La Diputación de Valencia ha repartido este año 203.500 euros entre 407 comparsas y 'filaes' de Moros y Cristianos de toda la provincia, a razón de 500 euros por agrupación. El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) ha publicado esta semana el listado de beneficiarios, consolidando así la tercera edición consecutiva de una línea de ayudas que nació con una vocación clara: elevar los Moros y Cristianos a la misma altura simbólica e institucional que las Fallas.
Una fiesta con siglos de historia y cientos de miles de protagonistas
No es poca cosa lo que hay detrás de este reparto. Los Moros y Cristianos son una fiesta caracterizada por estar fuertemente arraigada a la historia , y en la Comunidad Valenciana constituyen mucho más que un espectáculo de pólvora y trajes: son la memoria viva de siglos de convivencia, conflicto y transformación cultural. Se encuentran citas a fiestas consideradas de Moros y Cristianos ya en Lérida en el año 1150 , lo que da una idea de la profundidad histórica de esta tradición. Hoy, más de 250 poblaciones dentro y fuera de la Comunidad Valenciana celebran fiestas relacionadas con los Moros y Cristianos.
En la provincia de Valencia, la implantación es especialmente notable. La Vall d'Albaida, la Safor, la Costera, la Ribera Alta, la Canal de Navarrés, las dos Hortas y la propia capital son las zonas con mayor actividad festera, aunque la fiesta llega también al Camp de Túria, la Serranía, el Camp de Morvedre o la plana Utiel-Requena. Pocas tradiciones pueden presumir de una geografía tan extensa.
"El impacto de los Moros y Cristianos es indiscutible tanto dentro como fuera de nuestro territorio, como demuestra la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional en Ontinyent" - Natàlia Enguix, vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia
500 euros por comparsa: humilde en cifra, simbólico en intención
Quinientos euros no son una fortuna. Cualquier comparsa sabe que no alcanza ni para cubrir el alquiler de los trajes de una entrada mediana. Pero el valor de esta convocatoria no reside tanto en el importe unitario como en el mensaje político y cultural que transmite: la institución provincial reconoce y respalda a cada una de las agrupaciones por igual, desde las más veteranas de los municipios del interior hasta las más recientes del área metropolitana de Valencia, donde más de un centenar de comparsas figuran entre las beneficiarias.
Las bases de la convocatoria exigían a las solicitantes estar legalmente constituidas e inscritas antes del 1 de enero de 2026, acreditar estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social, y presentar un certificado de la junta de comparsas o del ayuntamiento correspondiente. Una parte de las solicitudes fue desestimada por no ajustarse a estos requisitos o al objeto de la subvención.
"Las fiestas son parte fundamental del tejido social de nuestros pueblos, y esta institución tiene como razón de ser estar a disposición de las personas que los habitan" - Vicent Mompó, presidente de la Diputación de Valencia
El reto de igualar a las Fallas
La comparación con las Fallas no es casual ni gratuita. Desde la institución provincial se insiste en que los Moros y Cristianos merecen el mismo reconocimiento y respaldo que la fiesta josefina, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2016. Los Moros y Cristianos se festejan de manera diferente en cada localidad, pero todos comparten elementos comunes: la música, los trajes singulares y la pólvora son parte integral de la celebración, con momentos clave como las entradas de las escuadras mora y cristiana, el alardo, las embajadas y la aparición del santo. Una riqueza expresiva que, según la Diputación, merece visibilidad y financiación estable.
El presidente Mompó subraya además la dimensión económica de la fiesta, recordando que los Moros y Cristianos generan un impacto directo en el turismo y el comercio local de cada comarca donde se celebran. En un contexto en que la economía de los pueblos pequeños depende cada vez más de sus singularidades culturales, apostar por estas celebraciones es también una estrategia de desarrollo territorial. Tres ediciones consecutivas de ayudas, 407 comparsas beneficiadas y más de 600.000 euros acumulados desde el inicio de la legislatura dibujan una apuesta que, por ahora, parece haber llegado para quedarse.

