Hay películas que llevan más de un siglo esperando ser vistas como merecen. Cinco de ellas salen ahora de los archivos de la Filmoteca Valenciana para proyectarse ante el mundo en el escenario más exigente que existe para el cine de la era del silencio: Le Giornate del Cinema Mudo de Pordenone, el festival internacional de referencia para el cine mudo, que celebra del 3 al 10 de octubre su 45.ª edición en la localidad italiana de Pordenone, en la región de Friuli-Venecia Julia.
Las cinco películas restauradas forman parte de la primera gran retrospectiva internacional dedicada a los orígenes de la cinematografía española, una sección que reúne 62 títulos procedentes de archivos y colecciones de España y otros países. No es un recuento menor: durante décadas, el cine español de los primeros veinte años del siglo XX ha permanecido en los márgenes del relato cinematográfico global, más conocido por sus ausencias que por sus logros. Esta retrospectiva llega para corregir ese olvido.
Cinco películas, cinco ventanas al pasado
Las obras seleccionadas por el Archivo Fílmico de la Filmoteca Valenciana abarcan desde 1905 hasta 1915 y son un retrato sorprendentemente variado de lo que el cine español era capaz de hacer en sus primeros años de vida. Entre ellas figuran Batalla de Flores (1905), La guerra del Riff (1909), Benítez quiere ser torero (1910), Clarita y Peladilla en el football (1915) y Pasionaria (1915).
Batalla de Flores, dirigida por Ángel García Cardona y producida por la empresa valenciana Films Cuesta, es uno de esos documentos que hacen del cine algo más que entretenimiento: registra las carrozas y el ambiente de la tradicional Batalla de Flores en el Paseo de la Alameda de València. Una postal animada de la vida festiva valenciana de principios del siglo XX, filmada cuando el cinematógrafo apenas tenía diez años de vida. García Cardona firma también Benítez quiere ser torero, una parodia cómica sobre la tauromaquia que demuestra que el humor y el espíritu crítico llegaron al cine español desde sus comienzos.
Más grave en su contenido, aunque igualmente reveladora, es La guerra del Riff, también producida por Films Cuesta. La cinta incluye escenas del conflicto bélico del norte de África, como el desembarque de heridos en València y el combate de Beni Sicar: un temprano ejemplo de lo que hoy llamaríamos cine de actualidades, cuando la cámara todavía servía para llevar la realidad más cruda a quienes nunca habían podido verla.
Peladilla, el Chaplin español que pocos recuerdan
Clarita y Peladilla en el football merece un capítulo aparte. Forma parte de la serie de cortometrajes cómicos dirigidos y protagonizados por Benito Perojo en 1915, y su protagonista, Peladilla, está considerado una de las primeras adaptaciones españolas del universo cómico popularizado por Charles Chaplin. Perojo encarnaba a este personaje torpe y entrañable, mientras que la actriz María Moreno daba vida a Clarita, su novia en la ficción. En este corto, la pareja acude a un partido de fútbol en el antiguo campo del Real Madrid en O'Donnell, y Peladilla se convierte en víctima de toda clase de caídas y situaciones absurdas. La coincidencia de que el fútbol ya fuera escenario de comedia en 1915 dice mucho sobre cuánto —y cuán poco— han cambiado ciertas cosas.
Cierra la selección Pasionaria, un melodrama dirigido por Joan María Codina para la productora barcelonesa Condal Films que narra la historia de una joven artista deshonrada que emigra a América. Pero lo que convierte a esta película en un documento excepcional es su protagonista: Tórtola Valencia (1882-1955), una bailarina española especializada en danzas exóticas que tuvo gran éxito en Europa y Latinoamérica y que solo protagonizó dos películas en toda su carrera. Una artista casi olvidada que el festival de Pordenone devuelve, aunque sea por unos días, al primer plano.
Un proyecto colectivo de memoria cinematográfica
Detrás de esta retrospectiva hay años de trabajo compartido. El programa fue construido durante las jornadas de visionado Proyectamos el pasado (1896-1916), celebradas en tres ediciones en la Filmoteca de Catalunya entre 2019 y 2025, y su selección final ha sido consensuada entre todas las filmotecas participantes. El resultado es un recorrido cronológico, territorial y temático por los primeros veinte años del cine en España, que incluye vistas, actualidades, ficciones e incluso uno de los primeros ejemplos de publicidad cinematográfica.
La dimensión del esfuerzo colectivo queda clara cuando se enumera a los implicados: la Filmoteca Valenciana, la Filmoteca Canaria, el Arxiu del So i de la Imatge de Mallorca, la Filmoteca de Zaragoza, la Filmoteca de Navarra, la Filmoteca Vasca, el Museu del Cinema de Girona, la Biblioteca de Catalunya, la Filmoteca de Catalunya y la Filmoteca Española. A nivel internacional, han participado el Institut Lumière, la Fundación Pathé, la Cinemateca Francesa y el British Film Institute. El Instituto Cervantes y el Institut Ramon Llull han apoyado los acompañamientos musicales en directo de la primera y última sesión, mientras que el Proyecto de Investigación Spain on Stage, del CSIC, ha permitido identificar los bailes y músicas presentes en buena parte de las películas.
El festival de Pordenone, que este año reúne 250 títulos procedentes de 19 países y centinaia de ospiti attesi da tutto il mondo —convirtiéndose una vez más en la capital internacional del cine mudo—, ofrece así el escaparate ideal para que el patrimonio cinematográfico español reciba por primera vez el reconocimiento internacional que lleva décadas esperando. Y cuando acabe el festival, el trabajo no terminará: el contenido de estas sesiones será accesible próximamente a través de PLATFO, la plataforma pública y gratuita del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), para que cualquiera pueda ver, desde casa, lo que le pasó al cine español cuando todavía no sabía hablar.


