Retales que cuentan historias: las vecinas de Gandia transforman la Biblioteca Central en un museo de memoria viva con sus arpilleras

El claustro de la Biblioteca de Gandia acoge hasta el 1 de agosto una exposición de arpilleras creadas por participantes del proyecto Barrios Inclusivos.

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Transformación de la Biblioteca Central de Gandia
Transformación de la Biblioteca Central de Gandia
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Hay obras de arte que se pintan con óleo sobre lienzo y hay otras que se cosen con hilo sobre arpillera. Las segundas, quizás, tienen más que contar. Hasta el próximo 1 de agosto, el claustro de la Biblioteca Central de Gandia —un espacio habitualmente reservado a la palabra escrita— se ha convertido en el escenario de una exposición textil inusual: una colección de arpilleras elaboradas por las participantes del proyecto Barrios Inclusivos, una iniciativa del departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Gandia que combina creación artística, participación comunitaria e intervención social.

Agujas, retales e historias de barrio

La arpillera tiene una historia cargada de significado. Esta forma de arte surgió en la época de la dictadura de Pinochet en Chile, cuando las mujeres combinaron el uso de tela de desecho, bordado, costura y un lenguaje visual directo para documentar historias que a veces eran difíciles de contar en voz alta. Con el tiempo, las prácticas textiles de América Latina comenzaron a transitar de ser una actividad doméstica de mujeres y ocio, a una manifestación política que da cuenta de las heridas sociales de sus territorios. En Gandia, en 2026, esa misma técnica se usa ahora para hablar de vecindad, de recuerdos y de cariño por el propio entorno.

Durante el segundo trimestre del año, las participantes de los grupos de Gandia y del Grau han trabajado con tela de arpillera, retales, hilos y materiales de costura para dar forma a piezas que reflejan recuerdos, experiencias y sentimientos vinculados a su ciudad y a su barrio. El resultado no es una exposición al uso. La técnica textil basada en parches, bordados, remiendos y collages convierte los retazos de tela en obras que cuentan historias, denuncian injusticias o celebran identidades culturales. En este caso, celebran algo tan concreto y tan poderoso como el orgullo de pertenecer a un lugar.

"Estas arpilleras son mucho más que costura; son historias de vida, de convivencia y de cariño por Gandia. Es de justicia que toda la ciudadanía pueda contemplar el talento, el esfuerzo y la sensibilidad que hay detrás de cada una de estas piezas." - Inma Rodríguez, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Gandia

El proceso, tan valioso como el resultado

Proyectos como Barrios Inclusivos parten de una premisa que a veces se olvida en la política social: que las prácticas textiles han adquirido una fuerte implicación en los procesos sociales propios de los lugares donde se desarrollan, y que esta orientación ha sido protagonizada principalmente por el trabajo colectivo de mujeres. Lo que ocurre alrededor de una tela y unas tijeras —la conversación, el apoyo mutuo, la escucha— puede ser tan transformador como cualquier otra forma de intervención comunitaria.

Así lo subrayaron Verónica y Jose, los profesionales encargados de dinamizar los talleres, quienes destacaron la implicación de todas las participantes durante el proceso de creación.

"El proceso de creación ha sido tan valioso como el resultado final. Ver el compromiso, el apoyo mutuo y el orgullo con el que cada una de las participantes ha trabajado durante estas semanas es el verdadero éxito de este taller." - Verónica y Jose, dinamizadores de los talleres del proyecto Barrios Inclusivos

La concejala Inma Rodríguez aprovechó la inauguración para reivindicar la importancia de dar visibilidad a este tipo de proyectos en espacios públicos de la ciudad. Y en eso hay también una decisión simbólica: no colgar estas piezas en una sala de usos múltiples o en un centro cívico de barrio, sino en el claustro de la Biblioteca Central, en plena plaza del Rei Jaume I. Un gesto que equipara estas obras con cualquier otra expresión artística digna de contemplación.

Arte abierto a toda la ciudad

La exposición puede visitarse de forma libre y gratuita en el horario habitual de la Biblioteca Central de Gandia, situada en la plaza del Rei Jaume I, 9, y permanecerá abierta hasta el 1 de agosto de 2026. En un verano en el que Gandia concentra miles de visitantes, la muestra ofrece a propios y forasteros una oportunidad poco habitual: asomarse, a través de retales e hilos, a la mirada más íntima y cotidiana de quienes viven y sienten esta ciudad como suya. La arpillera se convierte así en un medio para documentar experiencias, homenajear comunidades y explorar identidades. Y eso, en un claustro tranquilo a pocos metros del bullicio veraniego, tiene un valor que ningún catálogo turístico sabría describir del todo bien.