Valencia se prepara para una semana de movilización y reivindicación en la que la voz del colectivo trans y no binario volverá a escucharse con fuerza en la calle. Con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Trans, distintas organizaciones han activado una agenda de actos y protestas para denunciar lo que consideran un “retroceso en derechos” y reclamar avances urgentes en reconocimiento legal y social con un acto central que tendrá lugar el martes 31 de marzo.
Lambda, col·lectiu LGTB+ per la diversitat sexual, de gènere i familiar, ha llamado a concentrarse a las 18:00 horas frente al Ayuntamiento de Valencia. El objetivo es claro: denunciar la “institucionalización de la transfobia” que, según la organización, han impulsado PP y Vox a través de los recortes en la ley trans valenciana.
Una denuncia directa contra los cambios en la ley
Lambda pone el foco especialmente en una de las consecuencias que, según advierte, pueden derivarse de la reforma normativa: la apertura a las llamadas terapias de conversión, unas prácticas que están consideradas por la ONU como una forma de tortura. En este contexto, la activista trans Nhabi Iturbide lanza un mensaje contundente que resume el sentir del colectivo:
No se pueden poner al mismo nivel el derecho a la identidad de las personas trans y que una persona se incomode con nuestra presencia en espacios públicos como los baños del instituto o de una biblioteca
La concentración del día 31 servirá también para dar lectura a un manifiesto elaborado junto a Chrysallis, en el que se reivindicará, entre otras cuestiones, el acceso a una sanidad sin barreras. Reclaman profesionales formados, trato respetuoso y el abandono de enfoques que consideran “patologizantes y desactualizados”.
Y es que la convocatoria no llega en un momento cualquiera. Desde el colectivo recuerdan que el Gobierno español aprobó en febrero presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional, lo que, a su juicio, agrava un escenario de incertidumbre y preocupación para el colectivo trans.
No obstante, la movilización no se limita a una protesta en la calle. Días antes, el sábado 28 de marzo, la sede de Lambda acogerá una tabla de experiencias a las 18:00 horas. En este encuentro, personas trans compartirán sus vivencias cotidianas, poniendo voz a situaciones que a menudo permanecen invisibles.
El objetivo es claro: acercar la realidad del colectivo a la sociedad desde lo personal, generar empatía y desmontar prejuicios. Porque, como insiste Iturbide, la visibilidad sigue siendo una herramienta clave, especialmente en momentos que definen como de “pasos atrás”. “Las personas trans y no binarias existimos y tenemos derecho a vivir con dignidad, aquí y en cualquier otra parte del mundo”, subraya la activista.
Los más vulnerables, en el punto de mira
Uno de los aspectos que más preocupa a Lambda es la situación de las personas trans y no binarias que ya parten de una posición de vulnerabilidad. Especialmente aquellas racializadas o en situación administrativa irregular. Según denuncian, el incumplimiento de los protocolos de cambio de nombre y sexo registral puede tener consecuencias graves. Entre ellas, el riesgo de retorno a países de origen de los que estas personas han tenido que huir.
A esto se suma la falta de redes de apoyo, que dificulta aún más afrontar situaciones de discriminación o exclusión. Para el colectivo, este escenario se ve agravado por el auge de discursos de extrema derecha en Europa, que, según advierten, incrementan la hostilidad hacia las personas trans y no binarias. “La necesidad de detener la extrema derecha en toda Europa es urgente”, insiste Iturbide.

Una movilización que va más allá de Valencia
Por su parte, la Red Estatal Enebé convocó para ayer jueves 26 de marzo concentraciones frente a los registros civiles de diez ciudades españolas, entre ellas Valencia. Se trata de la primera movilización no binaria coordinada a escala estatal. Las demandas son claras: el reconocimiento legal pleno de las identidades no binarias en todos los ámbitos. También reclaman eliminar la imposición de marcadores de género en el momento del nacimiento y crear procedimientos administrativos que permitan reflejar todas las identidades.
Desde la Red Estatal Enebé critican que la Ley LGTBI de 2023 “dejó fuera” a las personas no binarias al limitar la autodeterminación de género a las opciones “hombre” o “mujer”. Según explican, esto impide que las personas no binarias sean reconocidas en documentos oficiales como el DNI, certificados de nacimiento, padrón o trámites con organismos como la Agencia Tributaria, la Seguridad Social o el Registro Civil.
“La falta de reconocimiento de nuestras identidades afecta a nuestra integridad física y mental, la privacidad y el acceso a la salud o al trabajo”, denuncian. En cifras, aseguran que el 81% de las personas no binarias evita determinados espacios por miedo a sufrir violencia.
Tanto Lambda como la Red Estatal Enebé coinciden en que el momento actual es decisivo. Por ello, anuncian que mantendrán la presión y el seguimiento de la situación hasta que, según defienden, se garanticen plenamente los derechos de las personas trans y no binarias.


