Picanya se queda sin su único puente operativo: así afecta el cierre a miles de vecinos

El Ayuntamiento critica la decisión del Ministerio de cerrar el puente de la Ronda Est, la única conexión abierta sobre el barranco del Poyo, sin tener alternativas

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Plano corte puente Picanya
Plano corte puente Picanya
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Los vecinos de Picanya vuelven a enfrentarse a importantes cambios en su día a día. El cierre temporal del puente de la Ronda Est, la única infraestructura que permanecía abierta al tráfico sobre el barranco del Poyo tras la devastadora DANA de octubre de 2024, ha desatado un intenso enfrentamiento entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Transportes. La decisión obliga a modificar los desplazamientos de miles de conductores de esta zona de l'Horta Sud.

La actuación forma parte de los trabajos de reparación definitiva del puente y, según la previsión del Ministerio, la circulación permanecerá interrumpida hasta el próximo 3 de julio. Aunque las obras permitirán culminar la rehabilitación de la infraestructura, desde el consistorio consideran que el calendario elegido perjudica gravemente a vecinos, comercios y servicios públicos, ya que el municipio se queda sin un paso directo para cruzar el barranco.

El puente había adquirido un papel fundamental desde la riada, convirtiéndose en la principal conexión entre ambos lados del municipio mientras otras infraestructuras permanecían inutilizadas. Su cierre supone un nuevo reto para la movilidad en una localidad que aún arrastra las consecuencias del temporal.

El Ayuntamiento critica la falta de planificación

El gobierno municipal sostiene que había solicitado al Ministerio retrasar el inicio de las obras hasta que estuviera operativa otra conexión que garantizara la movilidad del municipio. La propuesta consistía en esperar a la apertura del conocido como Pont de la Memòria, evitando así dejar a Picanya sin un acceso directo sobre el barranco del Poyo.

Además, el Ayuntamiento denuncia que la comunicación oficial del cierre llegó con muy poca antelación, dificultando tanto la organización de dispositivos especiales de tráfico como la información previa a la ciudadanía.

Desde el consistorio insisten en que nadie cuestiona la necesidad de finalizar la reparación del puente, pero consideran que la actuación podría haberse coordinado mejor entre administraciones para reducir el impacto sobre los vecinos.

Desvíos, más tráfico y cambios en la circulación

Durante los días que permanezca cerrado el puente, los conductores deberán utilizar itinerarios alternativos para acceder al municipio o salir de él. Buena parte del tráfico se desviará por la CV-33 y por otras conexiones con localidades cercanas, lo que previsiblemente incrementará la intensidad circulatoria en varios puntos del área metropolitana.

Para minimizar los problemas, la Policía Local ha reforzado la regulación del tráfico y el Ayuntamiento ha reorganizado algunos accesos y rotondas con el objetivo de agilizar la circulación durante las horas de mayor afluencia.

Las autoridades municipales también recomiendan planificar los desplazamientos con mayor antelación y utilizar rutas alternativas siempre que sea posible para evitar retenciones.

Una recuperación que sigue condicionada por la DANA

El cierre vuelve a poner de manifiesto que las consecuencias de la DANA continúan marcando el día a día de Picanya casi dos años después de la catástrofe. Aunque muchas infraestructuras han sido reparadas, la recuperación completa todavía depende de la finalización de varias actuaciones estratégicas.

La situación también ha generado críticas desde diferentes grupos políticos, que consideran que las administraciones deberían haber coordinado mejor el calendario de las obras para evitar que el municipio perdiera, aunque solo sea de forma temporal, su principal conexión viaria.

Si se cumplen los plazos previstos, el puente de la Ronda Est recuperará la circulación a principios de julio. Hasta entonces, los vecinos tendrán que convivir con desvíos, recorridos más largos y una movilidad condicionada por unas obras que, pese a ser necesarias, llegan en uno de los momentos más delicados para la localidad.