Cuando una catástrofe azota un territorio, las lecciones que deja no deberían quedarse guardadas en un cajón. La Diputació de València lleva esa filosofía al extremo y ha cruzado Europa hasta Hannover para contar, ante los principales expertos mundiales en gestión de emergencias, cómo sobrevivió —y qué aprendió— tras las devastadoras inundaciones de la dana del 29 de octubre de 2024. El escenario elegido no es cualquier escaparate: Interschutz, que se celebra del 1 al 6 de junio de 2026 en la capital de Baja Sajonia, es la feria líder mundial para los servicios de bomberos, rescate y protección civil.
La feria más importante del mundo, cada cinco años
Interschutz reúne en Hannover a profesionales y voluntarios de todo el mundo que trabajan en la prevención de desastres y la respuesta ante emergencias, ofreciendo un espacio para conocer nuevas ideas, conceptos y tecnologías orientadas a hacer su labor más segura, eficiente y sostenible. El evento, que se celebra cada cinco años, congrega a más de 85.000 visitantes de más de 60 países y cuenta con alrededor de 1.300 expositores que muestran las últimas innovaciones en extinción de incendios, socorro en catástrofes y tecnología de seguridad. En ese marco, participar como ponente no es un trámite protocolario: es un reconocimiento implícito de que lo que tienes que contar merece ser escuchado a escala global.
La delegación valenciana está encabezada por la vicepresidenta primera de la Diputació y presidenta de Egevasa, Natàlia Enguix, y por el diputado de Innovación y Fondos Europeos, Juan Ramón Adsuara, quien también preside Partenalia, la entidad europea que representa a los gobiernos intermedios del continente. Les acompañan los máximos responsables operativos del Consorcio Provincial de Bomberos. No es una delegación de representación: es un equipo que vivió la emergencia desde dentro.
Jueves de tecnología, viernes de experiencia
La agenda de la delegación se ha desarrollado en dos tiempos. Durante la jornada del jueves, sus miembros recorrieron los estands de la feria para conocer de primera mano las herramientas y la maquinaria de última generación disponibles para hacer frente a inundaciones severas e incendios forestales. Interschutz es también una destacada plataforma donde los principales fabricantes del sector presentan sus innovaciones más recientes, mientras que el ámbito académico y de investigación comparte avances clave que contribuirán a definir el futuro de la gestión de emergencias a nivel global. Para una provincia que convive año tras año con ambas amenazas, explorar ese catálogo tiene un valor muy concreto.
El viernes llega el momento de hablar. Los representantes valencianos participarán en la conferencia organizada por Partenalia y el gobierno de la región de Hannover, centrada precisamente en cómo los gobiernos intermedios gestionan inundaciones e incendios. Tres voces, tres perspectivas complementarias que, juntas, dibujan un mapa completo de lo que significa responder a una catástrofe desde la administración local y provincial.
Tres voces valencianas ante Europa
Natàlia Enguix tomará la palabra para hablar de las lecciones aprendidas tras la dana de 2024, pero también para exponer un caso de estudio que ya acumula reconocimientos nacionales e internacionales: la transformación del barrio de la Cantereria, en Ontinyent, en un parque inundable tras las graves inundaciones que sufrió en 2019. Enguix, primera teniente de alcalde de esa localidad, conoce el proyecto desde sus entrañas. Convertir un barrio vulnerable en una infraestructura de absorción del agua no es solo una solución técnica; es un cambio de mentalidad sobre cómo se construye una ciudad resiliente.
Juan Ramón Adsuara, por su parte, hablará desde la experiencia más dura: la de quien gestionó la emergencia como alcalde de Alfafar, uno de los municipios más golpeados por la dana del 29-O. Adsuara no va a Hannover a teorizar sobre gestión de crisis, sino a contar lo que hizo —y lo que aprendió— en carne propia. Ese tipo de testimonio, el de un responsable público que coordinó la respuesta sobre el terreno mientras el agua arrasaba calles y viviendas, es exactamente lo que diferencia a un experto de un gestor que ha pasado por el fuego.
El tercer ponente, Jorge Gil, inspector jefe de bomberos del Consorcio Provincial, cerrará el bloque con las principales estrategias institucionales frente a emergencias e incendios forestales. Las oportunidades de intercambio de conocimiento en Interschutz van más allá de los estands e incluyen unos 50 congresos y conferencias, con especial protagonismo para las dedicadas a la protección contra inundaciones y la prevención de incendios. El mensaje valenciano encaja, por tanto, en el corazón temático de esta edición.
De la tragedia al modelo de referencia
Hay algo significativo en este viaje a Hannover que va más allá de la agenda oficial. La provincia de Valencia lleva apenas año y medio procesando el duelo y la reconstrucción tras la peor catástrofe natural de su historia reciente, y ya está siendo convocada en foros internacionales para explicar cómo respondió. No como un ejemplo perfecto —la gestión de la dana también acumuló críticas y errores que aún se analizan—, sino como un territorio que tiene algo real que aportar al debate global sobre resiliencia climática.
El encuentro reúne a profesionales de todo el mundo que trabajan en la prevención de desastres y la respuesta ante emergencias, ofreciendo un espacio para conocer nuevas ideas y tecnologías orientadas a hacer su labor más segura y eficiente. En ese contexto, la experiencia valenciana —con sus aciertos, sus cicatrices y sus soluciones innovadoras como el parque inundable de Ontinyent— se convierte en una aportación tan valiosa como cualquier avance tecnológico. Porque cuando el clima se vuelve impredecible, saber qué hicieron quienes ya estuvieron allí puede marcar la diferencia entre una ciudad preparada y una ciudad devastada.


