Hay ayuntamientos que llevan décadas atendiendo a sus vecinos en edificios que se han quedado pequeños, sin espacio para las asociaciones, sin sala de ensayos para la banda de música y, a veces, sin baños adaptados. En la Vall d'Albaida, dos municipios han decidido que ya es hora de cambiar eso. La Diputació de València financiará la reforma y ampliación de los consistorios de Benissoda y Beniatjar con nuevas inversiones aprobadas en el pleno provincial de abril, que suman más de 700.000 euros entre ambos municipios.
No se trata de una inversión aislada. Detrás de estas obras hay una estrategia que comenzó en la legislatura anterior: primero, la Diputación ayudó a los dos ayuntamientos a comprar los edificios donde ejecutar los proyectos. Ahora llega el dinero para la reforma. Una hoja de ruta que, para municipios de apenas unos centenares de habitantes, habría sido impensable sin el respaldo de la institución provincial.
"Estos proyectos son un claro ejemplo de la mejora de infraestructuras y espacios públicos que subvenciona la Diputación para reforzar los servicios públicos y mejorar la calidad de vida en nuestros pueblos" - Natàlia Enguix, vicepresidenta de la Diputació de València
Benissoda: una casa de la música con espacio para crecer
Benissoda recibió al inicio de la legislatura una primera aportación de 800.000 euros. Con 500.000 de ellos adquirió una casa contigua al ayuntamiento para poder ampliar el consistorio, y con los 300.000 restantes construyó un almacén municipal. Ahora, 300.000 euros más permitirán iniciar las obras de ampliación del consistorio y la casa de la música, con el objetivo de arrancar los trabajos a principios del próximo año.
El proyecto es concreto: derribar el inmueble comprado junto a la casa de la música y levantar una nueva construcción de planta baja y una altura. La planta baja se fusionará con las actuales instalaciones de la banda para crear un gran espacio de ensayos; la primera planta albergará el archivo, aulas para los educandos y la estructura que permita ampliar en el futuro el salón de plenos. Una obra que, en un pueblo pequeño, tiene un impacto que va mucho más allá de la burocracia municipal.
"Sería imposible para nosotros ejecutar obras como la del ayuntamiento, que es importante no solo por la ampliación de las instalaciones, sino también porque supondrá que la banda pueda tener su escuela de música en un espacio más grande y con las condiciones necesarias" - Reme Espí, alcaldesa de Benissoda
Además de estas inversiones directas, Benissoda cuenta con 760.000 euros en el Pla Obert de la Diputación para acometer otras mejoras en el municipio.
Beniatjar: un edificio del siglo XIX para el ayuntamiento del futuro
El caso de Beniatjar sigue una lógica similar, aunque con un protagonista singular: un edificio del siglo XIX situado junto a la iglesia del pueblo. Con parte de una partida inicial de 600.000 euros —que también financió el Centro de Interpretación del Benicadell—, el municipio adquirió ese inmueble por 200.000 euros con la intención de trasladar allí las dependencias municipales. Ahora, algo más de 400.000 euros servirán para adecuar y equipar el nuevo consistorio.
La distribución del espacio ya está pensada: planta baja para las oficinas del ayuntamiento y la farmacia; primera planta para el salón de plenos y un local multiusos; y la buhardilla, para el archivo. El alcalde, Jaime Ferrer, subraya que la estructura del edificio está en buen estado —carpintería y tejado nuevos, fachadas en condición aceptable—, por lo que los trabajos se centrarán en el interior.
"Revitalizar el núcleo urbano del pueblo con un edificio renovado que acogerá el ayuntamiento y la farmacia" - Jaime Ferrer, alcalde de Beniatjar
El traslado también libera el actual consistorio para usos sociales: ese edificio, que hoy concentra la atención ciudadana, el centro médico y un bar, pasará a ser la sede de los jubilados y las amas de casa del municipio, colectivos que hasta ahora carecen de local propio. Al igual que Benissoda, Beniatjar dispone de fondos adicionales en el Pla Obert —cerca de 800.000 euros— que ya se están invirtiendo en distintas mejoras del municipio.
El reto de los pueblos pequeños
Lo que sucede en Benissoda y Beniatjar no es una excepción. Para los municipios de menos de 50.000 habitantes, las ayudas provinciales son vitales, ya que el fondo de cooperación municipal funciona como una herramienta de financiación incondicionada. Las asignaciones de la Diputación van desde los grandes municipios de la comarca hasta las localidades más pequeñas, garantizando que todos los ayuntamientos dispongan de recursos para sus servicios y proyectos.
En ese contexto, la historia de estos dos municipios de la Vall d'Albaida ilustra cómo la financiación provincial puede transformar no solo un edificio, sino la vida cotidiana de una comunidad entera: desde el ensayo semanal de la banda de música hasta la visita al médico o a la farmacia del pueblo. A veces, las grandes políticas públicas se miden en metros cuadrados.

