El mes de septiembre no solo señala el final de las vacaciones de verano. Para muchos hogares, también supone enfrentarse a una nueva realidad económica: la vuelta al cole. Las familias de la Comunitat Valenciana gastarán una media de 2.190 euros por alumno durante este nuevo curso escolar. En esta factura se incluyen desde los libros y el material escolar hasta el comedor, el transporte, las actividades extraescolares o las cuotas escolares.
Aunque el desembolso de las familias valencianas se encuentra por debajo de la media española, situada en torno a los 2.480 euros, sigue representando un importante esfuerzo para miles de hogares. Según una encuesta anual elaborada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el gasto escolar ha aumentado alrededor de un 4 % respecto al curso anterior y se ha disparado durante los últimos cinco años.
Con la llegada de septiembre se concentra buena parte de este desembolso, ya que preparar a un estudiante para el inicio de las clases supone un gasto medio de 548 euros, sin tener en cuenta los pagos mensuales que se irán acumulando durante el resto del curso.
La factura se dispara con el material escolar y la ropa
Los libros de texto representan uno de los principales gastos, con una media de 192 euros por estudiante. A esta cantidad se suman alrededor de 90 euros en material escolar, como mochilas o cuadernos, y otros 224 euros destinados a ropa, calzado, uniforme o chándal.
Además, las familias prevén destinar unos 43 euros a las asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPA), a los que se añade la compra de material informático, como tabletas u ordenadores, que eleva todavía más el coste inicial.
Esta factura, después de las vacaciones de verano y coincidiendo con otros gastos habituales, obliga a numerosos hogares a escalonar las compras, reutilizar material de cursos pasados o buscar productos de segunda mano.
El gasto varía según el tipo de centro
El tipo de enseñanza determina cuánto terminarán pagando las familias. Estudiar en un centro público supone un gasto anual cercano a los 1.300 euros, frente a la educación concertada, que supera los 3.400 euros. Por encima de ambas opciones se sitúan los colegios privados, donde el coste medio puede rebasar los 8.700 euros por alumno.
Por tanto, elegir un centro público supone un importante ahorro para muchos hogares: hasta 2.000 euros frente a un centro concertado y cerca de 7.500 euros respecto a uno privado. Las principales diferencias se encuentran en las matrículas y las cuotas mensuales, además de servicios como el comedor escolar, las rutas de transporte, el desayuno o las actividades extraescolares.
La OCU reclama ampliar las ayudas
Desde la OCU advierten de que la subida de los gastos escolares agravará la situación de muchos hogares, ya que una parte importante de las familias tiene dificultades para hacer frente a otros gastos básicos, como la alimentación, la vivienda o los suministros. Por ello, la organización reclama ampliar las ayudas destinadas a las familias vulnerables y extender las deducciones fiscales relacionadas con la educación.
La organización aconseja comparar precios, evitar comprar todo el material de una sola vez, reutilizar los productos que se encuentren en buen estado y aprovechar los programas autonómicos gratuitos de préstamo de libros.


