Llegar a tiempo al trabajo, acudir a clase o desplazarse hasta una consulta médica se ha convertido en una preocupación diaria para numerosos vecinos de los barrios del norte de Valencia. Las asociaciones vecinales denuncian que las deficiencias del servicio de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) dificultan los desplazamientos básicos de miles de personas y reclaman una solución que permita garantizar una movilidad pública de calidad.
Con este objetivo, distintas entidades vecinales han convocado una concentración el próximo 29 de septiembre a las 9:30 horas en la plaza del Ayuntamiento. La movilización coincidirá con la celebración del pleno municipal y pretende trasladar al consistorio el malestar de los barrios afectados por las carencias de la red de transporte público. La convocatoria está impulsada por las asociaciones vecinales de Benicalap, Benimaclet, Campanar, Marxalenes, Orriols, Sant Antoni y Torrefiel, junto a la plataforma Orriols en Lluita.
Autobuses completos, esperas y paradas sin condiciones adecuadas
Uno de los principales motivos de la movilización es la dificultad para utilizar con normalidad las líneas de autobús que conectan estos barrios con el resto de la ciudad. Las entidades convocantes aseguran que las frecuencias actuales resultan insuficientes para atender las necesidades de los usuarios y que, en ocasiones, los autobuses pasan con el cartel de “Completo”, impidiendo que más pasajeros puedan subir.
Esta circunstancia afecta especialmente a quienes necesitan cumplir unos horarios concretos, como las personas que se desplazan diariamente a sus puestos de trabajo o a sus centros de estudio. Los retrasos crónicos y las esperas prolongadas añaden incertidumbre a unos trayectos que deberían permitir realizar los desplazamientos cotidianos con normalidad.
Las asociaciones también ponen el acento en el estado de algunas paradas. Según denuncian, existen puntos en los que los marcadores están averiados y otros que carecen de sombra o de equipamiento para sentarse. Estas deficiencias complican todavía más la espera, especialmente para las personas mayores y para quienes tienen dificultades de movilidad.

El problema, sostienen, no se limita a una cuestión de comodidad. La falta de un servicio de transporte público que permita llegar a tiempo a los destinos condiciona la vida diaria de quienes residen en estos barrios y dependen del autobús para realizar sus actividades habituales.
La situación ha llevado a las entidades a recurrir a un mensaje irónico en el cartel de la convocatoria, con el que pretenden reflejar las dificultades que afrontan los usuarios. “¡Atención! Si decides acudir en autobús, recuerda salir de casa con muchísima antelación”, advierte el anuncio de la concentración.
El acceso al hospital La Fe, una de las principales reivindicaciones
Entre las demandas de las asociaciones destaca también la conexión de los barrios del norte con el hospital La Fe. Las entidades denuncian que, pese a que este se trasladó hace años a su ubicación actual, numerosos vecinos continúan sin disponer de una conexión directa y rápida en transporte público con su centro de referencia.
De acuerdo con las asociaciones, el recorrido actual de la red de EMT obliga a realizar un trayecto de más de una hora y, como mínimo, un transbordo entre líneas. De esta manera, acudir al hospital en autobús puede suponer emplear al menos el doble de tiempo que en coche.
Una concentración ante el Ayuntamiento
El llamamiento se dirige a todos los vecinos y vecinas de Valencia que se vean afectados por las deficiencias del servicio, con independencia del barrio en el que residan. Las entidades consideran que la concentración es una vía para reclamar que las administraciones escuchen sus demandas y destinen los recursos necesarios para mejorar el transporte público en la zona.
Desde las organizaciones convocantes cuestionan que se anime a la ciudadanía a dejar el coche en casa cuando, a su juicio, el servicio disponible en estos barrios no ofrece una alternativa que permita realizar los desplazamientos cotidianos con garantías. “Es inaceptable que en el Día de la movilidad se nos pida dejar el coche a casa cuando la alternativa pública que se nos ofrece en los barrios es totalmente deficiente”, señalan.
Las asociaciones defienden que una ciudad sostenible y accesible necesita una red de transporte público que permita llegar a tiempo al trabajo, a los centros educativos y a las consultas médicas. En este sentido, las entidades advierten de que la dependencia del vehículo privado no puede convertirse en la única salida para quienes necesitan desplazarse a diario.
Bajo los lemas “¡EMT digna ya!” y “¡Sin transporte no llegamos!”, las asociaciones quieren poner el foco en una situación que, según denuncian, se ha prolongado durante demasiado tiempo. “La obligación de tener y mantener un coche por no llegar tarde a trabajar, a estudiar, o en cualquier otra necesidad diaria no es, ni puede ser, la única opción para buena parte de nuestras vecinas y vecinos”, explican.

