Valencia se queda este 2026 sin la Cabalgata de las Magas de Enero, que se celebraría este fin de semana. Los motivos no han sido otros que el contexto político actual y la falta de garantías para desarrollar el evento con normalidad. Así lo ha comunicado la organización en una rueda de prensa convocada este viernes. De esta manera, el fondo económico reunido mediante donaciones se destinará íntegramente a ayuda para la infancia de Palestina.
Cristina Escrivà, una de las principales impulsoras del proyecto y Maga en la pasada edición, ha hecho balance de los diez años de trayectoria de la fiesta y ha subrayado que la suspensión “no es una decisión deseada”, sino consecuencia directa de “un contexto institucional hostil que ya ha provocado censura y obstáculos reiterados en ediciones anteriores”.
Escrivà también ha denunciado la situación que vive actualmente Palestina y ha señalado que las Magas “no son ajenas al dolor de la infancia de Gaza”, una posición compartida por todo el colectivo organizador. Además, ha anunciado que tres Magas de Enero serán este año las pregoneras del Carnaval de Russafa y ha recordado que en municipios como Altafulla (Tarragonès) la celebración continúa llevando ilusión a niños y niñas.
Las Magas volverán
Por su parte, Beatriu Cardona, también Maga en ediciones anteriores, ha destacado el carácter comunitario y popular de la cabalgata: “Las Magas son una celebración construida por cientos de personas voluntarias, entidades culturales y familias”.
“Las Magas volverán a llenar las calles porque la ciudadanía está con nosotras y porque las niñas y los niños merecen una fiesta que celebre la libertad, la igualdad y la fraternidad”, ha afirmado. “Esto no es un adiós, sino una pausa para cuidarnos y cuidar el proyecto”.
Eva Salvador, portavoz de la edición de 2025 celebrada en Catarroja para llevar alegría a la infancia afectada por la DANA, ha recordado que la cabalgata forma parte de un proyecto más amplio: “La Festa de la Infancia es una propuesta educativa, laica, feminista e inclusiva, que defiende valores democráticos y de paz”.
Según Salvador, resulta especialmente grave que, “después de haber sido declarada fiesta tradicional por el propio Ayuntamiento, la cabalgata haya sufrido una censura y una falta de apoyo injustificables”.

Desde el comité de gestión y la Asamblea de la Festa de la Infancia, Àngel González ha situado la decisión dentro de un contexto de movilización cívica y compromiso social, en un momento “especialmente delicado para los derechos humanos y las libertades democráticas”.
“Lejos de ser una renuncia, esta decisión es una reafirmación de principios”, ha señalado, defendiendo la necesidad de sumar fuerzas con otras iniciativas públicas que alzan la voz por la igualdad, la justicia social y la libertad de expresión.
“Sin las Magas, se empobrece la ciudad”
Víctor Benavides, organizador del proyecto desde sus inicios, ha recordado que en más de una década las Magas han superado situaciones complejas como la pandemia o la denegación de permisos municipales, pero nunca “una voluntad política tan clara de arrinconar la cultura popular, la lengua propia y los valores democráticos”.
“Arrinconar el valenciano y las tradiciones valencianas es arrinconar a la gente”, ha afirmado. “Sin las Magas, se empobrece la ciudad entera. Se está cuestionando el derecho de un pueblo a celebrarse”.
A la rueda de prensa han asistido voluntarios y voluntarias de distintos ámbitos culturales —muixerangues, dolçainas, gigantes, cabezudos, danzas, batucadas, animación y coros— para mostrar su apoyo al proyecto.
Desde la organización han insistido en que el activismo cultural y social seguirá siendo el eje central de la Festa de la Infancia y han expresado su voluntad de volver a las calles de València “con normalidad y dignidad”.
“Las Magas volverán”, han concluido, “porque la ciudad y su gente siguen haciéndolas necesarias”.