La memoria de la DANA de octubre de 2024 sigue muy presente en la Comunidad Valenciana. Hace casi un año, las inundaciones provocadas por aquella catástrofe causaron más de 200 muertes, y ahora un nuevo temporal amenaza con volver a causar estragos en una zona que todavía se recupera de aquel episodio. Esta vez, sin embargo, los servicios de emergencia no han esperado a que llegue lo peor. El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia ha activado su Procedimiento de Refuerzo de Dotaciones por Fenómenos Meteorológicos Adversos y despliega un total de 340 efectivos para hacer frente a uno de los episodios de lluvia más intensos previstos en la provincia en lo que va de otoño.
Nivel rojo: la máxima alerta posible
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha elevado a nivel rojo el aviso por lluvias en zonas de Valencia y Castellón ante la previsión de precipitaciones torrenciales. El nivel rojo supone peligro extraordinario y se activa ante fenómenos meteorológicos de una intensidad excepcional. Las previsiones apuntan a lluvias que pueden superar los 90 litros por metro cuadrado en una hora y los 250 litros en 12 horas en las zonas sometidas al máximo nivel de aviso. Para hacerse una idea de la magnitud: eso equivale a varios meses de lluvia media en una sola jornada.
La principal inquietud de los servicios de emergencia se centra en las crecidas rápidas y repentinas de caudales en cauces y barrancos, especialmente debido a la saturación previa del terreno. No es un temor infundado: el 29 de octubre de 2024, Valencia sufrió un evento de lluvias torrenciales sin precedentes, alcanzando un récord histórico de 771 mm en Turís. La provincia conoce bien lo que puede ocurrir cuando el agua se acumula más rápido de lo que el suelo puede absorber.
230 efectivos adicionales y un 30% más de dotación en los parques
El dispositivo especial, ya operativo, se mantendrá inicialmente hasta las 12:00 horas del viernes, aunque podrá ampliarse según evolucione la situación meteorológica. El refuerzo moviliza 230 efectivos adicionales que se suman a los 110 bomberos profesionales de la guardia ordinaria: en total, 35 bomberos profesionales, 40 bomberos voluntarios y 155 efectivos de las Brigadas Forestales (BRIFO), cuyo horario de servicio ha sido ampliado expresamente para este episodio.
En el ámbito de los parques de bomberos profesionales, el incremento es de aproximadamente un 30%, con cuatro efectivos adicionales incorporados en cada uno de los parques de Sagunt, Paterna, Torrent, Gandia, Alzira y Requena. También se ha reforzado la presencia de mandos y coordinadores para agilizar la toma de decisiones sobre el terreno. A eso se añade el refuerzo de la Sala del Centro de Comunicaciones y Control (CCC), el auténtico cerebro operativo del dispositivo en momentos de crisis.
Los siete parques de bomberos voluntarios —con bases en Sinarcas, Titaguas, Chelva, Cofrentes, Ayora, Navarrés y Vallada— quedan activados con disponibilidad inmediata y realizarán guardia presencial en sus respectivas instalaciones. En conjunto, el operativo garantiza 340 efectivos disponibles durante todo el episodio meteorológico.
La voz de quien manda el operativo
"Ante un episodio de estas características es fundamental anticiparnos y dimensionar los recursos para poder responder con rapidez allí donde sea necesario" - Avelino Mascarell, presidente del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia y diputado provincial de Medio Ambiente
Mascarell también ha lanzado un mensaje directo a la ciudadanía: "El Consorcio mantiene un dispositivo reforzado y plenamente operativo, pero es igualmente importante que la ciudadanía extreme la prudencia, evite desplazamientos innecesarios y siga en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia." - Avelino Mascarell, presidente del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia y diputado provincial de Medio Ambiente
Qué hacer —y qué no hacer— si vives en la provincia
Los profesionales del Consorcio tienen claro cuál es el mayor riesgo en episodios de lluvia intensa: no es la lluvia en sí, sino las decisiones que toman las personas bajo la lluvia. Por eso insisten en no circular por zonas inundadas o susceptibles de inundación, especialmente barrancos, puentes, pasos inferiores y caminos rurales secundarios. Y añaden una advertencia que puede parecer obvia pero que cada temporal demuestra necesaria: no intentar atravesar una zona aunque aparentemente el nivel del agua permita el paso. El agua en movimiento genera una fuerza que muy pocos conductores logran contrarrestar.
En casa, los expertos recomiendan revisar el estado de las canalizaciones y desagües, mantener despejadas terrazas y patios, y retirar objetos que puedan ser arrastrados por el viento o el agua. El seguimiento de los canales oficiales de la Generalitat Valenciana y de AEMET es, en estas situaciones, tan importante como cualquier otra medida de protección. Un año después de la tragedia que marcó a toda una región, la prevención no es una opción: es la única respuesta razonable ante un cielo que, en Valencia, puede cambiar en cuestión de minutos.

