Cada mañana, cada tarde y cada noche —los siete días de la semana— miles de valencianos salen a estirar las piernas, tirar a canasta o practicar calistenia en unas instalaciones que, con el tiempo, han ido acusando el desgaste. Ahora, el Ayuntamiento de València acaba de adjudicar el contrato para redactar el proyecto de remodelación de más de 20 instalaciones deportivas elementales (IDEs) del norte de la ciudad, una operación que la propia concejalía de Deportes define como el mayor plan de recuperación de estas infraestructuras en la historia de la ciudad.
Una red de deporte gratuito que lleva décadas en los barrios
Las IDEs son, en esencia, pistas y espacios al aire libre de acceso libre y gratuito repartidos por barrios, parques y pedanías. Estas instalaciones ofrecen servicios deportivos en una amplia franja horaria los siete días de la semana, y actualmente hay construidas más de 70 en los diferentes distritos y pedanías de la ciudad. No son polideportivos con cuota mensual ni pabellones con lista de espera: son el campo de la esquina, la pista de baloncesto del parque, la zona de skate junto al río. Infraestructuras cotidianas que, precisamente por eso, tienden a volverse invisibles hasta que se deterioran.
Estas infraestructuras están distribuidas por la casi totalidad del territorio municipal, desde los barrios del núcleo urbano hasta las pequeñas poblaciones de la periferia, y componen una verdadera red de instalaciones que ofrece a la ciudadanía la posibilidad de realizar actividad física al aire libre. En ellas caben disciplinas tan distintas como el fútbol sala, el baloncesto, el voleibol, el tenis de mesa, la calistenia, el skate o el minibaloncesto. Una oferta amplia que, sin embargo, requiere espacios en condiciones para poder aprovecharse.
El norte, primera parada de un plan que aspira a toda la ciudad
Esta primera fase del proyecto se centrará en siete distritos de la zona norte: Campanar, La Saïdia, Algirós, Benimaclet, Rascanya, Pobles del Nord y Pobles de l'Oest. Entre las instalaciones que serán objeto de intervención figuran las de Campanar, Les Tendetes, Sant Pau, Skate Río, Sant Antoni, Ciutat Jardí, La Carrasca, L'Amistat, L'Illa Perduda, Benimaclet, Sant Llorenç, Torrefiel, Borbotó, Carpesa, Massarrojos, Beniferri, Benimàmet y el Pumptrack de Benimàmet, entre otras. La intención municipal es que este sea solo el punto de partida de una renovación que, progresivamente, alcance al conjunto de la red de IDEs.
"Ponemos en marcha el mayor plan de recuperación y cuidado de las instalaciones deportivas elementales en la historia de nuestra ciudad" - Rocío Gil, concejala de Deportes del Ayuntamiento de València
Gil añadió que esta primera fase se centrará específicamente en los distritos de la zona norte, para "progresivamente avanzar en la rehabilitación de toda la red municipal de IDEs". El respaldo institucional no tardó en llegar: la Comisión de Bienestar Social aprobó por unanimidad el pasado mes de julio el impulso de esta actuación, un consenso que refleja el amplio acuerdo político en torno a la necesidad de modernizar estas infraestructuras.
Los datos que justifican la urgencia
Detrás de la decisión hay evidencia empírica. En 2025, el Ayuntamiento encargó a la Universitat de València un estudio específico sobre el uso y la satisfacción de estas instalaciones. El estudio revela que el 45,3% de las personas que practican deporte lo hace al aire libre, un porcentaje que convierte a las IDEs en protagonistas silenciosas del ecosistema deportivo de la ciudad. La cercanía al domicilio es, según el mismo análisis, el principal motivo por el que los usuarios eligen estos espacios frente a otras alternativas.
El 57,5% de los usuarios acude a diario o entre tres y cinco veces por semana, con una permanencia media de alrededor de una hora y cuarto. Son cifras que hablan de hábito, no de visita ocasional. Y donde hay hábito, hay responsabilidad municipal de garantizar condiciones adecuadas. El informe refleja diferencias entre instalaciones, lo que ha llevado al Ayuntamiento a plantear una intervención progresiva para homogeneizar la calidad del equipamiento deportivo en toda la ciudad.
Un precedente de inversión y participación ciudadana
No es la primera vez que València acomete una renovación de sus IDEs, aunque sí la más ambiciosa en alcance territorial. La Fundación Deportiva Municipal de València (FDM) ya invirtió más de 1.500.000 euros en la adecuación de estas instalaciones en un ciclo anterior, fruto de los presupuestos participativos. En aquella ocasión, en la redacción del proyecto colaboraron asociaciones vecinales y deportistas de base y urbanos, que aportaron ideas para el diseño de algunas de las pistas. Aquel proceso dejó una lección clara: cuando los vecinos participan en el diseño de sus espacios deportivos, los resultados se adaptan mejor a sus necesidades reales.
Ahora, con la adjudicación del contrato de redacción del nuevo proyecto, la Fundación Deportiva Municipal retoma el protagonismo en la modernización de una red que es, en el fondo, el deporte más democrático de la ciudad: el que no requiere ficha, cuota ni reserva previa. Renovar esas pistas no es solo una cuestión de infraestructura; es una apuesta por mantener el deporte como un derecho accesible para todos los vecinos, independientemente de su barrio o de su bolsillo.


