Menos de dos años después de que la DANA del 29 de octubre de 2024 dejara al menos 238 fallecidos oficiales y cuantiosos daños materiales, situándose entre las peores riadas de la historia de España , València da un paso decisivo para que algo así no vuelva a pillar a nadie por sorpresa. La Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Española han seleccionado el proyecto FLOODWISE para desarrollar un sistema avanzado de alerta temprana de inundaciones basado en tecnología satelital, inteligencia artificial y modelos hidrológicos de alta precisión. La ciudad no solo será el territorio piloto: será el laboratorio.
Un proyecto nacido de la urgencia climática
La pregunta que muchos vecinos del área metropolitana se hicieron aquella tarde de octubre sigue resonando: ¿podría haberse avisado antes? FLOODWISE —acrónimo de Flood Warning through an Integrated System for Early Detection in the Metropolitan Area of Valencia— aspira a que la respuesta sea, en el futuro, un sí rotundo. El sistema será capaz de generar alertas de entre 72 horas y hasta 15 días antes de posibles episodios extremos, un margen que puede marcar la diferencia entre la prevención y la tragedia.
El proyecto ha sido seleccionado en el marco del programa GSTP Element 1 Building Blocks Call – Climate Events Initiative (CEI), una convocatoria que impulsa el desarrollo de capacidades espaciales aplicadas a la prevención, mitigación y recuperación de eventos climáticos extremos. Con un presupuesto de 750.000 euros y una duración de 18 meses, el consorcio está liderado por la empresa tecnológica GMV y cuenta con la participación del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV), las empresas Vizzuality y Meteoclim, y el propio Ayuntamiento de València a través de su plataforma de innovación València Innovation Capital.
"Tener esa capacidad de reacción nos ayudará a prevenir episodios de clima adverso como una DANA, y a tomar decisiones efectivas, minimizar los daños y proteger a la ciudadanía en tiempo real", explica Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
Satélites, IA y modelos físicos: la triple palanca tecnológica
El núcleo técnico de FLOODWISE combina tres elementos que hasta ahora operaban de forma fragmentada. Por un lado, datos satelitales de observación de la Tierra que permiten monitorizar el estado del terreno, la humedad del suelo y la evolución de las cuencas hidrográficas en tiempo real. Por otro, predicción meteorológica probabilística —es decir, no un único escenario, sino un abanico de posibilidades con sus respectivas probabilidades—. Y todo ello integrado con modelos de inteligencia hidrodinámica avanzada que simulan cómo se comportaría el agua en caso de precipitaciones extremas.
El resultado serán mapas dinámicos de riesgo y simulaciones hidrológicas de alta precisión que podrán usarse no solo para activar protocolos de emergencia, sino también para orientar la planificación urbana y la gestión de infraestructuras. Una herramienta que, en manos de los servicios municipales, podría cambiar radicalmente la manera en que una ciudad se prepara para lo peor.
Las zonas objetivo del sistema piloto son especialmente significativas: los barrancos del Carraixet, el Poalet y el Poyo — la rambla del Poyo, sin ninguna actuación ejecutada hasta la DANA, fue donde mayores daños y muertes se produjeron —, así como la cuenca baja del Turia. No es casual que sean precisamente esos cauces los elegidos. Son, históricamente, los puntos más vulnerables del área metropolitana.
El Ayuntamiento, socio institucional clave
La presencia del Ayuntamiento de València en el consorcio no es meramente simbólica. A través de València Innovation Capital, el municipio asume un papel activo en la definición de los requisitos urbanos junto a los servicios municipales y de emergencia, en la coordinación del ecosistema de actores en resiliencia climática y en la integración de los resultados del proyecto en la estrategia de innovación urbana de la ciudad.
"València está en la vanguardia europea de la innovación aplicada a los retos climáticos, demostrando cómo la colaboración entre ciencia, empresa y administración permite anticipar riesgos y proteger a la ciudadanía", comenta Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
La idea de fondo es que los resultados del proyecto no queden archivados en un informe técnico, sino que se traduzcan en mejoras concretas en la gestión pública. Que el modelo funcione, en definitiva, más allá del laboratorio.
València, ciudad de referencia en innovación climática europea
Más de la mitad de los europeos afectados por inundaciones en los últimos dos años se encuentran en la Comunidad Valenciana, y las provocadas por la DANA han sido de las más devastadoras de Europa en términos de víctimas mortales. Ese peso trágico convierte a la ciudad en un escenario especialmente relevante para probar soluciones de este tipo. Si funciona aquí, puede funcionar en cualquier metrópoli mediterránea expuesta al mismo riesgo.
El profesor líder del equipo del IIAMA-UPV lo resume con precisión técnica y ambición estratégica: la combinación de datos satelitales, inteligencia artificial y modelos físicos avanzados permitirá avanzar hacia sistemas de predicción más precisos, operativos y escalables, consolidando a València como ciudad laboratorio dentro del ecosistema europeo de tecnología espacial. En un continente que registró hasta 32 inundaciones en 17 países de la Unión Europea entre 2023 y 2024 , esa ambición no parece excesiva. Parece necesaria.


