Hay algo poderoso en la idea de que un pianista que semanas antes competía ante un jurado de nivel internacional actúe en una iglesia de un pueblo valenciano, con el público sentado a pocos metros, sin precio de entrada. Eso es exactamente lo que propone la Diputació de València este mes de septiembre: acercar el talento de los finalistas del Concurso Internacional de Piano Iturbi a municipios como Chelva, Sollana, Ayora y Guadassuar, además de a la capital, en un ciclo de recitales completamente gratuitos.
Los protagonistas son dos pianistas que se midieron en la última edición del certamen: el italiano Ruggiero Fiorella, tercer clasificado, y el bielorruso Uladzislau Khandohi, ganador del segundo premio. Seis conciertos en total. Seis oportunidades para que la música de piano llegue donde no siempre llega.
Un concurso con más de cuatro décadas de historia
Para entender el peso de este ciclo itinerante, conviene conocer el origen del certamen que lo impulsa. El Premio Iturbi nació en junio de 1981 con el propósito de honrar y preservar la memoria del gran pianista valenciano José Iturbi, fallecido el 28 de junio de 1980 en Beverly Hills, California. Se trata de una competición internacional de piano de carácter bienal, celebrada en Valencia, en la que participan jóvenes de todo el mundo. No es un concurso cualquiera: el Concurso Internacional de Piano de València Iturbi forma parte de la Federación Mundial de Concursos Internacionales de Música, con sede en Ginebra.
El propósito del concurso es perpetuar la memoria y el legado del pianista valenciano José Iturbi, al tiempo que se erige como plataforma de apoyo a los nuevos valores que se abren paso en el competitivo mundo del piano. Siguiendo el espíritu innovador de José Iturbi, quien llevó la música de su tiempo a los principales escenarios estadounidenses —la Orquesta de Filadelfia, la Filarmónica de Nueva York, Boston, Chicago, Detroit—, el Premio promueve también la creación contemporánea.
A lo largo de sus más de cuarenta años de historia, el Concurso ha contado en su jurado con figuras de renombre como Alicia de Larrocha, Alexis Weissenberg, Dmitri Bashkirov, Joaquín Rodrigo o Menahem Pressler, entre otros. Muchos de los jóvenes pianistas que han configurado su historia son hoy artistas de prestigio reconocido.
Los conciertos de septiembre, uno a uno
El ciclo arranca con Ruggiero Fiorella, tercer clasificado en la última edición. El pianista ofrecerá tres recitales: el primero, el 18 de septiembre a las 19:30 horas en el Espacio Multiusos de Chelva; el segundo, el 19 de septiembre a las 19:00 horas en el Centre Cultural La Beneficència de València; y el tercero, el 20 de septiembre a las 19:00 horas en el Centre Cultural de Sollana.
La segunda parte del ciclo corresponde a Uladzislau Khandohi, ganador del segundo premio. Su agenda arranca el 24 de septiembre a las 20:00 horas en el Auditorio Municipal Mencía de Mendoza de Ayora. Le seguirá una cita el 25 de septiembre a las 21:00 horas en la Iglesia de Guadassuar —un escenario que, por su arquitectura, promete convertir el recital en algo difícil de olvidar— y concluirá el 26 de septiembre a las 19:00 horas en el Centre Cultural La Beneficència de València. Todas las actuaciones son de entrada libre y gratuita.
Cultura que llega donde más se necesita
La descentralización cultural no es solo un eslogan. En provincias como Valencia, donde la oferta musical de alto nivel se concentra históricamente en la capital, iniciativas como esta tienen un impacto real en la vida cotidiana de los vecinos de municipios pequeños. El diputado de Cultura, Paco Teruel, lo explica sin rodeos:
"El Concurso Iturbi es una magnífica oportunidad para dar visibilidad e impulso a nuevos talentos, y desde la Diputación queremos seguir apoyando a estos jóvenes intérpretes más allá del certamen y acercar su talento al público valenciano en distintos escenarios de nuestra provincia" - Paco Teruel, diputado de Cultura de la Diputació de València
Teruel también subrayó que la iniciativa "responde a la idea de hacer de la música y la cultura un elemento accesible para todos, haciendo de nuestros municipios espacios de encuentro para disfrutar de propuestas de máxima calidad artística". Una declaración que, más allá de la retórica institucional, se traduce en algo concreto: seis conciertos, entrada gratis, y pianistas que acaban de demostrar su nivel ante un jurado internacional. Pocas veces la cultura de proximidad viene con tantas garantías de calidad.


