Hay historias que no terminaron en València. Terminaron en Ciudad de México, en cafés, editoriales y escuelas levantadas por quienes no tuvieron otra opción que cruzar el Atlántico. La Diputació de València pone en marcha ahora un proyecto para recuperar esa memoria dispersa: investigar, documentar y devolver a la ciudadanía valenciana la huella que dejaron sus exiliados republicanos en México.
La iniciativa, bautizada como El exilio republicano valenciano en CDMX, ha sido impulsada por Natàlia Enguix, vicepresidenta primera de la Diputació y responsable del área de Memoria Democrática. Su ejecución recaerá en la fotoperiodista Eva Máñez, que viajará a Ciudad de México para localizar testimonios, fotografías y documentos históricos, y para trazar un mapa de los espacios que aquellos valencianos habitaron, trabajaron y construyeron.
Una diáspora que transformó México
El contexto no es menor. Entre 1939 y 1942, México acogió a entre 20.000 y 25.000 refugiados españoles, a iniciativa del presidente Lázaro Cárdenas. Se trató de un grupo caracterizado por su alta cualificación, con abundancia de artistas, catedráticos y profesionales, aunque se estima que este perfil más intelectual representaba aproximadamente un 25% del total. Muchos fundaron editoriales, escuelas, universidades y revistas, dejando una huella imborrable. Sin embargo, no existen cifras oficiales del número de valencianos y valencianas exiliados tras la Guerra Civil Española. Ese vacío es, precisamente, parte de lo que el nuevo proyecto aspira a llenar.
Entre los valencianos exiliados más destacados figura Max Aub (1903–1972), dramaturgo, escritor y fundador de la compañía teatral El Búho en la Universitat de València. Pero más allá de los nombres ilustres, el proyecto de la Diputació quiere llegar a las historias anónimas: las familias que reconstruyeron su vida en barrios de Ciudad de México sin que nadie registrara su paso.
"La memoria democrática valenciana no termina en nuestras fronteras. Muchos valencianos y valencianas tuvieron que abandonar su tierra y encontraron en México un país donde reconstruir sus vidas" - Natàlia Enguix, vicepresidenta primera y diputada de Memoria Democrática de la Diputació de València
Un mapa visual del exilio
El trabajo de Eva Máñez incluirá entrevistas a hijos, nietos y otros descendientes de exiliados, con el objetivo de reconstruir historias familiares y rastrear cómo se ha transmitido esa memoria entre generaciones. Pero uno de sus elementos más singulares será la elaboración de un mapa visual del exilio valenciano en Ciudad de México: un inventario de viviendas, lugares de trabajo, escuelas, cafés y espacios culturales, científicos o editoriales ligados a aquellas vidas.
No es solo cartografía sentimental. Es también un ejercicio de arqueología social: pasar, como señala la propia Enguix, "de los grandes datos del exilio a las historias personales, a las familias y a los lugares en los que aquellas personas vivieron y trabajaron". El resultado tendrá dos formatos tangibles: una publicación y una exposición en València, para que los hallazgos lleguen a la ciudadanía que nunca conoció a esos vecinos que se fueron.
"Aprovecharé mi estancia en México para investigar la huella de los valencianos que se exiliaron y llegaron allí tras la Guerra Civil y durante la dictadura franquista" - Eva Máñez, fotoperiodista responsable del proyecto
De Paterna a Ciudad de México
El proyecto no surge de la nada. La Diputació lleva años trabajando en torno a la represión franquista, y el viaje a México también servirá para presentar en El Colegio de México dos trabajos previos de Eva Máñez: Les Roses de Paterna y Les Guardianes de la Memoria, centrados respectivamente en las mujeres fusiladas y en las esposas, hijas y nietas que mantuvieron viva su memoria durante décadas. El exilio es, en ese sentido, la otra cara de la misma moneda: la historia de quienes pudieron huir frente a la de quienes no.
La agenda se enmarca además en la participación de Enguix en las jornadas internacionales Cuando el mundo expulsa: el exilio republicano, la memoria democrática y las movilidades forzadas contemporáneas, organizadas del 1 al 3 de septiembre por la Universidad Iberoamericana y El Colegio de México. Enguix intervendrá en la apertura institucional, participará en una mesa sobre educación, exilio y memoria y estará presente en la clausura, en un encuentro que reunirá a investigadores y representantes de instituciones españolas y mexicanas.
El proyecto contará con supervisión científica y con la colaboración de instituciones valencianas y mexicanas, incluida la Universitat de València. Muchos exiliados republicanos terminaron integrándose en las sociedades que les dieron refugio y, en algunos casos destacados, contribuyeron incluso a su desarrollo. Ahora, casi noventa años después, València va a buscarlos: a ellos, a sus descendientes y a los rincones de Ciudad de México donde todavía puede sentirse su impronta.

