El recibo del agua lleva años siendo mucho más que una factura por abrir el grifo. En municipios de la Comunitat Valenciana, ese documento acumula tasas medioambientales, cánones autonómicos y gravámenes europeos que, sumados, pueden suponer un peso económico considerable para las familias. Paterna ha decidido actuar: su Ayuntamiento aprobó en un Pleno extraordinario un paquete de medidas que supondrá un ahorro conjunto de casi 3 millones de euros para los vecinos del municipio.
Una factura más ligera, concepto a concepto
La medida más significativa afecta a la Tarifa Medioambiental, un concepto que financia obras de prevención de inundaciones, mantenimiento de redes pluviales y renovación de infraestructuras del ciclo integral del agua. El consistorio asumirá el coste íntegro de esta tarifa para los consumos habituales de las viviendas, lo que supone cerca de 2 millones de euros que dejarán de repercutirse en los hogares. La bonificación será del 100% para el 93% de los domicilios del municipio, y del 80% para aquellos que superen los 40 metros cúbicos de consumo cada dos meses, es decir, los hogares con un gasto de agua por encima de la media.
Que el Ayuntamiento asuma ese coste no significa que las obras vayan a paralizarse. Las actuaciones contra inundaciones, las redes de pluviales y el mantenimiento de instalaciones seguirán adelante, pero financiadas directamente por las arcas municipales en lugar de por el bolsillo de los vecinos. Una distinción que, en la práctica, marca una diferencia notable en la factura mensual.
La tasa de basuras, fuera del recibo del agua
El Pleno también acordó separar del recibo del agua la tasa de recogida y transporte de residuos sólidos urbanos, conocida popularmente como la tasa europea de basuras. Se trata de un gravamen de obligado cobro para todos los consistorios, derivado de la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular impulsada desde la Comisión Europea. En otras localidades valencianas, como la ciudad de València, su inclusión en la factura del agua ha generado controversia y confusión entre los contribuyentes. La TAMER, por ejemplo, no llega por separado: va incluida en cada factura del agua.
En Paterna, este concepto pasará a cobrarse en un recibo independiente, lo que facilitará su comprensión, y contará con una bonificación del 15% para todas las viviendas del municipio. Sumada al ahorro de la Tarifa Medioambiental, la reducción total roza los 3 millones de euros anuales para el conjunto de los hogares paterneros.
Además, el Pleno aprobó solicitar a la Generalitat Valenciana que excluya del recibo del agua la tasa TAMER, el canon metropolitano de tratamiento de residuos que actualmente también aparece en esa factura. Una petición que, de prosperar, daría un paso más hacia la simplificación de un documento que muchos ciudadanos encuentran difícil de descifrar.
El alcalde apunta a un modelo de ciudad más asequible
"Queremos que nuestros vecinos y vecinas paguen menos y tengan un recibo del agua más claro. Por eso, asumimos el coste de la Tarifa Medioambiental, bonificamos la tasa europea de basuras y separamos su cobro, además de solicitar que la TAMER deje de incluirse en esta factura." - Juan Antonio Sagredo, alcalde de Paterna
El regidor también situó estas medidas en el marco de una política municipal más amplia, que incluye lo que describe como uno de los IBI más bajos de España, becas de educación infantil concedidas al 100% de las solicitudes que cumplen requisitos, becas deportivas, el Bono Comercio, el Cheque Bebé, el Cheque Empleo y el Cheque Emprendedor.
El debate sobre qué debe pagar quien abre el grifo no es nuevo ni exclusivo de Paterna. La proliferación de tasas y cánones en el recibo del agua refleja décadas de regulación acumulada en distintos niveles administrativos: europeo, autonómico y municipal. Lo que sí resulta llamativo es que un ayuntamiento opte por absorber ese coste en lugar de trasladarlo al ciudadano. Si la medida consolida el ahorro prometido, Paterna podría convertirse en un referente para otros municipios que buscan aligerar una factura que, desde hace tiempo, pesa bastante más que el agua que contiene.


