Cuando la ciencia llega a València, la ciudad lo celebra a su manera: con pólvora. El próximo lunes 1 de junio, a las 20 horas, la plaza de L'Ajuntament acogerá un espectáculo pirotécnico titulado La màgia dels colors, disparado expresamente para honrar la llegada del jurado de los Premios Rei Jaume I, la cita científica y empresarial más importante del país.
Una mascletà para recibir a los Nobel
No es un detalle menor. Esta 38.ª edición de los Premios Rei Jaume I reunirá a 25 Premios Nobel entre el centenar de científicos y empresarios de reconocido prestigio que deliberarán para elegir a los galardonados en las siete categorías . Un récord histórico para unos premios que, como cada año, convierten a València en capital mundial de la ciencia durante unos días. Los Jaume I se consolidan así como "la mayor concentración de Premios Nobel de Europa en un evento de estas características".
Para recibirlos, el Ayuntamiento ha preparado un programa especial. La alcaldesa de València ofrecerá una recepción oficial en el Consistorio a los Premios Nobel y miembros del jurado, tras la cual se realizará una visita guiada por el edificio consistorial. Y después llegará el fuego. Los Premios Nobel podrán disfrutar de la mascletà que se disparará a las 20 horas del día 1 en la Plaza del Ayuntamiento. "Fuegos artificiales hay en muchas partes del mundo, pero una mascletà no", se ha recalcado. Una observación que resume, con precisión casi científica, el valor añadido que aporta Valencia a cualquier acontecimiento.
'La màgia dels colors': 80 kilos de pólvora en cinco minutos
La empresa encargada del disparo será la pirotecnia Tomás, de Benicarló, una de las casas con mayor tradición en el panorama pirotécnico valenciano. El espectáculo se compondrá de 80,5 kilos de pólvora disparados desde 12 puntos distintos y tendrá una duración aproximada de cinco minutos. Poco tiempo, mucha intensidad: la propuesta está concebida como una experiencia de alta densidad visual y sonora, sin pausas ni relleno.
El diseño se estructura en tres fases claramente diferenciadas. La apertura combinará efectos visuales diurnos con sonido, seguidos de crepitadoras y silbatos que irán elevando progresivamente la tensión. En la segunda fase se incorporarán truenos, silbidos y serpentinas, aumentando el ritmo hasta que el espectáculo alcanza su punto álgido. El cierre reunirá monotiros, efectos digitales y truenos terrestres en una descarga final de gran potencia, el tipo de remate que los aficionados a la pirotecnia valenciana reconocerán al instante.
Ciencia, empresa y tradición: el cóctel valenciano
Los Premios Rei Jaume I fueron creados en 1989 con el objetivo de unir ciencia y empresa para promover la investigación, el desarrollo científico y el emprendimiento en España. Los galardones se entregan anualmente y cada ganador recibe una medalla de oro, un diploma y 100.000 euros. Un total de 240 personas optan este año a convertirse en una de las siete personas galardonadas.
Las reuniones de los jurados, en las que se deliberará quiénes son los siete galardonados de la 38.ª edición, tendrán lugar el 2 de junio, y tras ellas los ganadores serán proclamados en el Palau de la Generalitat. Ese mismo día, el jurado se reunirá en Capitanía General o Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad con la lectura de la declaración institucional que cada año se aprueba.
La mascletà del día 1 no es, por tanto, un simple adorno en el programa. Es el modo en que València traduce al lenguaje que mejor domina —el de la pólvora, el ritmo y el estruendo— el respeto por quienes, cada año, vienen a esta ciudad a decidir quiénes merecen ser reconocidos por hacer avanzar la ciencia. Pocas ciudades en el mundo pueden presumir de recibir a sus Nobel con una salva de fuego a ras de suelo. València lo hace, y lo lleva haciendo décadas.

