Mientras la Sierra Oeste de Madrid arde con una virulencia que ya ha obligado a declarar la emergencia de interés nacional, la Comunitat Valenciana ha optado por tender la mano. La Conselleria de Emergencias e Interior ha coordinado el despliegue de un gran dispositivo terrestre hacia las zonas afectadas por los incendios forestales que asolan Madrid y Ávila: 60 efectivos, 6 autobombas, 1 autobomba nodriza, 20 vehículos ligeros y un vehículo de comunicaciones forman el convoy que este sábado tiene previsto llegar al Puesto de Mando Avanzado (PMA) ubicado en Cenicientos, Madrid.
La escala del desastre es difícil de ignorar. Tres incendios forestales activos en la Comunidad de Madrid —en Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Almorox— se han fusionado en un único y devastador frente denominado #IFSierraOeste. En lo que va de año, en España se han calcinado aproximadamente 120.000 hectáreas, más del triple del terreno afectado en el mismo periodo de 2025, lo que ha convertido al país en el de mayor superficie quemada de toda la Unión Europea según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). Ante semejante panorama, cada autobomba cuenta.
Un dispositivo construido con piezas de toda la Comunitat
El contingente valenciano no es obra de un único cuerpo, sino el resultado de una movilización transversal. Lo integran efectivos del Servicio de Bomberos Forestales de la Generalitat —con tres unidades terrestres, tres autobombas y técnicos de logística—, junto con personal y vehículos de los Consorcios Provinciales de Bomberos de Alicante y Valencia, de los servicios de bomberos municipales de ambas ciudades y de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE). Una cadena humana que suma fuerzas de toda la provincia para combatir un fuego que no entiende de fronteras administrativas.
El convoy se reunió en Honrubia con el objetivo de organizar una llegada conjunta y coordinada al puesto de mando. No es un detalle menor: la coordinación en los incendios de gran magnitud puede ser tan determinante como el agua que transportan las autobombas. Ante la magnitud del desastre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también se desplazará a las zonas afectadas.
Los medios aéreos ya llevan un día en combate
El dispositivo terrestre no llega de cero. El día anterior, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat ya había movilizado un avión anfibio, un helicóptero y una unidad helitransportada de bomberos forestales, medios que continuarán operativos durante la jornada. A ellos se suma ahora el grueso de efectivos terrestres, con lo que la aportación valenciana a la emergencia adquiere una dimensión significativa tanto en el aire como en tierra. Durante la jornada también está prevista la llegada de cuatro aviones Canadair CL-415 enviados por Italia y Grecia para reforzar las labores de extinción a escala nacional.
"Su predisposición, su coordinación y su colaboración para poder mandar este dispositivo a Madrid y Ávila" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
Valderrama también reclamó una colaboración más estrecha entre el Gobierno central y las comunidades autónomas para hacer frente a los incendios "con la mayor celeridad posible". Una petición que, en el contexto de una emergencia declarada de interés nacional, suena menos a formalidad diplomática y más a urgencia real.
Valencia ayuda fuera, pero no baja la guardia dentro
Hay una paradoja implícita en todo esto: la Comunitat Valenciana envía recursos a apagar fuegos ajenos mientras mantiene encendida la luz de alarma en casa. El conseller recordó que el nivel 3 de preemergencia por riesgo de incendios forestales sigue activo en la región, y que las alertas por temperaturas máximas en nivel amarillo afectan a prácticamente toda la franja litoral de las tres provincias valencianas. Movilizar medios hacia Madrid y Ávila es un acto de solidaridad institucional, pero también una apuesta calculada: si el fuego se descontrola en la meseta, las consecuencias —en humo, en recursos nacionales, en calor acumulado— acaban llegando a todas partes.
Por eso, el conseller insistió en que todas las medidas de prevención siguen vigentes y apeló a la colaboración de administraciones y ciudadanos para evitar nuevos focos. La población tiene recomendación expresa de evitar desplazamientos a las zonas afectadas y seguir siempre las indicaciones de los cuerpos de seguridad. En caso de detectar cualquier conato de incendio o columna de humo, la indicación es clara y sin margen para la duda: llamar de inmediato al 112.


