Gandia pone en marcha la licitación de su primer Centro de Día público para personas con diversidad funcional, con 4 millones de euros y 50 plazas para la comarca

El Ayuntamiento de Gandia inicia los trámites para licitar un centro de día de 4 M€ que atenderá a 50 personas con diversidad funcional intelectual.

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Hay proyectos que no nacen en un despacho, sino en años de reclamos, reuniones y puertas que no siempre se abren a la primera. El Ayuntamiento de Gandia ha dado este semana uno de los pasos más esperados por decenas de familias de la comarca: remitirá al Departamento de Contratación el proyecto definitivo del futuro Centro de Día público para personas con diversidad funcional intelectual de Gandia y la Safor, lo que permitirá iniciar formalmente el procedimiento de licitación de las obras. Una infraestructura de 4 millones de euros que, de cumplirse los plazos, podría estar adjudicada antes de que acabe el año.

El anuncio lo realizó el alcalde José Manuel Prieto, acompañado por la concejala de Bienestar Social, Inma Rodríguez, y la coordinadora general de Urbanismo, Maite Alonso. El centro dará servicio a 50 personas y está concebido especialmente para acoger a jóvenes que finalizan su etapa educativa —en torno a los 21 años— en el Centro de Educación Especial Enric Valor, aunque estará abierto a cualquier usuario de Gandia y la Safor que lo necesite. La pregunta que durante años no tuvo respuesta era simple y demoledora: ¿qué pasa cuando un joven con diversidad funcional intelectual termina el colegio y no hay ningún recurso público al que acudir?

"Este proyecto es fruto de la perseverancia de las familias, las asociaciones y del Ayuntamiento de Gandia, que asumió esta demanda como una prioridad política e institucional" - José Manuel Prieto, alcalde de Gandia

La financiación proviene íntegramente de la Diputación de Valencia, a través de un acuerdo alcanzado durante el mandato del anterior presidente provincial, Toni Gaspar. El camino, sin embargo, no fue sencillo: el Ayuntamiento tuvo que insistir a la Generalitat para incluir Gandia en el Plan Convivint, y ante la falta de respuesta, buscó otras vías de financiación llamando a otras puertas institucionales. Una historia de tenacidad que el alcalde resume con claridad: Gandia no podía seguir siendo la excepción en el mapa sociosanitario valenciano.

La tramitación se ha extendido en el tiempo por la necesidad de adaptar el proyecto a los requerimientos técnicos y normativos de la Conselleria de Servicios Sociales y al decreto de tipologías vigente, un proceso que implicó diversas revisiones y una coordinación permanente entre equipos técnicos de distintas administraciones. Si todo avanza según lo previsto, el plazo estimado de ejecución de las obras será de unos 14 meses.

Un edificio diseñado para la vida, no solo para la asistencia

El futuro centro se levantará en una parcela del sector Sanxo Llop, frente al Hospital Universitario Francesc de Borja, integrándose en el futuro clúster sociosanitario de la ciudad. El edificio estará organizado en tres unidades de convivencia: dos con capacidad para 20 personas cada una y una tercera con 10 plazas, sumando las 50 previstas en total.

Cada unidad contará con aulas, salas polivalentes, almacenes, baños accesibles y patio propio con zonas cubiertas y descubiertas. El equipamiento incluirá además servicios comunes pensados para el bienestar integral de los usuarios:

  • Sala de rehabilitación y sala de curas
  • Espacio multisensorial y habitación de bajo riesgo
  • Jardín, huertos y zona deportiva adaptada
  • Vial interior para vehículos particulares y transporte adaptado
  • Aparcamiento con 23 plazas

La coordinadora general de Urbanismo, Maite Alonso, subrayó un detalle que habla de visión a largo plazo: la estructura del edificio ha sido diseñada para permitir futuras ampliaciones en altura si las necesidades asistenciales así lo exigen. Un centro que no solo responde al presente, sino que ya piensa en el futuro.

El problema urgente: qué pasa mientras tanto

Construir un centro de estas características lleva tiempo, y ese tiempo tiene un coste humano real. Familias que han visto cómo sus hijos finalizaban su etapa en el Enric Valor sin tener nada a lo que acudir seguirán esperando mientras avanza la licitación y la obra. El Ayuntamiento es consciente de ello y ha actuado en consecuencia.

Prieto informó de que la concejala Inma Rodríguez remitió en junio una petición formal a la Dirección General de las Personas con Discapacidad para estudiar la cesión de espacios adecuados donde prestar un servicio provisional. Además, el alcalde ha solicitado una reunión con la consellera de Servicios Sociales para coordinar una respuesta conjunta entre administraciones, incluyendo la posible cesión de espacios municipales y recursos. La solución temporal no es un detalle menor: es, en la práctica, la diferencia entre la inclusión y el abandono para quienes no pueden esperar.

"Era un compromiso que teníamos con ellos y una necesidad de ciudad y comarca para tener un centro adaptado a sus necesidades donde poder ser atendidos" - Inma Rodríguez, concejala de Bienestar Social de Gandia

Una pieza más en el mapa sociosanitario de Gandia

Este centro no es una iniciativa aislada. Se enmarca en una estrategia municipal más amplia para consolidar Gandia como referente en salud, bienestar y atención sociosanitaria. A este proyecto se suman otros como el Espai Sanitari Roís de Corella, la residencia privada de mayores Vitalia —con 131 plazas— y el clúster sociosanitario de Sanxo Llop, donde también se están construyendo dos residencias que sumarán un total de 160 plazas. Con todas estas actuaciones, Gandia incorpora más de 350 nuevas plazas asistenciales.

Detrás de cada plaza, hay una persona. Y detrás de cada persona, una familia que durante años sostuvo una demanda que el sistema tardó demasiado en escuchar. Que el proyecto llegue ahora a la fase de licitación no borra esa espera, pero sí confirma que la presión sostenida —de familias, entidades y administración local— puede mover estructuras que parecían inamovibles. El Centro de Día de Gandia no será solo un edificio: será la prueba de que una comarca puede exigir lo que le corresponde y, al final, conseguirlo.