No hicieron falta meses ni grandes campañas. En apenas dos semanas, el Museo Industrial y de la Memoria Obrera de Puerto de Sagunto ya había recibido a más de mil personas. Desde el 16 hasta el 31 de octubre de 2026 —sin contar el propio día de inauguración, el 15 de octubre—, un total de 1.002 visitantes cruzaron las puertas de lo que ya es el nuevo referente cultural de la comarca del Camp de Morvedre. Una cifra que, para un museo que acaba de nacer, habla por sí sola.
Una ciudad que reconoce su propia historia
El perfil del visitante no deja lugar a dudas sobre quién siente más urgencia por recuperar esta memoria. El 83% del público, 832 personas, procedía del ámbito local, lo que refleja el vínculo profundo entre la comunidad y un pasado industrial que marcó generaciones. Los visitantes nacionales sumaron 86 (8,6%) y los internacionales, 84 (8,4%). En total, cerca de uno de cada seis visitantes llegó de fuera del entorno inmediato: 170 personas en poco más de dos semanas de apertura, una señal de que el museo también despierta interés más allá de las fronteras locales.
"Que más de mil personas se hayan acercado al museo en apenas dos semanas demuestra que la ciudadanía lo ha hecho suyo desde el primer día" - Natalia Antonino, concejala de Patrimonio Cultural e Industrial del Ayuntamiento de Sagunto
No es una afirmación retórica. Puerto de Sagunto es una ciudad que literalmente nació de la industria: a principios del siglo XX era apenas un pequeño enclave costero hasta que la actividad portuaria e industrial transformó su tejido social por completo. Durante el último tercio del siglo XX, la siderurgia integral gestionada por Altos Hornos del Mediterráneo —entre 1971 y 1984— fue clave para el crecimiento de la localidad. Su cierre en 1984 sacudió no solo la economía, sino la identidad colectiva de miles de familias. Ese episodio, conocido popularmente como la Batalla de Sagunto, es precisamente uno de los ejes centrales del nuevo museo.
Un almacén centenario con tres plantas de memoria
El museo se instala en la antigua Nave Almacén de Efectos y Repuestos, un edificio de 1927 que alberga una exposición permanente distribuida en tres plantas y dedicada a la siderurgia, el nacimiento de la ciudad factoría y la historia de sus trabajadores. La dirección es calle Fundición, 80, y el nombre del edificio ya dice mucho: era el lugar donde la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo guardaba las matrices y repuestos de su maquinaria. Hoy, esa misma nave guarda algo más valioso: testimonios, fotografías, herramientas y documentos audiovisuales que reconstruyen el pulso de una ciudad obrera.
La inauguración, celebrada el 15 de octubre, saldó una deuda con un patrimonio que forma parte de la identidad de generaciones de vecinos y antepasados de la ciudad. El museo está gestionado por la Fundació de la Comunitat Valenciana de Patrimoni Industrial i Memòria Obrera del Port de Sagunt.
"Este museo es un proyecto de ciudad que reconoce a varias generaciones de trabajadores y trabajadoras" - María José Carrera, alcaldesa accidental del Ayuntamiento de Sagunto
Gratuito, abierto y con una agenda que ya apunta alto
La entrada es gratuita hasta el 31 de diciembre de 2026, un factor que sin duda ha contribuido a la buena acogida inicial. El museo puede visitarse de martes a domingo, de 10 a 14 horas, y también los viernes y sábados, de 16 a 19 horas. Pero el museo no se limita a abrir sus salas: llega con una programación cultural que ya apunta a convertirlo en un referente comarcal.
Dos exposiciones temporales, abiertas hasta el 4 de abril de 2027, ponen el foco en los movimientos sociales surgidos en torno al cierre de la siderurgia desde la fotografía y el fotoperiodismo. La primera, La Batalla de Sagunto: lucha social y fotoperiodismo, y la segunda, Los tiempos del Puerto, del fotógrafo argentino Jorge Sáenz, con imágenes captadas en 1983 y 1984, justo en el momento más álgido de la movilización obrera.
El 24 de octubre, el museo y el emblemático Horno Alto nº2 acogieron COLADA 01, un evento de creación sonora y audiovisual contemporánea con instalaciones, intervenciones y performances de doce artistas y colectivos locales y de Valencia. Y el sábado 7 de noviembre, el Horno Alto nº2 acogerá la presentación abierta de La producción del resto, una instalación sonora interactiva de Santiago López y Vic Pereiró, con acceso libre de 11 a 14 horas y de 18 a 19:30 horas, y un cierre en directo con la agrupación morte morte. El evento, organizado por Pausa Zulú y el propio museo con la colaboración de la Concejalía de Juventud e Infancia del Ayuntamiento de Sagunto, incluye visitas guiadas de 20 minutos para grupos reducidos con inscripción previa en Eventbrite.
Todo ello es posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Sagunto y de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana. Mil visitantes en dos semanas no son solo una estadística: son la prueba de que Puerto de Sagunto llevaba tiempo esperando un espacio donde mirarse al espejo y reconocerse. El acero se apagó hace más de cuatro décadas, pero la memoria sigue encendida.


