Valencia tiene una cita ineludible este fin de semana. La Feria de Julio llega a su recta final con una programación que arranca este viernes 24 y culmina el domingo 26 de julio con uno de los actos más antiguos y queridos del calendario festivo de la ciudad: la Batalla de Flors. Tres días que mezclan heavy metal y jazz, fuegos artificiales y pétalos, actividades infantiles y tradición popular en distintos rincones de la ciudad.
Un cierre que viene de lejos
Para entender el peso de este fin de semana, conviene saber qué hay detrás de la Batalla de Flors. La idea nació de Pascual Frígola Ahís Xaemar y Beltrán, conocido como el barón de Cortes y presidente de la asociación cultural Lo Rat Penat, quien durante sus estancias en Europa presenció un desfile similar de carruajes adornados que se celebraba en la ciudad francesa de Niza desde 1876. Fascinado por el éxito de aquel juego pacífico, decidió trasladar la propuesta a la capital del Turia, convirtiendo a Valencia en la segunda ciudad del mundo y la primera de toda España en acoger un festejo de estas características. Eso fue en 1891. Más de 130 años después, el evento no ha perdido ni un gramo de su poder de convocatoria.
Alrededor de 1.200.000 claveles del campo valenciano son lanzados entre las tripulantes de las carrozas florales y el público situado en los palcos habilitados. Las carrozas, adornadas meticulosamente con miles de flores, recorren el Paseo de la Alameda mientras los participantes se lanzan claveles, convirtiendo la avenida en un mar multicolor. Lo que nació como un privilegio de la burguesía local se ha convertido, con el paso de las décadas, en una fiesta abierta y transversal. Con los años, la Batalla de las Flores ha sabido combinar la tradición ferial, el arraigo valenciano y los nuevos tiempos, convirtiéndose en uno de los patrimonios festivos más destacados de la ciudad.
Viernes: de la Pequedisco al heavy metal
La despedida arranca este viernes por la tarde con una mirada puesta en los más pequeños. A partir de las 19:30 horas, la plaza de la Casa de la Demanà de El Saler acogerá talleres infantiles y una Pequedisco hasta las 21:00 horas. El mismo escenario se transformará dos horas después con la actuación de Roppers Band. Mientras tanto, los Jardines del Palau Nord vivirán el espectáculo musical de Abbania y los Jardines de Viveros abrirán sus puertas al heavy metal con el concierto del grupo Warcry, una propuesta que demuestra la amplitud de géneros que caracteriza a esta edición.
Sábado: el 'Sopar i Puxà', Silvestre Dangond y el correfoc de medianoche
El sábado 25 promete ser la jornada más intensa. A las 19:00 horas, el Parc Lineal de Benimàmet acogerá el espectáculo musical infantil Los Trotamundos. A las 20:00 horas arrancará el tradicional Sopar i Puxà en la Ciutat de l'Artista Faller, el acto en el que los artistas falleros decoran y ultiman las carrozas que desfilarán al día siguiente, cuyas 40 unidades se adornan con claveles en esta tradicional punxà, que se celebra precisamente la noche anterior a la batalla.
A las 21:00 horas, el Festival de Jazz de València tomará el relevo en La Torre. Y a las 22:00 horas llegarán, en paralelo, La Pelona en el Parc Lineal de Benimàmet y el concierto de Silvestre Dangond en los Jardines de Viveros, que pondrá el broche final al ciclo de Conciertos de Viveros, uno de los escaparates musicales más reconocibles de la Feria de Julio. Pero la noche aún no habrá terminado: a las 23:59 horas, el correfoc recorrerá el itinerario entre la calle de la Paz y la Porta de la Mar, donde Pirotecnia Zaragozana disparará el castillo de fuegos artificiales. Una medianoche que, literalmente, arderá.
Domingo: el gran día de las flores y la pólvora
El domingo 26 arrancará con actividades deportivas organizadas en las playas de València por la Fundación Deportiva Municipal. Pero la cita verdaderamente esperada llegará a las 20:00 horas, cuando la Batalla de Flors tome el paseo de l'Albereda. El jazz volverá a La Torre a las 21:00 horas, y a las 23:00 horas Pirotecnia Mediterráneo disparará el espectáculo pirotécnico desde la plaza del Ayuntamiento, cerrando definitivamente esta edición de la Feria.
"La Feria de Julio vuelve a demostrar que es una celebración abierta a todos, con una programación que combina música, cultura, tradiciones y actividades familiares en distintos barrios y espacios de la ciudad" - Mónica Gil, concejala de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de Valencia
Hay algo revelador en la forma en que una ciudad cierra sus grandes fiestas. Valencia elige hacerlo con flores y fuego, con jazz y pólvora, con niños en una Pequedisco y adultos bajo una lluvia de claveles. Este espectáculo vibrante transforma las calles en un escenario donde las flores se convierten en las protagonistas, llenando el aire de color, aroma y alegría. No es un mal resumen de lo que la Feria de Julio lleva ofreciendo más de un siglo: una ciudad que sabe que la mejor manera de despedirse es dejarlo todo en la pista.


