Más butacas llenas, más creadores valencianos sobre los escenarios y más funciones con el cartel de entradas agotadas. El Institut Valencià de Cultura (IVC) cierra la temporada 2025-2026 con 63.168 espectadores en sus cinco espacios escénicos de Castellón, València y Alicante, lo que supone un aumento del 4% respecto al año anterior, cuando se registraron 60.810 asistentes. Un crecimiento modesto en cifras, pero sostenido: la segunda temporada consecutiva al alza para una institución que ha apostado con decisión por convertir la cultura valenciana en protagonista de sus propios escenarios.
El dato que más llama la atención no es el del público, sino el de los profesionales. Las contrataciones directas de intérpretes, autores y directores valencianos se han duplicado de una temporada a otra, pasando de 100 a 202 contrataciones. En concreto, el IVC ha contratado a 155 intérpretes, 22 autores y 25 directores y ayudantes de dirección de la Comunitat Valenciana a lo largo de este ejercicio. Una cifra que, sumada a las 120 compañías valencianas presentes en la programación —incluyendo festivales como Dansa València, Fresca o Sagunt a Escena—, dibuja un ecosistema escénico con cada vez más músculo propio.
Cuatro producciones propias y un clásico de Lope en el horizonte
Este año el IVC ha puesto en marcha cuatro producciones propias que ilustran la diversidad de su apuesta creativa. 'Los días lentos', escrita y dirigida por Lola Blasco, y 'El aguante', de Víctor Sánchez, conviven en la programación con una revisión del teatro clásico español: 'Los locos de Valencia', de Lope de Vega, bajo la dirección de Jorge Picó. La cuarta, 'El narciso en su opinión' —versión del texto de Guillén de Castro a cargo de Chema Cardeña y dirigida por Rebeca Valls—, se estrenará en el emblemático festival Sagunt a Escena. A estas se suma la coproducción 'Las hijas de Bernarda', de Taiat Dansa, realizada junto a Les Arts y el Mercat de Les Flors de Barcelona.
El IVC también ha reprogramado su producción propia 'La mancha' con el objetivo de alargar la vida útil del espectáculo, optimizar los recursos públicos ya invertidos y llevar el trabajo a más espectadores. En total, las producciones propias sumarán 75 funciones repartidas entre las tres provincias valencianas.
"La programación ha apostado por una amplia variedad de propuestas capaces de dialogar con la sociedad actual" - María José Mora, directora adjunta de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura
Castellón lidera el crecimiento de público
Por territorios, Castellón protagoniza el mayor salto cuantitativo de la temporada, con un aumento del 19,3% de espectadores y un incremento notable en el número de abonados. Valencia, por su parte, registra un crecimiento del 5,1%. Son subidas que no se explican por un solo espectáculo de éxito, sino por una tendencia acumulada: más de 40 funciones han agotado localidades o han superado el 80% de aforo en los Teatros Principal y Rialto de Valencia, donde 59 propuestas de teatro y danza reunieron a 31.858 espectadores.
En el Rialto, los títulos más exitosos de la temporada han sido 'Gola', 'Vendrán los alienígenas y tendrán tus ojos' y el espectáculo de danza 'La venidera', programado en el Festival Dansa Valencia. La producción propia 'El aguante' llenó el aforo en cinco de sus funciones. En el Principal, 'Goya', 'Diptych', 'Fuenteovejuna' y 'Personas, lugares y cosas' completaron todas sus funciones.
Dramaturgia viva: de los textos inéditos a los laboratorios de danza
Más allá de la taquilla, el IVC ha mantenido activos tres proyectos orientados a alimentar la cadena de creación dramatúrgica desde la base. El programa Inèdits ha seleccionado este año tres textos para lecturas dramatizadas: 'Salomé', de Jerónimo Cornelles; 'Yo rime el convite conmigo', de Xavo Giménez; y 'Terrores desproporcionados', de Andrea Martínez, cuya lectura se celebrará en octubre. El Torneo de Dramaturgia ha reunido a ocho autores de las tres provincias valencianas, que han defendido sus textos con la colaboración de 29 actores y actrices.
El proyecto Insula Dramataria Josep Lluís Sirera cerró en diciembre con ocho sesiones de lecturas dramatizadas y ya trabaja en cuatro nuevos proyectos para 2026. Un ciclo de creación continua que no para entre temporadas.
El Espai LaGranja, centro de creación coreográfica del IVC, ha consolidado su rol como laboratorio de danza con más de 660 cesiones de espacio para la práctica artística. A lo largo de la temporada, 550 profesionales han participado en sus entrenamientos y talleres, guiados por 19 docentes. El programa LaGranja Oberta, orientado a colectivos no profesionales, ha llegado a más de 230 participantes, recordando que la danza no es solo una disciplina para quien vive de ella.
Presencia en mercados y mirada hacia afuera
La apuesta por lo propio no ha implicado un repliegue hacia lo local. La presencia del IVC en ferias estratégicas como la FiraTàrrega y Mercartes ha permitido dar proyección internacional y nacional a las compañías valencianas, abriendo vías de circulación para espectáculos que, de otro modo, difícilmente habrían cruzado las fronteras de la comunidad. La creación de redes profesionales en estos encuentros es, quizás, uno de los activos más difíciles de cuantificar pero más valiosos a largo plazo para un sector que busca consolidarse más allá de su propio territorio.
Dos temporadas consecutivas de crecimiento, contrataciones duplicadas y una red de proyectos que cubre desde la escritura hasta la exhibición: el IVC cierra el curso con una hoja de ruta que parece querer demostrar que apostar por el talento valenciano y llenar teatros no son objetivos contradictorios, sino exactamente lo mismo.

