La Diputació de València despliega maquinaria pesada para demoler el peligroso escalón de dos metros que la regeneración de la playa de Motilla dejó tras de sí

La Diputació acondiciona un escalón de hasta dos metros en la playa de Motilla (Sueca) causado por el vertido de arena del Ministerio.

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Visita de Mompó.
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Primero llegó el agua. Luego, la arena. Y con ella, un problema inesperado. Las obras de regeneración costera ejecutadas por el Ministerio para la Transición Ecológica en las playas de Sueca dejaron en la playa de Motilla un escalón de entre metro y medio y dos metros de altura, una discontinuidad brusca en el terreno que ha convertido el acceso al mar en un obstáculo real, especialmente para personas mayores o con movilidad reducida. Ahora, la Diputació de València ha puesto en marcha un operativo de maquinaria pesada para nivelar esa barrera y devolver la playa a los bañistas a tiempo para el verano.

Un legado imprevisto de 775.000 metros cúbicos de arena

Para entender la magnitud del problema, conviene recordar los antecedentes. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico aportó 775.000 metros cúbicos de arena para ampliar la superficie de las playas de Sueca. La arena procedió de un banco situado a unos 11 kilómetros de la orilla y a una profundidad de entre 60 y 80 metros, impulsada mediante una tubería de grandes dimensiones desde la Llastra hacia El Perelló y, después, hacia Motilla. Una operación de ingeniería costera de primer orden que, sin embargo, dejó una tarea pendiente: nadie se ocupó de rematar el trabajo sobre el terreno.

El proyecto llegó a prever verter un 50% más de arena de la necesaria para compensar las corrientes marinas. El resultado fue una playa más ancha, sí, pero con un borde abrupto que nadie esperaba. El tramo afectado se extiende a lo largo de unos 250 metros lineales, entre las calles Riu Clariano y el Camí de Motilla, y el desnivel no es una simple incomodidad: supone un peligro real de caídas al aproximarse al borde del montículo y complica seriamente las tareas de salvamento y vigilancia.

La Diputació entra en acción donde el Ministerio dejó el trabajo a medias

La Diputació de València ha procedido a trabajar en el escalón de grandes dimensiones que se había producido en la playa de Motilla tras las obras de regeneración de arena llevadas a cabo por el Ministerio para la Transición Ecológica. El dispositivo movilizado incluye maquinaria autopropulsada de bajo impacto ambiental, especialmente diseñada para operar en entornos arenosos: palas cargadoras sobre orugas y máquinas niveladoras del servicio de Medio Ambiente. Y eso es solo el inicio: al operativo ya desplegado se sumarán más máquinas contratadas por la institución provincial para agilizar los plazos.

El presidente de la Diputació, Vicent Mompó, y el diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, visitaron los trabajos junto al alcalde de Sueca, Julián Sáez. Mompó no tardó en apuntar hacia la paradoja del momento: que una administración provincial, cuya competencia formal es la limpieza de playas, tenga que solucionar lo que dejó pendiente una intervención ministerial de gran escala.

"El Gobierno ha hecho una aportación extraordinaria por la cantidad y porque era necesaria; pero no tiene sentido abocar la arena e irse corriendo. De nada sirve aportar arena a las playas si luego la gente no las puede utilizar." - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València

El ayuntamiento, sin recursos para afrontar la tarea solo

El alcalde de Sueca, Julián Sáez, fue transparente respecto a la situación del municipio. Tras los trabajos de regeneración del Ministerio, "Demarcación de Costas nos comunicó que eso entraba dentro del mantenimiento municipal." Un mensaje que, en la práctica, supuso que la administración central se desentendía del problema que había generado. "No tenemos ni recursos materiales ni humanos para hacer frente a una actuación de estas características y, por ello, solicitamos ayuda a la Diputación."

No es una queja menor. Redistribuir arena a escala industrial en 250 metros de franja costera requiere maquinaria pesada especializada que pocos ayuntamientos costeros de tamaño medio tienen en su parque propio. Sueca no es una excepción.

"Costas nos dijo que esto ya entraba dentro del mantenimiento municipal; nosotros no tenemos recursos ni humanos ni materiales para hacer una obra de estas características." - Julián Sáez, alcalde de Sueca

Un trabajo que durará todo el verano

La nivelación del escalón no será una intervención puntual. El propio Mompó advirtió de que las corrientes marinas seguirán redistribuyendo la arena de forma continua, lo que obligará a repetir las labores de acondicionamiento de manera prácticamente diaria durante los meses de verano. Diputación y Ayuntamiento estarán en contacto durante toda la temporada "para ofrecer el mejor servicio a la ciudadanía."

El episodio de la playa de Motilla ilustra una tensión estructural bien conocida en la gestión del litoral español: la brecha entre la administración que ejecuta grandes obras de regeneración costera y los municipios que asumen, con medios limitados, las consecuencias cotidianas de esas intervenciones. El proyecto había contemplado verter un 50% más de arena de la necesaria para compensar el efecto de las corrientes marinas, con un grano algo más grueso que el actual para dar mayor estabilidad a la playa frente a los temporales. La teoría era sólida. La práctica, como suele ocurrir, reservó alguna sorpresa. Y mientras los técnicos debaten competencias, son las máquinas de la Diputació las que trabajan bajo el sol de julio para que los vecinos de Sueca puedan bajar al mar sin riesgo de caída.