El Ayuntamiento de València, a través del Servicio Municipal de Patrimonio Histórico y Artístico, impulsa la contratación del proyecto técnico de intervención para la rehabilitación de la fachada del Palacio de los Condes de Cervelló, en la plaza de Tetuán, dadas las patologías que presenta, según recogen los informes del servicio.
El objetivo es intervenir la fachada del edificio para sanear y eliminar todas las patologías existentes desde hace años en ella. Para ello, es necesario disponer de un documento técnico que recoja todas las intervenciones que sean necesarias para llevar a cabo la restauración; y, por eso, el Ayuntamiento ha iniciado recientemente los trámites dirigidos a contratar el proyecto técnico de rehabilitación del monumento.
Tal como ha recordado el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, en abril de 2024 se realizó una intervención de urgencia en la fachada del Palacio para evitar la caída de cascotes en la vía pública, una actuación que corrió a cargo de la contrata de mantenimiento de edificios municipales.
En estos momentos, de cara a la restauración integral de la fachada, se hace necesario contratar la elaboración de un proyecto técnico de intervención previo, que ha de ser elaborado por personal experto, y que deberá detallar los medios auxiliares necesarios para la realización de los trabajos: catas, ensayos y análisis; y la valoración de cada uno. Hay que tener en cuenta que el Palacio de Cervelló es un monumento con calificación de Bien de Interés Cultural (BIC), por lo que el documento técnico deberá incluir una serie de apartados concretos.
En primer lugar, se deberá realizar un examen meticuloso de cada elemento de la fachada, tanto constructivo como decorativo, especialmente aquellos que, por sus características intrínsecas y por su estado de conservación, sean susceptibles de desprenderse y caer en la vía pública, Es el caso de los cerramientos, los alféizares, los balcones y balaustradas, y las decoraciones. Se indicarán los elementos en riesgo inminente de caída para que sean retirados y, una vez ejecutada la rehabilitación, recolocados en su emplazamiento original. Se deberá detallará mediante fotografías y mapa de daños el lugar exacto de ubicación de cada elemento.
En segundo lugar, se elaborará un mapa de daños de la totalidad de la fachada del palacio. Y, seguidamente, se habrá de realizar una tabla sintética que recoja cada problemática y elemento crítico detectado en la fachada. El documento incluirá las intervenciones y tratamiento recomendado para cada caso, así como los medios necesarios.
El siguiente paso será la propuesta de un cronograma de la obra a realizar. Se detallarán las intervenciones y tratamientos recomendados, y los medios necesarios; y el grado de urgencia de dichas actuaciones. Después, se deberán llevar a cabo catas en los muros y análisis de color de la fachada del monumento, según la carta de colores establecida en el Plan Especial de Protección (PEP) de Ciutat Vella. Finalmente, el documento presentará la propuesta de intervención definitiva, en la que se especificarán los materiales (memoria valorada) y el presupuesto estimativo de los trabajos.
Un edificio del siglo XVIII, cuyo origen se remonta al siglo XVI
El BIC Palacio de Cervelló se sitúa frente al Convento de Santo Domingo y forma parte del entorno de la histórica plaza de Tetuán, antigua de Predicadores. Se trata de un edificio del siglo XVIII, aunque su origen se remonta al siglo XVI, que perteneció a la familia de los condes de Cervelló.
Tal como consta en la ficha correspondiente del PEP de Ciutat Vella, tras el derribo del antiguo Palacio de Real de València, durante la Guerra de Independencia, el inmueble pasó a ser residencia de monarcas y gobernantes. Entre ellos, el monumento alojó al mariscal Suchet durante la dominación francesa, al rey Fernando VII, a la regente María Cristina, a la reina Isabel II, a su esposo el rey consorte Francisco de Asís y, por último, en 1871, al rey Amadeo I de Saboya.
El Palacio de Cervelló se estructura en torno a un gran patio central y parcialmente porticado, como los antiguos palacios de tradición gótica, al que se accede tras cruzar el amplio zaguán, dimensionado para el paso de carruajes. La fachada principal, flanqueada por dos torreones, es de estilo neoclásico, debido a una intervención decimonónica.
Con la llegada del siglo XX, el estado del palacio fue degradándose de manera progresiva. El efecto del tiempo, la riada de 1957, el abandono y los usos inadecuados lo fueron llevando, poco a poco, a un estado decadente, llegando incluso a sufrir fuertes agresiones en su entorno como la construcción de un edificio en su medianera izquierda.
En el año 1976, el inmueble fue incoado como Monumento Histórico Artístico; y en 1987 pasó a ser propiedad municipal. A principios del siglo XXI, y ante su preocupante estado de conservación, el Ayuntamiento de València inició una serie de actuaciones dirigidas a consolidar el inmueble para habilitarlo como sede del Archivo Histórico Municipal.
La larga y complicada intervención, que concluyó en el año 2003, tuvo como resultado la construcción de un nuevo cuerpo adosado, en la zona recayente a la calle del Poeta Liern, adecuado a las necesidades funcionales que se requerían; así como la recuperación de la antigua residencia real del siglo XIX en la planta noble del inmueble de la plaza de Tetuán. Para la recuperación del palacio decimonónico se llevó a cabo una meticulosa labor de reconstrucción historicista exhaustivamente documentada, que permitió recrear el ambiente de los distintos salones, y en la que cabe destacar también la recuperación de las excelentes pinturas al fresco de la época fernandina.
Actualmente, el Palacio de Cervelló, sede del Archivo Histórico Municipal, está dotado de moderna tecnología de conservación y consulta. Además de las salas de estudios y análisis, y sus dependencias anexas, el centro cuenta con varios laboratorios y depósitos para la adecuada preservación de los fondos documentales.