Un año después de la DANA, la Diputació de València completa la reconstrucción de la CV-383 con un nuevo trazado más seguro entre Cheste y Loriguilla

La nueva variante de casi un kilómetro aleja la carretera del barranco y cierra la recuperación de toda la red provincial dañada por la DANA.

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La imagen lo dice todo: dos extremos de asfalto suspendidos en el aire, a tres metros sobre el nuevo lecho del barranco, como si la carretera hubiera intentado resistir y el agua se hubiera llevado el suelo bajo sus pies. Así quedó la CV-383 entre Cheste y Loriguilla tras el paso de la DANA del 29 de octubre de 2024. Ahora, casi nueve meses después de aquella catástrofe, la Diputació de València ha abierto al tráfico la nueva variante de esa carretera, con un trazado diferente, más seguro y alejado del barranco que estuvo a punto de tragarla entera.

El último eslabón de la reconstrucción provincial

La apertura de esta vía no es un hito menor. Con ella, la Diputació de València da por cerrada la recuperación de todas las carreteras de la red provincial afectadas por la DANA, la mayor catástrofe natural registrada en décadas en la Comunidad Valenciana. Las inundaciones dañaron 1.450 kilómetros de carreteras, 380 puentes y pontones y 140 tramos en toda la provincia. En ese contexto de destrucción masiva, la CV-383 representaba uno de los últimos flecos pendientes de la red dependiente de la institución provincial.

La responsable de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputació, Reme Mazzolari, visitó este martes el tramo ya abierto y explicó la magnitud de lo ocurrido: en apenas dos horas, cayeron más de 200 litros por metro cuadrado en municipios del interior valenciano como la zona donde discurre esta carretera, provocando una erosión brutal en el cauce del barranco que dejó la vía literalmente en el vacío.

"La fuerza del agua arrasó algo más de 300 metros de carretera y erosionó el terreno, de manera que los extremos del tramo que permanecieron en pie quedaron suspendidos tres metros por encima del nuevo lecho del barranco" - Reme Mazzolari, diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputació de València

Tres semanas para un desvío, meses para la solución definitiva

Lo que vino después es una historia de dos velocidades, ambas necesarias. La primera: urgencia. En apenas tres semanas desde la catástrofe, la Diputació habilitó un desvío provisional para que los vecinos de Cheste y Loriguilla no quedaran aislados. No era un capricho logístico: en aquel momento, otras vías clave de la zona —la CV-378 y la CV-50— seguían cortadas por los daños sufridos en sus puentes, lo que convertía la CV-383 en un acceso fundamental para ambos municipios y para su conexión con la autovía A-3.

La segunda velocidad: la permanente. Y aquí la Diputació tomó una decisión que marca la diferencia respecto a una simple reparación. En lugar de reconstruir la carretera en el mismo punto donde el barranco ya había demostrado su capacidad destructiva, se optó por trazar un recorrido nuevo, de cerca de un kilómetro de longitud, construido en una zona más segura y alejada del cauce, incorporando además sistemas mejorados para la evacuación del agua y la reducción del impacto de futuras avenidas. Una apuesta por la resiliencia, no solo por la restauración.

Esa decisión, sin embargo, tuvo un coste en tiempo: el nuevo trazado implicó llevar a cabo expropiaciones de terrenos privados, un proceso administrativo que no admite atajos. También permitió reponer los sistemas de riego afectados en la zona y reutilizar parte de los materiales depositados por la propia DANA, dándoles una segunda vida en la obra.

1,35 millones de euros para no repetir el mismo error

La inversión total destinada al desvío provisional y a la ejecución de la nueva variante ha ascendido a 1,35 millones de euros. Una cifra que, puesta en perspectiva, adquiere otro significado: reconstruir exactamente lo que existía habría sido más barato y más rápido, pero probablemente habría dejado la misma vulnerabilidad ante el próximo episodio meteorológico extremo —y en el Mediterráneo, siempre hay un próximo episodio.

"Con la apertura de la carretera reconstruida se culmina un enorme trabajo que recupera de forma definitiva una infraestructura fundamental para la movilidad entre Cheste y Loriguilla y para su conexión con la A-3" - Reme Mazzolari, diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputació de València

La nueva CV-383 es, en ese sentido, algo más que asfalto tendido sobre el campo. Es la respuesta institucional a una pregunta que la DANA dejó sobre la mesa: ¿reconstruimos lo que había o construimos lo que debería haber estado? En Cheste y Loriguilla, la respuesta ya está abierta al tráfico.