Comprar en el barrio tiene premio. El Ayuntamiento de València ha activado la plataforma digital de la campaña 'Compra en Galdós y Giorgeta', una iniciativa que pone a disposición de la ciudadanía 10.598 bonos de consumo para apoyar a los comercios del entorno de las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta, dos de las arterias que llevan más de un año sometidas a la mayor transformación urbana que ha vivido la ciudad en las últimas décadas.
Un bono que vale el doble de lo que cuesta
La mecánica es sencilla y atractiva: cada bono tiene un valor de 50 euros, pero el ciudadano solo paga 25. El Ayuntamiento asume la otra mitad. Pueden adquirirlos todas las personas mayores de 16 años con DNI o NIE, a razón de un bono por titular y campaña, a través de la web compraengaldosygiorgeta.com. El plazo para conseguirlos está abierto hasta el 31 de octubre, o hasta que se agoten las existencias, lo que ocurra antes.
Los bonos son digitales y funcionan mediante código QR o a través de la aplicación de Cámara València. No es necesario gastarlos de una sola vez: el saldo puede distribuirse entre varias compras en distintos establecimientos adheridos, mientras el bono permanezca vigente. Un detalle práctico que evita la presión de gastarlo todo en un único ticket.
El precio de una obra necesaria
"Las obras de transformación urbana, necesarias para mejorar la ciudad, deben acompañarse de medidas que respalden a quienes afrontan sus efectos temporales" - María José Catalá, alcaldesa de València
Las obras de reurbanización de Pérez Galdós y Giorgeta arrancaron el 30 de junio de 2025 y cuentan con un plazo de ejecución por fases de 14 meses, con una finalización prevista para el último trimestre de 2026, y un presupuesto total de 23,9 millones de euros financiado con fondos europeos Next Generation del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Se trata de la mayor obra urbana que se está llevando a cabo en la ciudad en las dos últimas décadas.
Pero toda gran transformación tiene un coste inmediato para quienes viven y trabajan en la zona. Pese a que la actuación se ejecuta en fases de 500 metros evitando el cierre total de las avenidas, prácticamente a diario se producen atascos en horas punta y un desvío del tráfico hacia el bulevar sur y otras grandes vías. Para los comerciantes del entorno, menos paso de viandantes y peor accesibilidad se traducen directamente en menos ventas. Ante esta realidad, la campaña de bonos busca compensar, aunque sea parcialmente, ese impacto.
Una zona en plena metamorfosis
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha anunciado que la avenida Pérez Galdós volverá a abrir al tráfico el próximo mes de septiembre, coincidiendo con la vuelta al colegio, mientras que las obras finalizarán definitivamente el 16 de diciembre, una vez completados los últimos trabajos de jardinería, mobiliario urbano y acabados. El resultado final promete ser notable: el proyecto incluye 15 nuevas paradas de EMT, aceras más amplias, 6.800 metros cuadrados de zonas verdes, 26 nuevos pasos peatonales y 2,4 kilómetros de carril bici segregado.
Mientras tanto, los comercios del área pueden sumarse al programa de bonos hasta el 15 de septiembre. El listado actualizado de establecimientos adheridos está disponible en la web de la campaña, que irá creciendo a medida que más negocios se incorporen. La participación ciudadana es, en este caso, la mejor forma de hacer que el dinero público llegue donde más se necesita: al mostrador de los pequeños comercios que aguantan con la obra en la puerta.
Hay algo casi poético en la idea de que, mientras las excavadoras remodelan el asfalto de Pérez Galdós y Giorgeta, los vecinos puedan pasear entre el polvo de las obras y entrar a una tienda sabiendo que la mitad de su compra la paga el Ayuntamiento. Una apuesta por el comercio de proximidad que, más allá del incentivo económico, recuerda que los barrios se sostienen cuando sus vecinos eligen quedarse a comprar en ellos.


