Valencia acoge desde este fin de semana una exposición que nace del encuentro. La Fundación Bancaja y ABANCA presentan Compromiso con el arte. De Miró a Barceló, una muestra que pone en relación sus colecciones y que, más que sumar obras, propone mirarlas juntas.
El proyecto no empieza aquí. Hace unos meses tuvo su primera parada en A Coruña, donde se mostraron fondos valencianos. Ahora el movimiento se invierte: Valencia recibe una selección de piezas de ABANCA que dialogan con las de Bancaja. Ese “ida y vuelta” se nota en el recorrido, donde no hay bloques cerrados, sino cruces constantes.
También hay algo de geografía en todo esto. Las obras viajan del Atlántico al Mediterráneo y, con ellas, dos formas de entender una colección: una más ligada al contexto gallego y otra con nombres muy reconocibles del panorama valenciano.

De las vanguardias al presente: un siglo que sigue vivo
El arranque de la exposición es bastante directo. Aparecen enseguida nombres como Pablo Picasso, Joan Miró o Wassily Kandinsky, junto a Juan Gris o Paul Klee. No hace falta demasiada explicación: están ahí y funcionan.
A partir de ahí, la exposición se abre. No sigue una línea estricta, más bien va saltando entre momentos y lenguajes. Hay informalismo, con artistas como Antoni Tàpies o Manolo Millares, y también pintura más reciente, donde aparece Miquel Barceló, entre otros.
Una de las sensaciones que deja el recorrido es que la pintura antigua no queda tan lejos. Algunas obras tienen más de un siglo, pero siguen resultando contemporáneas. No da la impresión de estar viendo algo “superado”, sino algo que todavía encaja.
Pintar el mundo: del bodegón al pensamiento crítico
Hay detalles que ayudan a entender por dónde va la exposición. En varios bodegones aparecen periódicos, por ejemplo. No es algo casual: ya en las vanguardias servían para meter el presente dentro del cuadro.
Ese tipo de gestos conecta bastante con lo que viene después. La muestra insiste en que el arte no solo representa cosas, también piensa sobre ellas. Y ahí entran propuestas más críticas o más pegadas a su tiempo, como las de Equipo Crónica.
El recorrido no obliga a seguir una lectura concreta. Cada sala tiene algo distinto, y el visitante puede ir construyendo su propia interpretación. Quizá ahí está parte del interés: no todo está cerrado.
El arte como compromiso compartido
Más allá de lo que se ve en sala, la exposición deja entrever el trabajo que hay detrás. Reunir obras de este nivel no es sencillo, ni por conservación ni por logística. Algunas piezas, como la instalación de Cristina Iglesias, lo evidencian bastante bien.
También hay una idea de fondo que se repite: el arte tiene sentido cuando se muestra. Tanto Bancaja como ABANCA llevan años construyendo sus colecciones y, en este caso, el objetivo es claro: sacarlas y ponerlas en contacto con el público.
Al final, la exposición funciona por eso. No intenta dar una lección, sino ofrecer un recorrido con buenas obras y dejar que cada uno saque algo de ahí. Y en ese sentido, cumple con creces.

Información práctica: horarios, entradas y cómo llegar
La exposición puede visitarse en la sede de la Fundación Bancaja, en la Plaza Tetuán, 23 de Valencia, desde el 25 de abril hasta el 6 de septiembre de 2026.
El horario es de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:30. La entrada general cuesta 10 euros y hay tarifa reducida de 5 euros. Es gratuita para menores de 12 años.
Se puede llegar fácilmente a pie desde el centro. También hay paradas de autobús cerca y estaciones de metro como Colón o Alameda a pocos minutos.
