València avanza firmemente en la consolidación de un modelo de fiestas más seguro y consciente, intensificando las acciones de prevención y sensibilización ciudadana de cara a las Fallas 2026. Este compromiso se ha materializado con la presentación de la cuarta edición de los Premios a las Buenas Prácticas por unas Fallas Seguras y Responsables, una destacada iniciativa organizada por la ONG valenciana Controla Club y financiada por la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de València, que tuvo lugar en la Junta Central Fallera.
Estos galardones tienen como objetivo principal reconocer y poner en valor el esfuerzo y la dedicación de las comisiones falleras que promueven activamente entornos festivos más seguros. Se premia su compromiso con el fomento de hábitos saludables, el uso responsable de la pólvora y, de manera crucial, la protección de los menores, especialmente en espacios de gran afluencia como las verbenas. La meta es destacar el rol fundamental que desempeñan estas comisiones en la construcción de unas fiestas donde la diversión y el bienestar de todos los participantes coexistan armónicamente.
Un compromiso compartido por unas Fallas ejemplares
El acto de presentación contó con la presencia de destacadas personalidades, incluyendo a la fallera mayor de València, Carmen Prades; la concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado; el concejal de Fallas, Santiago Ballester; la jefa del Servicio de Adicciones de la Conselleria de Sanidad, Mª Jesús Mateu; y el director de Programas de la ONG Controla Club, Juan Barcala. Durante su intervención, Marta Torrado enfatizó la relevancia de integrar las buenas prácticas en el corazón del modelo festivo valenciano.
“Las Fallas de València constituyen una de las mayores expresiones de nuestra identidad colectiva y un espacio de convivencia y participación ciudadana. Pero, precisamente por la magnitud, también implican una gran responsabilidad compartida”, afirmó la concejala. Asimismo, Torrado subrayó el progreso hacia un modelo de celebración basado en el cuidado y la responsabilidad, declarando que “el éxito de las Fallas no lo medimos únicamente por la espectacularidad, sino también por su capacidad de atender a las personas, fortalecer la convivencia y transmitir valores positivos”.
Por su parte, Juan Barcala, director de Programas de Controla Club, destacó el carácter ejemplar de las festividades valencianas. “Las Fallas son las fiestas más responsables del Estado”, aseguró, añadiendo que el reconocimiento a las buenas prácticas es de gran importancia en el ámbito fallero, ya que “las comisiones quieren visibilizar que hacen las cosas bien”.
Resultados positivos y nuevas metas para 2026
La edición anterior de los premios, la tercera, contó con la participación de 24 comisiones falleras, siendo la Falla Barri de Sant Isidre la merecedora del primer galardón. Los datos recopilados evidencian una evolución muy favorable en la integración de mensajes preventivos y de sensibilización dentro de los recintos falleros. Se ha constatado que tres de cada cuatro comisiones han implementado cartelería visible que recuerda la importancia de proteger a los menores y promover un consumo responsable. Además, es cada vez más común encontrar mensajes relacionados con el respeto vecinal, el descanso, el reciclaje y la prevención de conductas de riesgo.
Otro avance significativo ha sido la reducción notable de la presencia visible de publicidad de bebidas alcohólicas en los entornos falleros, lo que refuerza un modelo festivo donde la cultura, la tradición y la convivencia son los verdaderos protagonistas. En cuanto a la dispensación de alcohol, se ha observado una actitud generalizada de responsabilidad y una vigilancia activa para evitar el acceso de menores, así como la adopción de medidas preventivas ante cualquier duda sobre la edad de los consumidores. De igual modo, la gran mayoría de las comisiones mantuvo entornos seguros en relación con el uso de la pólvora, previniendo así conductas de riesgo asociadas al consumo de alcohol.
Como novedad para las Fallas 2026, se incorporará un nuevo criterio de valoración: la oferta de ocio saludable impulsada por las comisiones. Se reconocerán aquellas iniciativas que diversifiquen la programación festiva con actividades culturales, deportivas o familiares, ampliando así las alternativas de disfrute más allá del consumo. En resumen, el grado de implicación de las comisiones participantes en el cumplimiento de los protocolos establecidos en las bases de los premios alcanzó una impresionante media del 82%.
Estudio sobre consumo y concienciación ciudadana
Durante el evento, también se presentaron los resultados del “Estudio sobre la Prevalencia del Consumo de Alcohol y otras Drogas en el Contexto de las Fiestas Populares en la Comunitat Valenciana 2025”, elaborado por Controla Club. Los datos revelan una tendencia positiva en la adopción de comportamientos preventivos: se observa un aumento en el número de personas que siguen recomendaciones básicas de reducción de riesgos, crece la percepción de responsabilidad al volante y se incrementa la protección en las relaciones sexuales.
Particularmente relevante es el aumento de la conducción responsable y la decisión de no subir a un vehículo cuando el conductor ha consumido alcohol, lo que refleja un cambio cultural progresivo hacia una mayor conciencia colectiva. Para finalizar el acto, se entregó un galardón especial a los medios de comunicación que cubren la información fallera, reconociendo su papel en la difusión de estos mensajes.
La profunda dimensión social y cultural de las Fallas las convierte en una oportunidad inigualable para impulsar mensajes de concienciación ciudadana y fomentar modelos de ocio saludables. La concejala remarcó que “desde el Servicio de Adicciones trabajamos para que nuestras fiestas sean entornos seguros, saludables y protectores e impulsan un modelo de ocio responsable”. La continuidad de estos premios es un claro reflejo del compromiso conjunto de las administraciones públicas, las comisiones falleras y la sociedad valenciana con la construcción de unas fiestas seguras, cívicas, responsables e inclusivas, demostrando que tradición, participación y responsabilidad social pueden avanzar de la mano.

