El audiovisual valenciano irrumpe en San Sebastián con ocho películas y tres proyectos en busca de acuerdos internacionales

El IVC respalda la presencia de ocho producciones y tres proyectos valencianos en la 74ª edición del Festival de Cine de San Sebastián.

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 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián
74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián
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Donostia se convierte estos días en el epicentro del cine español e internacional, y la Comunitat Valenciana llega con paso firme. Ocho películas y tres proyectos de coproducción con participación valenciana forman parte de la programación y las actividades de industria de la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que se celebra del 18 al 26 de septiembre de 2026 y reúne 263 títulos procedentes de 47 países. Una presencia que no es casual, sino el resultado de una apuesta sostenida por parte del sector audiovisual de la región y del respaldo institucional de la Generalitat.

La Generalitat planta bandera en el Zinemaldia

El director general de Cultura, Ignacio Prieto, y el director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del Institut Valencià de Cultura (IVC), Luis Gosálbez, se han desplazado hasta San Sebastián para acompañar a los profesionales y productoras valencianas presentes en el festival. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades, a través del IVC, asume así un papel activo: no solo apoya económicamente algunas de las producciones, sino que acude al mercado para facilitar acuerdos de distribución, exhibición y coproducción.

"Estaremos presentes en el certamen para dar apoyo a las producciones y proyectos con participación valenciana que se proyectan en las diversas secciones competitivas y en el mercado del festival, así como a los profesionales y las productoras del audiovisual valenciano que buscan acuerdos de producción, distribución y exhibición en uno de los principales eventos internacionales del cine" - Ignacio Prieto, director general de Cultura de la Generalitat Valenciana

El Zinemaldia no es un festival cualquiera. Fundado en 1953, es considerado uno de los certámenes cinematográficos más importantes de Europa, a la altura de Cannes o la Mostra de Venecia. Que el audiovisual valenciano tenga una presencia tan numerosa en su programación es, en sí mismo, una noticia que va más allá de los títulos concretos.

De la Sección Oficial al mercado: un recorrido por la presencia valenciana

El plato fuerte de la representación valenciana en la competición llega de la mano de El mal padre, dirigida por el cineasta valenciano Roberto Bueso y producida por el castellonense Fernando Bovaira para Misent Producciones y Mod Producciones. La película, que ha contado con ayudas del IVC, compite en la Sección Oficial a concurso, donde los largometrajes de todo el mundo se disputan la Concha de Oro. También en la Sección Oficial, aunque fuera de concurso, se presentan dos títulos: Ruega por nosotras, dirigida por Daniel Monzón —mallorquín afincado en València— y producida por la valenciana María Zamora para Elástica Films, y la serie documental Más allá de la sociedad, creada y dirigida por el alicantino Carlos Torres junto a J.A. Bayona.

La sección Horizontes Latinos acoge Chicas tristes, dirigida por Fernanda Tovar y coproducida por Carlo D'Ursi para Montgó Films y Potenza Producciones. No es un debutante en los grandes certámenes: el largometraje ya se alzó con el Gran Premio del Jurado y el Oso de Cristal a la mejor película en la sección Generation 14plus del Festival de Berlín, lo que le otorga un aval artístico difícil de ignorar.

En Zabaltegi-Tabakalera, la sección más abierta y experimental del festival, se proyecta A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, de la cineasta argentina María Aparicio, producida por las valencianas Pyewacket Films (María Camacho) y Cosabona Films (Juanjo Moscardó). La película llegó a San Sebastián con el Premio a Mejor Dirección de las Jornadas de los Autores de la Mostra de Venecia bajo el brazo, lo que convierte su presencia en uno de los momentos más destacados de la participación valenciana.

La sección Made in Spain, escaparate del cine español del año, incluye dos producciones más vinculadas a la Comunitat: Yo no moriré de amor, coproducción de Elástica Films dirigida por Marta Matute, y Pioneras, coproducción de Nadie es perfecto a las órdenes de Marta Díaz de López Díaz. Ambas tuvieron su estreno en la pasada edición del Festival de Málaga. Se suma a este bloque el documental Este cuerpo mío, dirigido por Afioco Gnecco y Carolina Yuste y coproducido por Carlo D'Ursi para Montgó Films y Potenza Producciones.

Tres proyectos valencianos buscan socios en el mercado de industria

Más allá de las proyecciones, el festival es también un gran mercado donde se cierran los acuerdos que moldean el cine de los próximos años. Y ahí, las productoras valencianas también están presentes con tres proyectos en desarrollo. La sección WIP Latam, dedicada a obras latinoamericanas en proceso, acoge Galerna, de Tatiana Huezo, presentado por Elástica Films junto a la mexicana Pimienta Films. Montgó Films y Potenza Producciones llevan Lovers go Home, de Juan Sebastián Mesa, en colaboración con la colombiana Rhayuela Films. Y Jaibo Films, de Miguel Molina y Adán Aliaga, junto a Montgó Films, Potenza Producciones y la argentina 36 Caballos, presenta Las ilusiones, dirigida por Ingrid Pokropek.

Tres proyectos que buscan lo mismo que busca cualquier película antes de existir del todo: un socio que crea en ella. San Sebastián es uno de los pocos lugares del mundo donde esa búsqueda puede convertirse en realidad en cuestión de días. Y la industria audiovisual valenciana, con esta presencia transversal —de la competición oficial al mercado, del documental a la ficción—, demuestra que ha aprendido a moverse con soltura en esas aguas. Una señal de madurez que va mucho más allá de los carteles y las alfombras rojas.