Una plaza, una comunidad y una promesa que tardó demasiado en cumplirse. Las obras del futuro edificio polifuncional de la plaza Sant Cristòfol de Sagunto avanzan ya a buen ritmo, y lo que durante años fue una reivindicación vecinal —especialmente sentida entre el colectivo de personas mayores del municipio— empieza a tener forma de hormigón, acero y metros cuadrados.
Una inversión de más de 807.000 euros para un espacio versátil
El Ayuntamiento de Sagunto ha destinado 807.191,23 euros (IVA incluido) a esta intervención, tras adjudicar el contrato a la empresa Civicons Construcciones Públicas SL. No es una cifra menor para un municipio: equivale a dotar al núcleo urbano de Sagunto de una infraestructura cultural completamente nueva, capaz de acoger desde conferencias hasta talleres de memoria, pasando por actividades de ocio y encuentro social.
El proyecto, que se ejecuta íntegramente con fondos municipales, tiene un recorrido previo que conviene no ignorar. La demanda de este espacio viene de largo: la ciudadanía de Sagunto, y en especial el colectivo de personas mayores, llevaba años reclamando su construcción. En algún momento llegó incluso a plantearse una financiación al 50% con fondos europeos FEDER, aunque esa vía no prosperó. La inversión será finalmente íntegramente municipal y busca dar respuesta a una demanda vecinal largamente esperada.
Qué habrá dentro: un edificio pequeño con grandes ambiciones
El edificio se construye en planta baja, una decisión que no es casual: facilita la accesibilidad para todos los públicos, y en particular para quienes tienen movilidad reducida. El nuevo edificio incluirá una sala multiusos con capacidad para al menos cien personas, dos despachos, una sala de reuniones, zona de control, almacén y aseos. Cien personas sentadas en un mismo espacio es, para hacerse una idea, el aforo de una pequeña sala de cine o el de una junta de vecinos de cierta envergadura.
Cabe mencionar la instalación de una cubierta no transitable en previsión de futuras ampliaciones. Un detalle que habla de cierta visión a largo plazo: el edificio no nace como una solución cerrada, sino como un punto de partida que podrá crecer si la demanda lo justifica.
El contrato va más allá de los muros y los tabiques. Abarca también la instalación eléctrica, lumínica, la climatización y ventilación del espacio, la instalación de fontanería y saneamiento, así como la instalación de protección contra incendios y otras instalaciones especiales. En otras palabras: cuando las obras concluyan, el edificio estará listo para funcionar desde el primer día.
Un proyecto, una sola empresa, sin divisiones
El contrato no se divide en lotes porque se considera más adecuado que lo gestione una sola empresa, al ser un proyecto cuyas intervenciones están relacionadas entre sí. Esta decisión, que puede parecer un detalle técnico menor, tiene implicaciones prácticas importantes: evita los problemas de coordinación entre diferentes contratistas que tantas veces han retrasado obras públicas similares en otros municipios.
El concejal de Contratación del Ayuntamiento de Sagunto, Javier Raro, ya dejó clara la voluntad política que hay detrás de este proyecto cuando se relicitó el contrato el pasado año.
"Es necesario dotar al núcleo de Sagunto de un nuevo espacio multifuncional, que pueda acoger actividades culturales y de ocio, especialmente, pensando en las personas mayores" - Javier Raro, concejal de Contratación del Ayuntamiento de Sagunto
Esa declaración de intenciones se está convirtiendo ahora en realidad visible. Las obras progresan y el horizonte de un espacio moderno, accesible y pensado para la vida cotidiana de los saguntinos está cada vez más cerca. Para una ciudad con la profundidad histórica de Sagunto —con su castillo, su teatro romano y siglos de capas superpuestas—, añadir un lugar de encuentro contemporáneo pensado para sus mayores no es solo una obra más: es también una manera de decir que el presente merece la misma atención que el pasado.


