Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, Mislata vuelve a situar la igualdad en el centro de la agenda pública con una programación que combina reivindicación, memoria y compromiso colectivo. La ciudad refuerza así su apuesta por unas políticas públicas que, más allá de una fecha concreta, buscan consolidar avances y seguir combatiendo las desigualdades estructurales que todavía persisten.
Hablamos con María Luisa Martínez Mora, vicealcaldesa y concejala de Políticas de Igualdad del Ayuntamiento de Mislata, sobre cómo se trabaja la transversalidad desde las distintas áreas municipales y cuáles son los principales retos para seguir avanzando hacia una igualdad real y efectiva.
¿En qué se pone el foco este 8M en Mislata? ¿Qué actos tiene previstos y de qué manera se buscará la implicación de toda la ciudadanía?
Este 8 de marzo en Mislata volvemos a poner el foco en la igualdad real y efectiva, pero también en la defensa activa de los derechos conquistados. No damos nada por garantizado, y desde luego no vamos a dar ningún paso atrás. El 8M es reivindicación, memoria y compromiso.
En Mislata hemos preparado una programación amplia y participativa: encuentros con asociaciones de mujeres y acciones en los centros educativos. Queremos que Mislata entera visibilice la defensa de la igualdad porque la implicación ciudadana es fundamental. Por eso contamos con el tejido asociativo, con las entidades de mujeres, con la comunidad educativa y con colectivos culturales de Mislata. El 8M no es solo una agenda institucional: es un compromiso colectivo de ciudad.
¿Cómo se coordinan desde el área de Igualdad las acciones del 8M con otras áreas municipales y por qué es tan importante esa transversalidad?
La igualdad no puede limitarse a una concejalía. En Mislata trabajamos de forma coordinada con Educación, Juventud, Cultura, Deportes, Servicios Sociales y Participación Ciudadana, porque la desigualdad atraviesa todos los ámbitos de la vida familiar, laboral, de ocio y de participación en colectivo. La transversalidad es clave: incorporar la perspectiva de género en todas las políticas públicas evita que la igualdad se quede en un gesto simbólico. Desde Mislata entendemos que cada área municipal tiene responsabilidad en construir una ciudad más justa e inclusiva; y en eso estamos trabajando desde hace muchos años desde la Casa de la Dona.

El ámbito educativo es fundamental para educar en igualdad desde edades tempranas, ¿qué iniciativas se están desarrollando más allá del 8M?
La educación es la base de cualquier transformación social. En Mislata desarrollamos durante todo el año talleres de coeducación, prevención de la violencia de género y educación específica en igualdad para centros escolares. También abordamos las nuevas formas de violencia, especialmente en el ámbito digital, con programas dirigidos a adolescentes y jóvenes. Es esencial dialogar con el profesorado y familias, porque la igualdad necesita coherencia entre escuela, hogar y entorno social. Mi formación en igualdad me ha permitido conocer en profundidad la realidad de las desigualdades estructurales que aún persisten. Esa base teórica me ha dado herramientas para detectar mejor los problemas y, desde mi responsabilidad institucional en Mislata, trabajar con más fuerza si cabe para atajarlos y poner soluciones.
Y desde la Concejalía de Igualdad, ¿qué proyectos o programas se mantienen a lo largo de todo el año para seguir trabajando en esa igualdad real y efectiva?
Por ejemplo, mantenemos durante todo el año el servicio de atención integral a mujeres, con asesoramiento jurídico y psicológico, especialmente en situaciones de violencia de género. También desarrollamos programas de empoderamiento, formación y participación, campañas de sensibilización y acciones dirigidas a fomentar la corresponsabilidad y romper estereotipos de género. Tenemos que hacer entender a la ciudadanía que la igualdad no es una acción puntual vinculada a una fecha concreta; es una línea estratégica de trabajo permanente.
Este año, Mislata ha aumentado la cuantía de sus presupuestos municipales, ¿cómo se traduce en cuanto a inversión en el área de Igualdad?
El incremento del presupuesto municipal en 2026 refuerza claramente las políticas sociales, y en Mislata la igualdad es una prioridad política desde hace más de una década. Se han consolidado y reforzado partidas destinadas a prevención de la violencia de género, programas educativos, campañas de sensibilización y mejora de los servicios de atención directa. Invertir en igualdad es invertir en cohesión social, en prevención y en defensa de los valores más democráticos: más igualdad, y que las mujeres no tengan techos de cristal al proponerse nuevos retos.

¿Contáis con mecanismos de evaluación o seguimiento para medir la efectividad de las políticas impulsadas?
Sí. En Mislata trabajamos con memorias anuales, evaluación de programas e indicadores de seguimiento, especialmente en aquellos proyectos desarrollados con centros educativos y entidades sociales, y contamos con la colaboración estrecha de nuestras asociaciones de mujeres, que nos ayudan a difundir y ejecutar nuestras programaciones. La coordinación entre áreas nos permite analizar datos, detectar nuevas necesidades y ajustar las políticas a las necesidades de cada momento. Evaluar es una forma de analizar los avances. Y así lo hacemos también cuando aprobamos un Plan de Igualdad Municipal, con el que mejoramos e incrementamos nuestras acciones y reportamos sus efectos ante la ciudadanía.
Hoy en día, ¿la sociedad está más concienciada o estamos volviendo atrás con el auge de la extrema derecha? ¿Cómo se puede combatir?
La sociedad ha avanzado mucho en conciencia y en derechos. Hoy el debate sobre igualdad forma parte de la agenda pública. Pero también es evidente que existen discursos que intentan cuestionar esos avances. Los negacionistas de la violencia de género, los negacionistas de la brecha salarial, los que dicen que las mujeres tenemos un espacio y los hombres tienen que permanecer en el que siempre han tenido, están haciendo mucho daño, especialmente a los más jóvenes.
Frente a esos argumentos tan reaccionarios, desde Mislata tenemos una posición: más pedagogía, más políticas públicas para defender los derechos y los avances sociales. No se trata solo de responder a los discursos negacionistas, sino de seguir demostrando que las políticas de igualdad mejoran la vida de las personas. Desde Mislata no vamos a dar ni un paso atrás en cuestiones tan importantes como la lacra de la violencia machista; y vamos a seguir mirando con optimismo a un futuro más igualitario.


