¿Puede una prenda de baño revelar las contradicciones de una dictadura? La respuesta es sí, y está en Ontinyent. El Museu del Tèxtil de la capital de la Vall acoge desde este jueves y hasta el 31 de enero la exposición 'Bajo el sol del Régimen: el bikini y la modernidad en la España franquista. Benidorm (1950-1970)', una muestra de la Universitat de València que toma una prenda de baño como punto de partida para desmontar uno de los relatos más persistentes de la historia reciente española: el de un régimen que, mientras reprimía a su propia sociedad, se vendía ante Europa como moderno y abierto.
Un escaparate llamado Benidorm
Para entender el argumento de la exposición hay que remontarse a los años cincuenta. Benidorm era entonces un municipio que vivía de la pesca y que, ante la escasez de perspectivas económicas, buscó una alternativa en el turismo de sol y playa. Lo que vino después fue una transformación radical: Benidorm se convirtió en símbolo del turismo de masas y en escaparate internacional de una España que pretendía presentarse como moderna y abierta, en pleno régimen franquista.
El bikini fue el símbolo más paradójico de ese proceso. La prenda había sido prohibida en países como Italia, Bélgica y España tras la edición de Miss Mundo de 1951, después de que el Vaticano la considerara 'pecaminosa'. Y sin embargo, las autoridades de Benidorm hicieron oídos sordos a la normativa y aceptaron el bikini en la playa , una decisión que respondía menos a convicciones liberales que a intereses económicos. El caso más conocido fue el de una turista que fue multada en Benidorm por cruzar el paseo marítimo en bikini, un incidente que, ampliamente difundido por la prensa internacional, acabó convirtiéndose en un escándalo diplomático.
Es precisamente esa tensión —tolerar en la playa lo que se perseguía en la calle— la que articula el recorrido expositivo. La muestra reúne principalmente fotografías de archivo, prendas históricas, carteles de cine, revistas y publicaciones de la época para mostrar cómo el turismo se convirtió en una herramienta estratégica durante el desarrollismo franquista. También incluye obras cedidas por Equipo Límite.
Modernidad con restricciones: la doble moral del régimen
La exposición convierte una de las imágenes más reconocibles del imaginario turístico español en un dispositivo crítico desde el que releer la historia reciente, revisando la construcción de Benidorm como escaparate de una modernidad cuidadosamente escenificada por el franquismo. En otras palabras: la apertura era un decorado. Detrás de las postales de sol, arena y turistas europeos, el régimen mantenía intacto su control sobre los cuerpos femeninos, la moral pública y la vida cotidiana.
El bikini, en ese contexto, no es solo una prenda. Es el símbolo de una ambigüedad calculada: tolerado cuando generaba divisas, perseguido cuando amenazaba el orden moral. Una contradicción que la comisaria de la muestra, Lucía Sellés, ha abordado contando con jóvenes creadoras habituales en su trabajo educativo, pero también con voces femeninas de distintas generaciones, para ofrecer una reflexión que atraviesa el tiempo.
"La responsabilidad de todos los demócratas de hacer memoria, sea cual sea su ideología" - Jorge Rodríguez, alcalde de Ontinyent
Un proyecto compartido entre la UV y la Diputación
La muestra llega a Ontinyent tras su estreno en el Centre Cultural La Nau de Valencia, y lo hace con entrada libre gracias a la colaboración de la Diputación de Valencia, que ha participado a través de sus áreas de Igualdad y Memoria Democrática, ambas coordinadas por la vicepresidenta provincial, Natàlia Enguix. La institución provincial ha contribuido a los materiales, el diseño y la difusión de la exposición.
El acto de apertura reunió a Enguix junto al alcalde anfitrión, Jorge Rodríguez; el vicerrector de Cultura de la UV, Albert Moncusí; el concejal de Memoria Democrática, Alejandro Borrell, y la propia comisaria, Lucía Sellés. Moncusí destacó el valor añadido que supone el espacio del Museu del Tèxtil para la muestra.
"La nueva dimensión que se le ha podido dar gracias a la Fundación del Tèxtil, con este espacio expositivo que permite una lectura más en profundidad" - Albert Moncusí, vicerrector de Cultura de la Universitat de València
Enguix, por su parte, recordó la trayectoria de colaboración entre la Diputación y la universidad en el ámbito de la memoria, citando proyectos anteriores como 'Tráfico de modas' y anunciando el próximo dedicado a los niños robados durante el franquismo. La delegación provincial de Memoria contribuirá con 50.000 euros al desarrollo de este nuevo proyecto expositivo, que incluirá también la muestra 'Dos artistes valencians. Art i memòria Paris/València. Rafael Pérez Contel i Vicent Talens', una reconstrucción histórica de los espacios por los que transitaron estos artistas durante los años treinta.
Ontinyent, destino de cultura universitaria
El alcalde Jorge Rodríguez aprovechó la ocasión para reivindicar el papel de Ontinyent como ciudad receptora de proyectos culturales de primer nivel. Para él, la presencia de la universidad en la localidad no se limita a la docencia, sino que deja una huella sociocultural que se materializa precisamente en iniciativas como esta: exposiciones que nacen en La Nau y emprenden después lo que él mismo llamó "ese viaje del conocimiento que abandera la universidad".
Rodríguez también aludió a la memoria histórica con una comparación llamativa: equiparó la tendencia a olvidar los crímenes del franquismo con el falso mito de que los peces tienen una memoria de apenas unos segundos. Una metáfora que resume bien el espíritu de la muestra: no todo lo que parece evidente es verdad, y no todo lo que se quiere enterrar merece el olvido. 'Bajo el sol del Régimen' permanecerá abierta en el Museu del Tèxtil de Ontinyent hasta el 31 de enero, con acceso gratuito para todos los públicos.


