Junto a Turisme Comunitat Valenciana participaron el Benidorm Convention Bureau, Costa Blanca MICE, Hosbec, Valencia Premium, la Asociación Provincial de Hoteles y Alojamientos Turísticos de Alicante (APHA) y el Elche Convention Bureau. Entre las seis entidades mantuvieron cerca de 100 citas con profesionales del sector, una cifra que revela el ritmo frenético de una feria donde cada reunión puede traducirse en un evento futuro celebrado en tierras valencianas.
El objetivo no era hacer turismo por Londres, sino consolidar una posición en el mercado que más visitantes internacionales envía a la Comunitat. En 2025, más de 3 millones de turistas británicos llegaron a la Comunitat Valenciana, representando el 24,3% del total de visitantes internacionales, con un gasto medio diario de 157,3 euros por persona. Los datos de 2026 apuntan a que esa tendencia no ha hecho más que consolidarse.
Volar desde Birmingham o Manchester, a un congreso en Benidorm
Uno de los argumentos más sólidos que la delegación valenciana llevó bajo el brazo es la conectividad aérea. No es un detalle menor: sin vuelos directos, el turismo de congresos no existe. El aeropuerto de Alicante-Elche conecta actualmente con 20 ciudades británicas, mientras que el de València opera rutas con ocho ciudades del Reino Unido. Castellón, por su parte, mantiene conexión anual con Londres Stansted y una ruta estacional con Manchester. Esta red de enlaces aéreos convierte a la Comunitat Valenciana en uno de los destinos europeos más accesibles desde las islas británicas, un factor que los organizadores de eventos valoran tanto como la infraestructura hotelera o la oferta cultural del destino.
El congresista gasta 2,7 veces más que el turista de playa
¿Por qué tanto interés institucional en un tipo de turismo que, en apariencia, comparte aeropuertos y hoteles con el viajero de ocio convencional? La respuesta está en los números. En 2025, un viajero de reuniones gastó de media 2,7 veces más al día que un turista de ocio. No es una diferencia marginal: es una brecha que cambia por completo la ecuación económica de un destino.
The Meetings Show es un importante foro que se celebra anualmente en Londres y reúne alrededor de 900 agencias organizadoras de eventos. Para un destino como la Comunitat Valenciana, con una temporada turística históricamente concentrada en los meses de verano, el MICE ofrece algo que el sol y la playa no pueden dar por sí solos: demanda en otoño, invierno y primavera. Congresos médicos en noviembre, cumbres tecnológicas en febrero, viajes de incentivos en marzo. El turismo de congresos es, en esencia, la gran herramienta de desestacionalización que los destinos del Mediterráneo llevan años buscando.
España, potencia mundial de las reuniones internacionales
La apuesta valenciana no ocurre en el vacío. En 2024, España se situó como el tercer país del mundo con mayor número de reuniones internacionales, una posición de liderazgo que convierte al conjunto del país en una marca poderosa con la que los destinos regionales pueden apalancarse. El sector evoluciona, además, hacia la sostenibilidad y la digitalización, y las proyecciones apuntan a que el negocio MICE en España alcanzará los 15.794 millones de euros en 2027.
En ese contexto de crecimiento, estar en Londres durante dos días, reunirse con 100 profesionales del sector y poner el nombre de Benidorm, Alicante, Valencia o Elche sobre la mesa de trabajo de un organizador de eventos británico no es solo una acción de marketing. Es una inversión en la economía de la Comunitat que, cuando da fruto, llega en forma de conferencias internacionales, grupos de incentivos y reuniones corporativas que llenan hoteles en los meses que el turismo de sol y playa deja vacíos.


