La situación de las artes escénicas valencianas atraviesa, según la Asociación Valenciana de Empresas de Artes Escénicas (AVETID) -- que representa a más de medio centenar de salas y compañías -- uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Entre sus principales reclamaciones figuran el desbloqueo del Circuit Cultural Valencià, paralizado desde hace más de un año; un mayor presupuesto para Cultura; y la apertura de canales de diálogo directos con la Conselleria.
En esta entrevista a València Extra, la presidenta de AVETID, Mª Ángeles Fayos, analiza la situación del sector y expone las medidas que considera imprescindibles para garantizar la viabilidad y el futuro de las artes escénicas valencianas.
Habláis de “menosprecio institucional” y de falta de diálogo. ¿Cuántas solicitudes de reunión habéis trasladado a la Secretaría Autonómica de Cultura y qué respuesta habéis recibido hasta ahora?
Hemos trasladado varias solicitudes tanto a la secretaria autonómica como a la consellera y siempre nos remiten al IVC como interlocutor, pese a que este organismo no tiene competencias para responder a una parte importante de nuestras reivindicaciones. Lo que reclamamos es un diálogo directo, tanto con la secretaria autonómica como con la nueva dirección del IVC.
Señaláis que el Circuit Cultural Valencià se encuentra en una situación de “parálisis” desde hace un año y medio. ¿Qué consecuencias concretas está teniendo esta situación para las compañías, salas y profesionales de las artes escénicas?
El Circuit Cultural es un dinamizador fundamental para el sector escénico. La consecuencia directa de su bloqueo es la falta de contratación de compañías y la pérdida, para la ciudadanía, de una programación de calidad dirigida a todos los públicos. Si las compañías no pueden trabajar en el circuito valenciano, que es su ámbito natural de actuación, poco más hay que añadir. Es urgente reactivarlo, ya que esta situación agrava aún más la precariedad con la que ya trabajan muchas de estas empresas.

Afirmáis que algunos cambios impulsados por la Conselleria no han sido consensuados con el sector. ¿Cuáles son los ejemplos más significativos y cómo deberían haberse abordado, según AVETID?
Somos un colectivo muy amplio que reúne asociaciones profesionales, creativas y empresariales. Lógicamente, compartimos muchas posiciones en materia de política cultural, aunque también existe diversidad de opiniones en cuestiones concretas. Sin embargo, hay reivindicaciones que son comunes: el necesario incremento del presupuesto destinado a Cultura; la recuperación de los Premis de les Arts Escèniques Valencianes; el adelanto de los plazos de las subvenciones para el sector; un Circuit Cultural con catálogo abierto; y, en definitiva, una mayor dignificación de las artes escénicas.
Creemos que, mediante el diálogo, es posible alcanzar consensos sobre estas cuestiones urgentes, no solo a partir de nuestras aportaciones, sino también gracias a la escucha activa del conjunto de asociaciones del sector.
Además del desbloqueo del Circuit Cultural Valencià, ¿cuáles son las prioridades urgentes que AVETID considera imprescindibles para garantizar la viabilidad del sector escénico valenciano?
Como comentaba, existen varias cuestiones prioritarias. La primera es que el Circuit vuelva a funcionar de inmediato y deje de estar paralizado por cuestiones burocráticas y por cambios que pueden provocar un colapso de la programación durante el verano. Muchas compañías comparten actores y personal técnico, y podrían verse obligadas a renunciar a actuaciones por la acumulación de contrataciones en determinados periodos. Esta es una reivindicación que requiere una respuesta inmediata.
El ADN de una compañía de artes escénicas es trabajar en su territorio y, a partir de ahí, girar fuera de él. Por eso este programa cultural es tan importante. Además, resulta esencial para acercar el teatro, la danza, el circo y las artes de calle a los municipios de Castellón, Valencia y Alicante.
Por otro lado, hace apenas unos días hemos vivido una nueva edición de La Mostra d’Alcoi, que ha sufrido recortes presupuestarios por parte de la Conselleria de Cultura y que ha motivado protestas por parte de las asociaciones. Debe ser una cita especialmente cuidada, porque es la Fira del Teatre Valencià y constituye la principal carta de presentación exterior de las artes escénicas valencianas. Es un evento emblemático.
Asimismo, es necesario incrementar la producción pública de teatro, circo, danza y artes de calle, así como reforzar la inversión en el tejido productivo de las artes escénicas, tanto a través de las ayudas bienales como de las subvenciones anuales a la producción.
Hablamos de inversión porque cada euro público destinado a las compañías revierte multiplicado en contratación, recaudación fiscal y, sobre todo, en la profesionalización del teatro valenciano y en el fortalecimiento de una industria cultural capaz de diferenciarse a nivel nacional e internacional.

Si finalmente se produjera una reunión con la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, ¿qué compromisos o medidas concretas esperáis obtener de ese encuentro?
La disposición de los responsables políticos a reunirse con el sector es también una medida de la importancia que conceden a nuestros problemas. Si no somos capaces de despertar el interés de la secretaria autonómica de Cultura, resulta difícil pensar que pueda defender una industria cultural fuerte, estratégica e identitaria para nuestra comunidad.
Y, sobre todo, ¿cómo vamos a aspirar a que la Cultura alcance el 2 % del presupuesto de la Generalitat si ni siquiera existe voluntad de escuchar nuestras demandas en una reunión?
¿Creéis que esta situación responde a una falta de recursos, a una cuestión de gestión política o a una determinada visión de la cultura por parte del actual Gobierno valenciano?
Sinceramente, creemos que responde a una combinación de los tres factores. Desde la Conselleria de Cultura todavía no se ha asumido plenamente que la cultura —y, en particular, las artes escénicas— constituye un motor económico fundamental, además de un espacio imprescindible para el desarrollo personal y colectivo de la sociedad.


