La Malvarrosa volverá a llenarse de mesas y sillas para reivindicar una de las tradiciones más reconocibles del verano valenciano. Las asociaciones vecinales de Malva-rosa, Cabanyal, Natzaret, Grau-Port y L'Illa Perduda han convocado un ‘sopar a la fresca’ hoy sábado 5 de septiembre a las 21.00 horas, en una cita que nace con un marcado carácter reivindicativo.
El punto de encuentro será a la altura del IES Isabel de Villena, junto al paseo marítimo. Los colectivos animan a los vecinos a acudir con sus propias mesas y sillas para cenar juntos y llevar también carteles con mensajes reivindicativos. Y es que la convocatoria se produce en pleno conflicto por el futuro de esta tradicional costumbre.
Tal y como el diario Las Provincias publicó el pasado mes de julio, algunos hosteleros del paseo marítimo propusieron acotar el ‘sopar a la fresca’ a determinadas zonas de picnic, una posibilidad que provocó una contundente reacción del movimiento vecinal. Los colectivos han presentado la cita como una protesta contra “la mercantilización de los espacios públicos” y en defensa de una “ciudad para las personas”.
Su intención, aseguran, no es crear un nuevo acontecimiento turístico ni convertir la cena en una actividad extraordinaria, sino reivindicar algo tan cotidiano como poder utilizar el paseo marítimo como cualquier otro vecino. De hecho, la Federación de Vecinos de Valencia define el ‘sopar a la fresca’ como “patrimonio vecinal”, al considerar que esta práctica está profundamente arraigada en el Cabanyal y la Malvarrosa.
Las asociaciones consideran que esta tradición forma parte de la identidad de los barrios marítimos de Valencia y denuncian que la transformación turística que viven estas zonas está poniendo cada vez más presión sobre los espacios utilizados históricamente por los residentes.
La reforma de Catalá reabre el debate sobre el paseo
La polémica coincide además con los planes del Ayuntamiento de Valencia para transformar el paseo marítimo. La alcaldesa, María José Catalá, ha defendido la necesidad de acometer una reforma de un espacio que lleva más de tres décadas funcionando y cuyo diseño necesita una actualización.
La renovación ya había aparecido anteriormente en el planeamiento urbanístico del Cabanyal y también fue planteada durante el anterior mandato municipal, aunque ninguna de aquellas propuestas llegó a materializarse. Ahora, el gobierno municipal pretende abordar la transformación dentro de un proyecto de mayor alcance: el Plan Litoral, que plantea reordenar el frente marítimo de Valencia desde el límite con la Patacona hasta Nazaret y conectar esta actuación con el entorno de la Albufera.
El ámbito previsto, además, no se limitaría a la primera línea de playa, sino que se introduciría aproximadamente un kilómetro hacia el interior, hasta el bulevar de Serrería, afectando a los barrios consolidados del entorno.
Con la reforma todavía pendiente de concretar, el debate sobre los usos del paseo ya ha comenzado. Y los vecinos han decidido poner sobre la mesa una de las cuestiones que consideran fundamentales: que la transformación del litoral no suponga perder los espacios y las costumbres que forman parte de la vida cotidiana de quienes viven allí.


