En un mundo donde la industria del turismo pelea por capturar la atención de viajeros cada vez más exigentes, Valencia apostó fuerte esta semana en el corazón de Londres. La Diputació de València ha participado en la World Travel Market (WTM), la feria de turismo de referencia en el Reino Unido, con el objetivo de posicionar los atractivos de la provincia entre los grandes operadores y medios especializados del mercado británico.
El escaparate más grande del turismo mundial, en tres días
La WTM no es una feria cualquiera. La edición de 2024, celebrada entre el 5 y el 7 de noviembre en Londres, congregó a un 6% más de asistentes que el año anterior, hasta un total de 46.316 personas. Un récord de 4.047 expositores del sector privado participaron en el evento, un crecimiento del 8% respecto al año precedente. En ese entorno de alta competencia, estar presente no es solo una cuestión de visibilidad: es una declaración de intenciones.
La Diputació de València acudió al certamen integrada en el estand de la Comunidad Valenciana, en colaboración con Turisme CV y Turespaña. La delegación provincial desplegó una oferta turística que va mucho más allá de la postal de playa y sol —aunque también estuvo presente—, poniendo el foco en experiencias que conectan al viajero con el territorio desde otra perspectiva: el enoturismo, el senderismo, el cicloturismo y la gastronomía del interior valenciano.
Desestacionalizar: el reto detrás de la estrategia
Hay una palabra que resume la ambición de esta apuesta: desestacionalización. La provincia de Valencia, como buena parte del Mediterráneo español, arrastra la dependencia del turismo de verano. Cambiar esa dinámica requiere llegar a los mercados emisores con una propuesta diferente.
"El mercado británico es uno de los principales mercados emisores para la provincia de Valencia" - Pedro Cuesta, diputado de Turismo y Deportes de la Diputació de València
Cuesta también destacó la participación en la WTM como una "gran oportunidad de promoción a nivel europeo e internacional", subrayando que el objetivo es "fomentar la llegada de turistas fuera de temporada, a lo largo de todo el año". La frase suena a eslogan, pero esconde una estrategia real: si se consigue que el viajero británico asocie Valencia no solo con el verano, sino con una escapada de otoño para hacer senderismo por el interior o descubrir los vinos de la comarca, la curva de visitantes se aplana y los beneficios se distribuyen de forma más equitativa a lo largo del calendario.
Más allá del estand: reuniones, premios y medios
La agenda de la delegación valenciana en Londres fue intensa y variada. El diputado Pedro Cuesta representó a la Diputació en la entrega de los Premios Wanderlust, galardones otorgados por la reconocida revista de viajes británica del mismo nombre y decididos mediante el voto directo de sus lectores, una distinción que se celebró en el estand de Turespaña. No es un detalle menor: que una publicación de referencia para el viajero anglosajón concentre su ceremonia de premios en ese espacio dice mucho del peso de España —y de sus territorios— en el imaginario turístico del Reino Unido.
Además, la delegación tomó parte en un evento promocional de la Comunidad Valenciana dirigido a profesionales y medios británicos, organizado en colaboración con la guía independiente Forbes Travel. La edición de 2024 de la WTM facilitó 34.082 reuniones de negocio preprogramadas, un incremento del 17% respecto al año anterior , lo que da una idea del ritmo al que se mueven los contactos en estos tres días de feria. La Diputació aprovechó ese contexto para mantener encuentros con operadores turísticos, medios especializados y representantes institucionales tanto británicos como españoles, siempre en coordinación con Turespaña.
Una provincia que mira al norte de Europa
La presencia en la WTM no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia de promoción internacional que busca consolidar la provincia de Valencia como destino de referencia más allá de sus fronteras naturales. El mercado británico, históricamente vinculado al turismo de sol y playa en España, representa una oportunidad de primer orden para introducir una narrativa más rica y compleja: la de un territorio que tiene tanto una costa con kilómetros de playas como un interior con rutas, bodegas y pueblos que esperan ser descubiertos. Conseguir que esa imagen cale en Londres es, posiblemente, el primer paso para que cale en el resto del mundo.


