El talento que se forma en una ciudad no siempre se queda en ella. Ese es, quizás, el reto más silencioso —y más costoso— al que se enfrentan las ciudades que invierten en educación superior sin ofrecer después un ecosistema donde esas ideas y esos perfiles puedan prosperar. El Ayuntamiento de València y la Universitat Politècnica de València (UPV) acaban de dar un paso concreto para cerrar esa brecha: la creación de la Cátedra VALENT-IA: Inteligencia Artificial Aplicada al Emprendimiento.
La Junta de Gobierno Local aprobó este viernes 10 de julio la iniciativa, que contará con un presupuesto de 40.000 euros anuales durante 2026 y 2027. La cátedra, impulsada desde la concejalía de Emprendimiento, nace con el objetivo de conectar el conocimiento universitario con el tejido productivo de la ciudad, facilitando que los proyectos nacidos en las aulas se conviertan en empresas reales, en empleo cualificado y en soluciones con impacto directo sobre la vida de los valencianos.
Una apuesta que llega en el momento oportuno
El contexto no podría ser más propicio. Valencia ha escalado posiciones en el ranking global de ecosistemas emprendedores de forma sostenida: en 2024 figuraba en la franja 91-100; en 2025 ascendió hasta los puestos 81-90; y en 2026 ha vuelto a escalar hasta entrar en el top 70 mundial. La ciudad cuenta hoy con 1.689 startups activas, más de 20.000 empleos cualificados vinculados al sector tecnológico y un récord histórico de 229 millones de euros de inversión captada en 2025, que la consolidan como el tercer polo de innovación de España, solo por detrás de Madrid y Barcelona.
En ese escenario de crecimiento acelerado, la inteligencia artificial ocupa un lugar protagonista. El auge de la IA se ha convertido en uno de los principales vectores de crecimiento del ecosistema valenciano, tanto por la creación de nuevas startups como por el aumento de la inversión y la aparición de iniciativas vinculadas a la aplicación de datos en ámbitos como la resiliencia urbana, la sostenibilidad o la automatización empresarial. Apostar ahora por una cátedra específica de IA aplicada al emprendimiento no es, por tanto, una decisión aislada: encaja en una estrategia de ciudad que lleva años construyéndose.
"La inteligencia artificial ya está transformando la economía y València tiene que estar donde se genera la innovación y el empleo. Con la Cátedra VALENT-IA unimos universidad, empresa y Administración para convertir el talento en empresas, el conocimiento en oportunidades y la innovación en riqueza para nuestra ciudad." - José Gosálbez, concejal de Emprendimiento del Ayuntamiento de València
Del aula al mercado: un recorrido con acompañamiento en cada etapa
La cátedra no se limita a ser un espacio de reflexión académica. Su diseño es marcadamente práctico y cubre todas las fases del proceso emprendedor, desde el momento en que un estudiante empieza a plantearse si su idea tiene valor de mercado, hasta el instante en que necesita constituir una empresa y acceder a financiación. Para ello, uno de sus programas principales será la "Ruta al Emprendimiento", orientada a sensibilizar al alumnado sobre la cultura emprendedora y los recursos disponibles, y a desarrollar competencias clave como la innovación, el trabajo en equipo y el diseño de modelos de negocio.
Más allá de la formación, la cátedra también abordará la viabilidad de los proyectos, sus aspectos legales y el acceso a la mentorización. Contempla además la creación de herramientas basadas en inteligencia artificial y realidad aumentada, la organización de hackathones centrados en resolver retos reales de la ciudad mediante tecnología, el apoyo a proyectos de prueba de concepto y la convocatoria de premios para trabajos de fin de grado y fin de máster con potencial impacto en València.
El problema de fondo: retener lo que se forma
Detrás de la iniciativa hay un diagnóstico claro que el propio concejal Gosálbez no ha esquivado. Las ciudades que invierten en formación pero no generan oportunidades acaban exportando talento en lugar de capitalizarlo. Las compañías que integran inteligencia artificial en su negocio tienen una valoración un 38% superior en su primera ronda de financiación comparado con startups que no utilizan esta tecnología, lo que convierte a los perfiles con formación en IA en un activo especialmente codiciado —y disputado— en el mercado global.
"No tiene ningún sentido invertir en formar a las personas jóvenes si después no somos capaces de ofrecerles las oportunidades necesarias para desarrollar aquí su talento." - José Gosálbez, concejal de Emprendimiento del Ayuntamiento de València
La lógica que subyace a la cátedra es, en esencia, la misma que ha impulsado otras iniciativas del consistorio valenciano en los últimos años. Desde el Ayuntamiento de València se vincula el avance del ecosistema a una estrategia basada en la colaboración entre administraciones, universidades, empresas, startups, inversores y agentes del ecosistema, en la que iniciativas como València Innovation Capital, Startup Valencia o el València Digital Summit han contribuido a reforzar la proyección internacional de la ciudad. La Cátedra VALENT-IA se suma ahora a ese engranaje con un enfoque específico: actuar en el origen, en el momento en que el talento todavía está en formación y puede decidir dónde construir su futuro.
Que una ciudad del Mediterráneo haya pasado en apenas dos años de rozar el puesto 100 al top 70 del ranking global de ecosistemas emprendedores no es una casualidad. Es el resultado de decisiones que, tomadas una a una, van configurando un entorno donde emprender cada vez tiene más sentido. La Cátedra VALENT-IA es, en ese sentido, una pieza más de un puzzle que València lleva tiempo ensamblando con una convicción clara: el conocimiento solo genera riqueza cuando encuentra el camino de salida de las aulas.

