Dinero repartido sin criterios claros, centros mejor equipados que reciben más ayuda que los que todavía pasan calor en verano, y soluciones que los propios directores de los colegios califican de provisionales. Eso es, en esencia, lo que trasladaron las direcciones de los 16 centros educativos públicos de Gandia a la regidora de Educación, Esther Sapena, en una reunión celebrada esta mañana junto a la directora general de Educación, Raquel Esteve.
Un reparto sin transparencia que genera desigualdades entre centros
El meollo del problema es llamativo: los 16 colegios e institutos públicos de Gandia han recibido en total 203.000 euros procedentes del Plan EduClima de la Conselleria d'Educació, un programa de carácter extraordinario que forma parte de una inversión autonómica de 16 millones de euros para climatizar urgentemente 1.616 centros educativos de toda la Comunitat Valenciana antes del inicio del próximo curso. Hasta ahí, la buena noticia. El problema está en cómo se ha distribuido ese dinero.
Las direcciones de los centros denunciaron no haber recibido información detallada sobre los criterios de adjudicación de las subvenciones. Y los números hablan solos: hay colegios que ya disponían de sistemas de climatización instalados y han recibido la dotación máxima de 25.000 euros, mientras que otros que siguen sin una solución efectiva han obtenido cantidades muy inferiores, en algunos casos de apenas 8.000 euros. Una paradoja difícil de justificar.
"Hay centros que ya disponían de sistemas de climatización y han recibido la dotación máxima de 25.000 euros, mientras que otros que aún no tienen una solución efectiva han recibido cantidades muy inferiores, en algunos casos de solo 8.000 euros" - Esther Sapena, regidora de Educación del Ayuntamiento de Gandia
Equipos portátiles como respuesta: ¿parche o solución?
Más allá del reparto desigual, hay una cuestión de fondo que preocupa a la comunidad educativa de Gandia. Las ayudas del plan contemplan financiar medidas provisionales de climatización, como la compra e instalación de equipos portátiles de aire acondicionado, así como las adaptaciones técnicas necesarias para garantizar su funcionamiento seguro y eficiente. Pero los directores de los centros son tajantes: eso no es suficiente.
La regidora Sapena trasladó la posición unánime de los equipos directivos: los colegios públicos de Gandia no necesitan aparatos portátiles, sino intervenciones estructurales que resuelvan el problema de manera definitiva. La propia Conselleria reconoce que esta dotación es extraordinaria y de carácter provisional y temporal, a la espera de la ejecución de las actuaciones previstas en el Plan EduClima, dotado con 140 millones de euros, que constituye la solución "estructural y permanente para climatizar las aulas de los centros educativos públicos de la Comunitat". El debate, por tanto, no es si llegará esa solución definitiva, sino cuándo y en qué condiciones llegarán los niños y niñas a sus aulas mientras tanto.
"La climatización de los centros educativos no se resuelve únicamente con equipos portátiles, como contempla la Generalitat Valenciana. Nuestros centros educativos necesitan actuaciones estructurales de climatización digna y definitiva" - Esther Sapena, regidora de Educación del Ayuntamiento de Gandia
El Ayuntamiento pide información y se pone del lado de los centros
La situación de Gandia no es, por otra parte, un caso aislado. El Sindicat de Treballadores i Treballadors de l'Ensenyament del País Valencià (STEPV) ha denunciado que los centros educativos de la Comunitat Valenciana comenzaron a recibir los fondos sin que la Conselleria hubiera remitido instrucciones claras sobre el uso de estas partidas, lo que generó incertidumbre entre los equipos directivos, que desconocían qué actuaciones podían financiar y consideraban insuficiente el presupuesto asignado. En Gandia, esa misma sensación se vivió de primera mano en la reunión de hoy.
Ante ello, Sapena explicó que el Departamento de Educación del Ayuntamiento ya se ha reunido con la inspección educativa para intentar subsanar la falta de información y dar respuesta a las necesidades de los directores de los centros. Un gesto que, aunque necesario, deja en evidencia que la administración local ha tenido que suplir vacíos que correspondían a la autonómica.
El Departamento de Educación del Ayuntamiento de Gandia se comprometió a seguir trabajando junto a las direcciones de los centros y a ofrecer la colaboración institucional necesaria. Las adquisiciones e instalación de los equipos de climatización deberán ejecutarse antes del inicio del mes de octubre de 2026 o, en caso de necesidad de modificación de la instalación eléctrica, antes de marzo de 2027. El reloj corre, y la pregunta que planea sobre las aulas de Gandia sigue siendo la misma que cada verano: ¿estudiarán los niños en condiciones dignas cuando vuelvan en septiembre?


