Que los jóvenes de los pueblos pequeños tengan donde ir, qué hacer y en qué participar no debería depender solo del tamaño del municipio donde han nacido. Esa es, en esencia, la premisa que impulsa el programa 'Viu el Poble' de la Diputación de Valencia, que acaba de dar luz verde a la concesión de subvenciones para actividades musicales dirigidas a la juventud en 39 municipios de la provincia con menos de 1.500 habitantes.
62.000 euros para 39 pueblos
La cuantía total aprobada asciende a 62.000 euros, distribuidos entre localidades que, por su reducido tamaño, difícilmente podrían sostener este tipo de programación cultural por sus propios medios. El programa está pensado exclusivamente para ayuntamientos y entidades de hasta 1.500 habitantes —los más vulnerables en términos de recursos culturales— y su objetivo es apoyar la organización de actividades musicales dirigidas a jóvenes.
La convocatoria, tramitada en régimen de concurrencia competitiva y publicada previamente en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), no se limita al entretenimiento. Su propósito declarado es que la música sirva de vehículo para difundir y promover los valores y derechos de la juventud, y para generar conciencia sobre ellos en entornos donde los recursos son escasos y la oferta cultural, reducida.
Una apuesta más amplia por la juventud rural
El programa 'Viu el Poble' no es una iniciativa aislada, sino una pieza dentro de una estrategia más amplia de la Diputación. Los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes dispondrán de 250.000 euros para programas de juventud, y los de menos de 1.500 se reparten 62.000 euros para actividades musicales destinadas a los jóvenes a través del programa 'Viu el poble'. En total, la institución provincial destina más de 300.000 euros para actividades y programas de juventud en los municipios de la provincia, con el objetivo de impulsar iniciativas que respondan a las necesidades de los jóvenes y reforzar las políticas de juventud que desarrollan los ayuntamientos.
Este año, la demanda ha sido notable: 173 municipios y dos entidades locales menores han solicitado las ayudas generales de juventud, una cifra que da una idea del calado real que tiene el programa en el territorio. La música, en este contexto, actúa como un punto de entrada accesible: no requiere infraestructuras complejas, conecta con los intereses reales de los más jóvenes y puede adaptarse a realidades muy diversas.
La voz del diputado
"Con iniciativas como 'Viu el Poble', la Diputación refuerza su apoyo a los municipios de menor población y a las políticas dirigidas a la juventud, contribuyendo a fomentar espacios de encuentro y participación para los jóvenes a través de la cultura y la música." - Paco Teruel, diputado de Cultura de la Diputación de Valencia
Teruel también ha subrayado la importancia de que los ayuntamientos con menos recursos cuenten con líneas de apoyo institucional que les permitan ofrecer una programación atractiva. Las subvenciones permiten a los municipios ofrecer programas culturales, alternativas de ocio, talleres, formación y espacios de participación, especialmente en aquellas localidades pequeñas que cuentan con menos recursos.
El reto de retener a los jóvenes en el territorio
Detrás de cada euro de estas subvenciones hay una preocupación de fondo compartida por muchas administraciones: cómo frenar el vaciamiento progresivo de los pueblos pequeños, o al menos cómo hacer que quienes viven en ellos no sientan que la cultura y el ocio son privilegios reservados a las ciudades. El programa está destinado a dinamizar la vida cultural y juvenil de los municipios pequeños y favorecer la participación de la población joven, con la intención de facilitar que las localidades con menor población puedan mantener una programación juvenil y cultural adaptada a sus posibilidades.
En ese sentido, apostar por la música como herramienta de cohesión social en entornos rurales no es solo una decisión cultural, sino también política y demográfica. Que 39 pueblos de la provincia de Valencia puedan este año organizar conciertos, talleres o actividades musicales para sus jóvenes gracias a estas ayudas es, en definitiva, una pequeña inversión con un efecto potencialmente duradero: el de hacer que quedarse en el pueblo sea también una opción con vida propia.


