Que la lluvia llega cada otoño al litoral mediterráneo no es ninguna sorpresa. Lo que ha cambiado, especialmente tras la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024 —que dejó casi 357 litros por metro cuadrado en apenas doce horas solo en Gandia— es la urgencia con la que los municipios deben demostrar que están preparados. Y en ese contexto de máxima sensibilidad ciudadana, el debate político no tarda en aparecer. Esta vez, en forma de cruce de declaraciones entre el gobierno local de Gandia y el Partido Popular, con los imbornales de la ciudad como campo de batalla.
La crítica del PP y la respuesta municipal
Con una previsión de episodio meteorológico adverso para el día siguiente, el Partido Popular lanzó críticas al Ayuntamiento de Gandia por el estado de la limpieza de imbornales en la ciudad. La respuesta no tardó en llegar. Sebas Gálvez, director general de Calidad Urbana y Servicios Básicos del consistorio, salió al paso con contundencia y con un argumento que apunta directo a la oportunidad política del momento:
"Resulta cuando menos llamativo que el PP haya descubierto precisamente hoy su preocupación por la prevención frente a las lluvias, justo cuando las previsiones meteorológicas anuncian un episodio adverso para mañana." - Sebas Gálvez, director general de Calidad Urbana y Servicios Básicos del Ayuntamiento de Gandia
Gálvez recordó que el ayuntamiento había informado públicamente, apenas tres semanas antes, de la intensificación de los trabajos de limpieza en toda la ciudad. Una información, dijo, que ya explicaba que estas tareas no son una reacción puntual, sino parte de un programa de mantenimiento continuo que se refuerza de forma preventiva cada año a partir del mes de agosto, antes de la llegada histórica de los episodios de lluvia intensa.
Una red de 9.000 imbornales con 800 puntos críticos
Para entender la magnitud del trabajo que implica mantener el sistema de drenaje de una ciudad como Gandia, conviene visualizarlo: 9.000 imbornales repartidos por todo el municipio, sometidos a un programa continuado de revisión. De todos ellos, aproximadamente 800 han sido identificados como puntos de especial atención y se revisan con una frecuencia superior al resto. Es, en la práctica, como hacer un seguimiento médico rutinario a toda una ciudad, con controles más frecuentes allí donde el historial es más delicado.
Aun así, Gálvez fue claro sobre los límites de cualquier sistema de mantenimiento urbano. El responsable municipal explicó que en una red de esa dimensión es inevitable que en algún momento aparezca algún imbornal con hojas, vegetación o sedimentos. "El mantenimiento de una ciudad es un trabajo continuo, no una fotografía tomada en un momento determinado", subrayó, descartando así que la crítica del PP tenga fundamento real. Si se detecta cualquier incidencia, se actúa. Para eso existe, precisamente, un servicio permanente de mantenimiento.
"Un sensor no sustituye a la limpieza, pero la limpieza tampoco lo es todo"
Uno de los argumentos del PP fue que "un sensor no limpia un imbornal", en referencia a la apuesta tecnológica del gobierno local. Gálvez no solo admitió la afirmación, sino que la llevó más lejos: efectivamente, un sensor no sustituye a la limpieza. Pero tampoco la limpieza sustituye a un tanque de tormentas, ni un tanque de tormentas a un sistema de alerta temprana. La política de prevención seria, argumentó, no elige entre herramientas: las combina todas.
"Una política seria de prevención no consiste en elegir entre unas herramientas y otras, sino en disponer de todas ellas." - Sebas Gálvez, director general de Calidad Urbana y Servicios Básicos del Ayuntamiento de Gandia
En esa línea, Gálvez enumeró las inversiones en curso: los tanques de tormentas de Alcodar, Tres Anclas y Clot de la Mota, proyectos de actuación sobre puntos sensibles de inundación actualmente en redacción, y el mantenimiento diario del alcantarillado. A ello se suma el sistema de alerta temprana frente a episodios de lluvias intensas, que se encuentra en fase de licitación y cuya publicación definitiva está prevista para este mismo mes de septiembre. Una inversión que, según Gálvez, el PP cuestiona al mismo tiempo que reclama mayor capacidad de anticipación, una contradicción que el responsable municipal no dejó pasar por alto.
El reproche de la transparencia y la política del día a día
Gálvez también mostró su sorpresa por la forma elegida por los populares para conocer el estado de los trabajos. Si la información era lo que buscaban, podían haberla solicitado directamente al departamento. Aun así, dado que presentaron una solicitud formal por registro de entrada, el ayuntamiento les facilitará la información por esa misma vía, con total transparencia.
El cierre de su intervención fue una declaración de intenciones que va más allá del debate puntual sobre imbornales. "La política de prevención no se construye el día antes de que llueva ni termina el día después. Se hace durante todo el año." Una frase que, en una ciudad que conoce bien lo que puede costar no estar preparada, resuena con una fuerza que trasciende cualquier escaramuza política. En el litoral mediterráneo, la pregunta no es si volverá a llover con fuerza, sino si cuando lo haga las ciudades habrán hecho los deberes.

