Un autobús de la línea 92 de Valencia cruza el Atlántico para convertirse en museo itinerante en Nigeria

La EMT dona un autobús retirado a la Fundación Mainel, que lo enviará a Lagos para llevar arte y cultura a comunidades rurales de Nigeria.

Guardar

e54a7f9f99039775a295f9bdd8c98f26
e54a7f9f99039775a295f9bdd8c98f26
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

El último viaje del autobús número 92 de la EMT de Valencia no terminó en una cochera, sino en el muelle de carga del Puerto de València. Desde allí, a bordo del barco Grande Angola, pondrá rumbo a Lagos para convertirse en algo que ningún pasajero valenciano habría podido imaginar: un museo itinerante sobre ruedas en Nigeria.

La Empresa Municipal de Transportes de Valencia ha donado el vehículo a la Fundación Mainel, una organización no gubernamental para el desarrollo con sede en Valencia que lleva años impulsando proyectos de cooperación internacional. El transporte marítimo hasta destino correrá a cargo de Grimaldi, la empresa naviera que ha asumido los costes logísticos de forma desinteresada, haciendo posible una cadena de solidaridad que une Valencia con el golfo de Guinea.

De la periferia valenciana a las comunidades rurales africanas

El autobús, entregado en perfectas condiciones de uso, será gestionado en Lagos por el Yemisi Shyllon Museum of Art, institución perteneciente a la Pan Atlantic University y referente del patrimonio artístico y cultural nigeriano. El plan tiene una doble dimensión. Por un lado, el vehículo recorrerá comunidades rurales del país como museo ambulante, acercando expresiones culturales y artísticas a poblaciones que difícilmente tienen acceso a ellas. Por otro, actuará como medio de transporte escolar en la zona periurbana de Lagos, llevando a estudiantes de escasos recursos hasta el propio museo. Dos problemas —la distancia física y la distancia cultural— resueltos con un solo vehículo.

No es un detalle menor. Nigeria es el país más poblado de África, con más de 220 millones de habitantes, y la brecha entre las grandes urbes y las zonas rurales en términos de acceso a la cultura sigue siendo enorme. Que un autobús retirado de una línea urbana española pueda contribuir a reducir esa distancia dice mucho sobre cómo puede funcionar la cooperación internacional cuando las piezas encajan.

Un acto de entrega con carga simbólica

El acto oficial de entrega tuvo lugar este lunes 27 de julio a las 12:30 horas en los muelles de Grimaldi, dentro del recinto portuario de Valencia. El autobús llegó a la terminal conducido por Aurelio Oterino, el último conductor de la EMT que lo manejó en la ciudad. Un gesto con mucho simbolismo: el mismo hombre que lo llevó por las calles de Valencia fue quien lo entregó para su nueva vida.

Presidieron el acto la concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Valencia, Marta Torrado, y el concejal de Movilidad y presidente de la EMT, Jesús Carbonell. También estuvieron presentes Ezequiel Clérigues en representación de Grimaldi, y por parte de la Fundación Mainel, su presidente Jorge Sebastián, su directora Cristina Celda y el patrono de honor José Muñoz.

"Esta colaboración pone en valor la labor social internacional que realiza el Ayuntamiento y la EMT, dando una nueva vida en Nigeria a nuestros autobuses" - Marta Torrado, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de València

"Este último viaje en Valencia del 92 da paso a una nueva vida intensa y centrada en una vertiente cultural, convirtiéndose en un autobús museo y que además seguirá teniendo su uso habitual como transporte público. Para la EMT es también un pilar nuestra vertiente social y solidaria" - Jesús Carbonell, concejal de Movilidad y presidente de la EMT de València

Una segunda vida útil con impacto real

Detrás de esta donación hay una lógica que va más allá de la buena voluntad: la gestión sostenible de la flota municipal. Los autobuses retirados del servicio ordinario no tienen por qué acabar en el desguace. Darles una segunda vida útil en proyectos de cooperación internacional permite alargar su ciclo de uso, reducir residuos y, al mismo tiempo, generar un impacto social tangible en comunidades con escasos recursos. Es economía circular aplicada a la solidaridad.

El barco que transportará el vehículo, el Grande Angola, zarpará del Puerto de Valencia en los próximos días. Cuando llegue a Lagos, el autobús que un día recorrió las calles de una ciudad mediterránea comenzará a trazar nuevas rutas: las que llevan el arte hasta quien nunca pudo ir a buscarlo.