La Generalitat expropia casi 5 hectáreas para transformar la CV-679, una carretera con tramo catalogado como punto negro de accidentes en La Safor

El Consell aprueba la urgente expropiación de terrenos para mejorar la CV-679 entre Almoines y L'Alqueria de la Comtessa, con variante en Rafelcofer y carril ciclopeatonal.

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Una carretera de la Diputación renovada
Una carretera de la Diputación renovada
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Hay carreteras que acumulan durante décadas los mismos problemas: curvas mal diseñadas, arcenes inexistentes, camiones que se abren paso por travesías urbanas y paradas de autobús sin espacio habilitado. La CV-679, que conecta Almoines con l'Alqueria de la Comtessa en la comarca valenciana de La Safor, es una de ellas. Ahora, el Consell ha dado un paso decisivo para cambiar esa realidad: la aprobación en pleno de la declaración urgente de ocupación de los bienes y derechos afectados por el expediente de expropiación forzosa necesario para ejecutar las obras de acondicionamiento del tramo comprendido entre los kilómetros 0 y 2,4 de esta vía provincial.

Casi 5 hectáreas expropiadas para desatascar una obra pendiente

La superficie de terrenos afectada por la expropiación asciende a 48.066,18 metros cuadrados —casi cinco hectáreas— repartidos entre los términos municipales de Almoines, Beniarjó, Rafelcofer y l'Alqueria de la Comtessa. La declaración de urgencia no es un trámite burocrático menor: permite saltarse los plazos ordinarios del procedimiento expropiatorio y acelerar así el inicio de las obras, cuya necesidad llevan años documentando los propios técnicos de infraestructuras.

Detrás de esa urgencia hay datos concretos. Informes elaborados entre 2016 y 2018 identificaron el tramo entre el kilómetro 0 y el 1,4 de la CV-679 como Tramo de Concentración de Accidentes (TCA), una categoría que las administraciones reservan para los puntos de la red viaria donde la siniestralidad supera estadísticamente lo esperable. Que transcurriera casi una década hasta llegar a este punto dice mucho sobre la complejidad administrativa que rodea a este tipo de proyectos cuando la titularidad de la vía —en este caso, la Diputación de Valencia— y las competencias en materia de expropiación no recaen en el mismo organismo.

Generalitat y Diputación, juntas para sacar adelante una infraestructura comarcal

Precisamente por eso, la resolución aprobada por el Consell supone también un ejercicio de coordinación institucional. La Generalitat, sin ser titular de la carretera, activa el mecanismo de expropiación urgente para que la Diputación de Valencia pueda ejecutar las obras con agilidad. El proyecto supone una inversión de 9,2 millones de euros y contempla tanto actuaciones sobre la carretera existente como la ejecución de nuevo trazado. Una cifra considerable para una vía que, sobre el papel, podría pasar desapercibida entre las grandes autopistas y autovías de la Comunitat Valenciana, pero que en el día a día de varios municipios de La Safor funciona como arteria principal.

El diagnóstico de los problemas actuales es elocuente: sección de la calzada insuficiente para el volumen de tráfico que soporta, curvas de radio reducido que obligan a los conductores a frenar con brusquedad, accesos directos a la vía desde ambas márgenes sin ningún tipo de ordenación, y el paso continuo de vehículos pesados por los cascos urbanos de Rafelcofer y l'Alqueria de la Comtessa. Quien haya conducido alguna vez por ese tipo de travesías sabe lo que significa compartir calzada con un camión articulado en una calle estrecha.

Una variante para liberar a Rafelcofer del tráfico pesado

Una de las actuaciones más esperadas por los vecinos es la construcción de una nueva variante de Rafelcofer. Esta variante permitirá desviar el tráfico pesado fuera del casco urbano, reduciendo de forma significativa las molestias y los riesgos asociados al paso de vehículos por la travesía. Junto a ello, las obras contemplarán la ampliación de la plataforma de la carretera, el acondicionamiento del trazado y el refuerzo de la sección estructural del firme. El proyecto incluye además la ejecución de nuevas glorietas y actuaciones sobre estructuras, como la construcción de un nuevo puente y la rehabilitación del actual.

El alcalde de l'Alqueria de la Comtessa, Voro Femenia, no ocultó su satisfacción cuando se licitaron las obras. "La actuación tiene beneficios para el pueblo en diferentes ámbitos, ya que permitirá mejorar la movilidad de los vehículos y solucionar los problemas de seguridad que se producen actualmente porque el autobús no dispone de un espacio habilitado para parar" , afirmó.

Un carril ciclopeatonal que conectará pueblos y llegará hasta la playa

Más allá de la seguridad del tráfico rodado, el proyecto incorpora una apuesta por la movilidad sostenible que podría cambiar la forma en que los habitantes de la zona se desplazan cotidianamente. Está prevista la construcción de un carril ciclopeatonal adosado a la carretera que conectará Almoines, Rafelcofer y l'Alqueria de la Comtessa, además de la adecuación de las paradas de autobús dentro del ámbito de la actuación. Según el alcalde de l'Alqueria, "el carril ciclopeatonal conectará con otros tramos ya ejecutados, creando un itinerario seguro entre Almoines y la playa de Piles". Es decir, no se trata de un tramo aislado, sino de una pieza más de una red que ya está tomando forma en la comarca.

La declaración de urgente ocupación aprobada por el Consell es, en definitiva, el detonante legal que permite pasar de los planos a la maquinaria. Años de informes técnicos, reivindicaciones vecinales y negociaciones interadministrativas confluyen ahora en un procedimiento expropiatorio que, por su propia naturaleza urgente, debe resolverse en plazos mucho más cortos que los habituales. Para los municipios de La Safor implicados, esa agilidad no es un detalle menor: es la diferencia entre seguir conviviendo con una carretera peligrosa o empezar a ver cómo las máquinas transforman, por fin, un eje viario que lleva demasiado tiempo esperando su turno.